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La visita un reencuentro con la historia

Por el Dr. Héctor San Román A.

Ex Diputado Federal

Una visita al Ing Cuauhtémoc Cárdenas: abona su experiencia el terreno de la participación que tanto precisamos. Debemos entender el valor de esa experiencia…Contribuciones silenciosas, prudentes; que nos dice que en México no hay sustituto para la Revolución Mexicana.

Una visita donde el marco referencial es el respeto y la virtud, que concilia y mantiene la amistad. Cuándo se descubre y da a conocer su resplandor, y ve y conoce lo mismo en otro, se aplica a ello, y mutuamente recibe lo que en el encuentra. Se experimenta de aquellos a quien se trata y respeta por las circunstancias del tiempo; porque en la amistad nada es fingido, nada disimulado, todo cuanto hay en ella es verdadero, y todo proviene de la voluntad.

Recientemente con la lamentable e involuntaria ausencia del Lic Mauro Jiménez Lazcano; el Ing. El Ing. Nabor Ojeda Delgado y quien esto escribe fuimos a visitar al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano a su oficina, la casa donde residían sus padres, quien fuera Presidente de la República, el General Lázaro Cárdenas  y Doña Amalia Solorzano.

Una visita donde la cordialidad se disfrutó desde el inicio; el saludo formal, en respuesta, el Ing. Cárdenas me sorprendió con su comentario: “Ya leí su artículo”, mi respuesta: gracias, sin ahondar sobre el tema. Se refería a mi opinión publicada en la Revista Macroeconomía. En esa agradable reunión los temas fueron en torno al tema que nos identifica, la salud de la República, su historia; algo que yo desconocía y que fue motivo de conversación es que el padre de Nabor Ojeda, el entonces Coronel Nabor Ojeda  nacido en Igualapa Guerrero (costa chica) el seis de Junio de 1892, fue Diputado a la XXXII legislatura, la segunda del mandato del Presidente Lázaro Cárdenas; quien después sería el General de Brigada Nabor Ojeda, muy joven había estudiado leyes en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, el mismo donde estudió el Presidente Lic. Benito Juárez, estudios que suspendió en el cuarto año para incorporarse a la Revolución Mexicana.

El volcán Paricutín testigo silencioso de nuestra conversación

Nabor y yo hemos sido diputados, él en representación de los trabajadores del campo CNC y yo por el grupo trabajador que representaba la otrora poderosa CTM, hemos coincidido en cuanto al conocimiento de nuestra historia, en particular la Revolución Mexicana, con su lema político electoral ¡Sufragio Efectivo! ¡No Reelección!; hemos observado y criticado las contradicciones, claudicaciones, desviaciones y retrocesos que se han dado en forma preocupante durante cuatro décadas, y nos preocupa el desmantelamiento de las instituciones de la República, el incumplimiento a las normas constitucionales y el daño permanente al Estado de derecho, es innegable que nuestra formación política tiene base en el movimiento ideológico, político y social de la Revolución Mexicana, proceso permanente vivo e inacabado. En México nadie, por poderoso que sea, nadie de dentro o de fuera, puede suplantar el ideal de nación de los mexicanos.

Hay quienes atacan a la Revolución Mexicana, la consideran inexistente, porque, afirman, ha sido traicionada y el pueblo ya no cree en ella y con infundios, sofismas y calumnias se agrede a la Constitución, al Estado de derecho, a las Instituciones democráticas. Si ha habido traidores a la Revolución no es por ella, sino a pesar de ella. Si en ocasiones ha desviado su rumbo, no ha sido ella sino contrario a ella. Si aún no ha logrado su propósito central, la edificación de una amplia, sólida y perdurable democracia en México, así como un equitativo y solidario orden mundial, esto no es, imputable a ella, sino a los límites que imponen las circunstancias internas e internacionales, o a los errores de quienes en el poder político, con sus contradicciones  la han desviado.

En lo personal considero que ha llegado el momento de decidir entre recuperar el Proyecto de Nación e impedir se sigan trastocando nuestros principios democráticos o permitir las desviaciones y caprichos contradictorios, sí la decisión es por lo primero, cosa que no es de dudar, hay que proceder de inmediato a organizar la defensa de nuestra vida democrática, porque hay signos y síntomas preocupantes que nos colocan frente al desafío más importante de este siglo: la exigencia del cumplimiento al  mandato de la Constitución de la República. Ya que hoy es clara la disyuntiva: o redoblamos el esfuerzo por fortalecer nuestras instituciones democráticas, o nos rendimos a la posibilidad del caos y la dictadura; o aplicamos una estrategia para la defensa del Estado de derecho o abdicamos a nuestro  ¡Proyecto de Nación!.

Nabor Ojeda y Hector San Roman, en el despacho ante la fotografía del General Lázaro Cárdenas

Sólo pretendo el privilegio ciudadano: el privilegio de ocupar las trincheras más expuestas y acompañar la vanguardia de este gran proceso democrático progresista a favor del pueblo de México; El privilegio: de enfrentar los embates más enconados de quienes no aceptan el señalamiento a sus errores; El privilegio: de ejercer la dialéctica histórica y reconocer que la verdad es una virtud; El privilegio: de demostrar que la Revolución no ha muerto, pero es necesario fortalecerla, hacerla avanzar, y frenar las desviaciones de su cauce; El privilegio de luchar por recuperar ¡Nuestro Proyecto de Nación!.

Reclamamos el derecho: para reconstruir el país y las facultades mermadas de nuestro sistema, para recuperar con firmeza la vida democrática de la República y el Estado de derecho, buscando un mundo mejor que el actual; forjando una sociedad con verdaderos ciudadanos, sin privilegios injustos o riqueza mal habida; una sociedad verdaderamente justa y libre; un mañana plenamente luminoso para las nuevas generaciones. Redoblando el esfuerzo por hacer avanzar la democratización integral en la República hacia el reencuentro de sus viejos principios, para poner un alto definitivo a contradicciones y desviaciones. Aristóteles advierte de que la desigualdad conlleva inestabilidad, mientras que Platón estaba convencido de que los demagogos se aprovechan de la pasividad para erigirse en tiranos

Está claro que la virtud se expresa siempre de acuerdo con la naturaleza de cada individuo, pero no por ello es algo diferente en cada caso… así que, cuando hablemos de arbitrar biografías para aprovechar el potencial de quienes han llegado a su plena madurez tanto en la edad como en conciencia política, pensemos que son hombres que nos brindan su experiencia, su tiempo, su criterio y su entrega. De ser así, ¿No caerían algunos de los muros que ahora limitan nuestra relación con la sociedad?

De la Amistad: Excitase en este lugar una cuestión algo difícil: si se deben preferir en algún caso las amistades nuevas (siendo dignas) a las antiguas, como solemos anteponer los potros a los caballos viejos. Indigna duda de un hombre, porque no se debe dar lugar en las amistades al fastidio como en las demás cosas. Las más antiguas son (como los vinos añejos) más agradables: y es verdadero el dicho común de qué para ser perfectos amigos es menester haber comido juntos muchos celemines de sal.  No por esto quiero que se desechen las amistades nuevas, si dan esperanza y manifiestan como las hierbas buenas el fruto que darán; pero se deben mantener en su lugar las antiguas; pues es mucha la fuerza de la antigüedad y el trato: Marco Tulio Cicerón

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