
En este principio de año, donde se han conjugado múltiples sucesos tanto a nivel nacional y global que de alguna manera directa o indirectamente tienen repercusión en nuestro país, han sido una prueba de la resiliencia de México para seguir en búsqueda de lograr un mejor porvenir y estabilidad nacional.
Aun así, han sido ya muchas las situaciones y problemas que enfrenta actualmente nuestro país tanto a nivel municipal, estatal y nacional en los ámbitos de desarrollo, salud y seguridad principalmente y que ha hecho necesario que voces con alta autoridad moral expresen su desasosiego e indignidad ante lo que a veces pareciera falta de atención y acción por frenar esta situación que cada vez tiende a ser normal, como lo es el Dr. José Narro Robles.
Ante el embate de todo eso, México no debe nunca de callar y mucho menos olvidar por gestos de lealtad y cumplimiento del deber como los que hemos sido testigos los millones de mexicanos y de incluso fuera del país, que se dieron en un operativo militar 25 elementos de las fuerzas armadas y que derivo en el abatimiento del mayor miembro de inestabilidad a nivel hemisférico y que incluso forzaba al país a una cooperación que podría haber llegado a una tutela por parte del gobierno norteamericano.
Es tiempo de que en México se escuche las voces que piden mayor estabilidad y por sobre todo se logre llevar a la nación a una vía como la que se ha empezado a vislumbrar de desarrollo como lo anuncia la OCDE y el mismo Banco de México, pero que se atiendan todas esas necesidades que aún se presentan en todo el país, sin olvidar el precio que militares mexicanos han pagado porque eso sea una realidad en un futuro.



