Grave equivocación cancelar el NAIM-Texcoco

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Se priva a México de un futuro grandioso, con un aeropuerto moderno para hacer la conexión internacional durante los próximos 80 años; los resultados de la llamada “Consulta Popular”, son un desastre económico, pero también frenan el progreso de la nación y constituyen una regresión fenomenal para el país; se reducen las expectativas para el turismo nacional y mundial que se tenían programadas para las próximas décadas.

La reacción del sector privado mexicano era predecible: Gustavo de Hoyos, Presidente de la Coparmex, señaló que los empresarios mexicanos se sienten engañados y demandó al Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador “tomar una decisión racional”, pues dijo “que de un Jefe de Estado se esperan proyectos basados en datos y hechos y no en mitos”.

Dijo Gustavo de Hoyos, en representación del empresariado mexicano, que “desconocemos la Consulta Popular y sus resultados, tanto porque es ilegal y absolutamente fuera de la Constitución Mexicana, y porque no es representativa estadísticamente: un poco más del 1% de los ciudadanos en el padrón electoral son los que emitieron su voto”.

Los efectos económicos de la decisión que ha tomado el Presidente Electo López Obrador se empezaron a sentir de inmediato y es impredecible hasta dónde llegarán las consecuencias de la cancelación de esta obra gigantesca que lanzaría a nuestro país a un nuevo nivel en materia aeronáutica y aeroportuaria.

La decisión tomada es irracional no sólo porque no tiene bases legales, estadísticas ni logísticas, sino porque daña en el presente gravemente el prestigio internacional de nuestro país en el ámbito de los negocios mundiales y de las inversiones internacionales, y porque, aunque se vaya a pagar las inversiones como lo promete el Presidente Electo López Obrador, de todas maneras hay un daño a la economía nacional, ya que las obras realizadas quedarán enterradas e inservibles, lo cual es un acto económico absurdo, fuera de todo razonamiento económico.

Es de lamentar esta decisión que se ha tomado bajo el pretexto del voto popular en consulta, ya que a ojos vistas así era la voluntad planteada por el Lic. Andrés Manuel López Obrador desde su Campaña Electoral; algunos llegaron a pensar que la Consulta mencionada sería para  arropar o justificar un cambio de la opinión del líder máximo, en favor del NAIM de Texcoco; infortunadamente no ha sido así y los inversionistas mexicanos e internacionales; los usuarios de aeropuertos y los turistas nacionales y extranjeros han quedado estupefactos ante el voluntarismo que condena al abandono de una obra tan grandiosa como la que se había diseñado y avanzado en ella hasta casi una tercera parte.

Que Dios bendiga a México y a su pueblo y lo acompañe en este futuro tan incierto al que estamos entrando.




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