La incertidumbre política seguirá conteniendo la inversión privada en México dice la OCDE

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  • La actividad económica experimentará un modesto repunte, respaldada por la demanda interna.
  •  El consumo ganará fuerza gracias a la solidez de las remesas, el descenso de la inflación y el aumento de las transferencias sociales.
  •  Los anunciados planes de inversión en infraestructuras también contribuirán al crecimiento, aunque las restricciones del gasto corriente contrarrestarán parcialmente estos efectos.

 

México

La actividad económica experimentará un modesto repunte, respaldada por la demanda interna. El consumo ganará fuerza gracias a la solidez de las remesas, el descenso de la inflación y el aumento de las transferencias sociales. Los anunciados planes de inversión en infraestructuras también contribuirán al crecimiento, aunque las restricciones del gasto corriente contrarrestarán parcialmente estos efectos. La incertidumbre política seguirá conteniendo la inversión privada. El descenso de la actividad petrolera continuará pesando sobre el crecimiento. De manera general, el crecimiento será demasiado moderado como para permitir que se reduzcan las altas tasas de informalidad.

De manera adecuada, se ha optado por una política monetaria restrictiva para contener la elevada inflación y mantener ancladas las expectativas. Visto el aumento de la capacidad ociosa, se estima que la inflación regresará gradualmente a su meta, al no ser que se produzcan otras perturbaciones. La política fiscal prudente permitirá mantener la deuda pública a un nivel constante. Impulsar la productividad y el bajo potencial de crecimiento requerirá una nueva estrategia, que debería incluir mayores esfuerzos para mejorar el respeto del principio de legalidad y la competencia. Mejoras en materia de educación también contribuirían para un crecimiento más inclusivo. Aumentar la escasa participación de las mujeres en el mercado laboral mediante la ampliación de la educación de primera infancia de buena calidad potenciaría el crecimiento y la inclusión. De manera general, una mejor inclusión requerirá crear igualdad de oportunidades para todos, con un enfoque particular a los grupos más desfavorecidos como las comunidades indígenas y las personas con discapacidades.

La actividad económica se ha desacelerado

Recientemente el crecimiento se ha reducido por causa de escasa inversión y menor crecimiento de las exportaciones, debido a la desaceleración del dinamismo de las importaciones estadounidenses. Las tensiones comerciales y la incertidumbre política también deterioraron la confianza empresarial. Los problemas de abastecimiento de gasolina, las huelgas y los bloqueos ferroviarios afectaron a las cadenas de suministro a comienzos de 2019. Los precios de la energía y los alimentos continúan ejerciendo presión sobre la inflación, que se mantiene por encima de la meta. No obstante, tanto las expectativas de inflación como la inflación subyacente, los indicadores preferenciales del Banco Central, se encuentran dentro de su rango de variabilidad, aunque el descenso de la inflación subyacente es lento.

Contener el gasto público contribuiría a estabilizar la deuda y a mantener la confianza

La solidez del marco de políticas macroeconómicas ha contribuido a la resiliencia de la economía en un entorno caracterizado por varias tendencias desfavorables. La tasa de política monetaria, que se encuentra en niveles máximos desde la crisis financiera, ha impedido un rápido aumento de la inflación y ayudado a mantener ancladas las expectativas. De no producirse otras perturbaciones, se prevé que la inflación se acercará gradualmente a su meta a medida que se contraiga la actividad económica. Las autoridades monetarias deben seguir muy de cerca la evolución de la inflación subyacente, las expectativas y el balance de riesgos, y ajustar la tasa de la política monetaria a un nivel consistente con una trayectoria de la inflación hacia la meta.

Se mantiene una política fiscal prudente y el gobierno sigue fiel a su compromiso de mantener constante el ratio de deuda pública sobre PIB. Será necesario introducir ajustes en el gasto, debido a que se han desacelerado el crecimiento del PIB y reducido los ingresos no tributarios. El gasto se está reorientando hacia las infraestructuras, ya que el Gobierno tiene previsto promover el desarrollo de las regiones del sur y potenciar la producción de energía. Aunque se está buscando inversión privada para mejorar los puertos y ampliar la red ferroviaria, es probable que la inversión pública planeada en el sector energético sea incompatible con la estabilidad del ratio de deuda sobre PIB, en un contexto de rigidez presupuestaria e ingresos tributarios constantes. Ha aumentado el gasto social por la subida de las pensiones y las becas, aunque es necesaria una mayor inversión en las escuelas de zonas desfavorecidas, lo que contribuiría a reducir las grandes desigualdades existentes en materia de educación. Es prioritario expandir el acceso a la educación de primera infancia de calidad y a precios accesibles, para potenciar los resultados educativos y acrecentar la equidad, además de facilitar la inclusión de las mujeres en el mercado laboral. Deben aplicarse medidas destinadas a seguir mejorando la eficiencia recaudatoria y reducir las exenciones y gastos tributarios. Una mayor progresividad del impuesto sobre la renta individual mejoraría la escasa recaudación de impuestos y la equidad.

Se espera una aceleración modesta del crecimiento

Se prevé un aumento moderado del crecimiento, sustentado por la inversión en infraestructuras y el consumo interno. El crecimiento de las exportaciones continuará a respaldar la economía, aunque a un ritmo menor, consistente con el desacelero gradual en el crecimiento de los Estados Unidos. Aumentar la inversión privada es necesario para impulsar la productividad y fomentar la creación de empleo formal.

Por consiguiente, es prioritario mejorar el entorno empresarial. La incertidumbre política, el aumento del proteccionismo y la no ratificación del acuerdo comercial con los Estados Unidos y Canadá (USMCA) continúan planteando riesgos a la baja para la coyuntura, ya que reducirían las exportaciones y frenarían aún más la inversión. Por otra parte, una menor incertidumbre política, un mayor respeto del principio de legalidad y mejoras en materia de competencia, así como una reducción de la violencia, serían favorables para el entorno empresarial y contribuirían a un aumento del bienestar.




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