“México y EU., inexorablemente entrelazados”: Alfonso Navarrete Prida, Secretario de Gobernación

86

MENSAJE DEL SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, ALFONSO NAVARRETE PRIDA, DURANTE LA COLOCACIÓN DE LA PRIMERA PIEDRA DEL NUEVO EDIFICIO DE LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA EN MÉXICO.

 

Muy buenos días tengan todas y todos ustedes.

Reciban un afectuoso y cordial saludo del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Y saludo con mucho aprecio a la Excelentísima Embajadora de los Estados Unidos de América, Roberta Jacobson, mujer profundamente comprometida con la cooperación y el fortalecimiento de los lazos que unen a nuestras naciones y la consideramos una verdadera aliada y amiga de México.

A los funcionarios del Departamento de Estado y de la Embajada de Estados Unidos, les expreso a nombre del Presidente de la República, nuestras más sinceras condolencias por la pérdida trágica de uno de los miembros de esta Embajada de los Estados Unidos en México.

Saludo al señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, al doctor Miguel Ángel Mancera.

Al ingeniero Carlos Sada Solana, Subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

A la ingeniera Xóchitl Gálvez, jefa delegacional de Miguel Hidalgo, y a todos quienes nos acompañan el día de hoy.

Me da mucho gusto saludar a funcionarios de la Secretaría de Gobernación, al Subsecretario de Readaptación Social, al ingeniero Carlos Slim y al ingeniero Carlos Slim Domit.

Es la primera piedra, asistimos el día de hoy, de lo que será la sede de la misión diplomática de Estados Unidos, su Embajada en México, y significa sin duda, el refrendo de los lazos de amistad que unen a nuestras dos naciones.

Una Embajada es mucho más que un edificio desde el que se despliega la actividad diplomática, es un enorme puente de amistad, es el punto de encuentro y espacio para el entendimiento y la cooperación de naciones soberanas.

Así lo ha sido por más de 50 años en su emblemática sede sobre Paseo de la Reforma, y así lo será una vez trasladadas sus oficinas a esta nueva sede.

México y Estados Unidos somos dos naciones con fuertes lazos y con enormes retos y desafíos, con objetivos en común.

Somos naciones que se complementan en muchos aspectos, y nuestros destinos están inexorablemente entrelazados por nuestra vecindad.

Hace muchas, pero muchas décadas dejamos de ser vecinos distantes. Hoy en cambio, somos buenos vecinos, buenos socios vecinos, y sobre todo a lo largo de años de convivencia respetuosa, pueblo y gobiernos de ambas naciones nos hemos hecho verdaderamente buenos amigos.

Como en toda amistad, como en toda vecindad y como en toda sociedad, hay altas, bajas, desacuerdos, pero sobre todo, acuerdos al final.

No solo nos unen más de tres mil kilómetros de frontera compartida, que es el puente de comercio y el cruce de turistas, visitantes de negocios, encuentros de familia, sino también para el intercambio educativo, deportivo y cultural.

Pero de manera muy importante, nos une una comunidad nacional de millones de personas con raíces en ambos lados de la frontera.

Nos une además, una relación comercial dinámica, de interdependencia y de beneficios compartidos.

Y sobre todo, nos unen principios y una visión compartida sobre principios universales que defendemos ambos países, como son democracia, libertad, dignidad de la persona, derechos humanos y desarrollo.

La historia nos enseña que juntos somos más fuertes como países y como región, y para cita, la señora Embajadora.

Juntos ampliamos las oportunidades y los niveles de prosperidad de nuestras naciones.

Juntos afianzamos la estabilidad y seguridad de nuestra región.

Y juntos, es como mejor hacemos frente a los desafíos globales que tenemos en común.

Nuestra agenda de cooperación es amplia, compleja, diversa, pero sustentada principalmente en el respeto a la soberanía de cada país y a la amistad entre nuestros pueblos.

Dos ejemplos ilustran esto, como ejemplo primero, cada año miles de jóvenes mexicanos y de Estados Unidos emprenden estudios en instituciones norteamericanas y mexicanas respectivamente, y millones de mexicanos y estadounidenses emprenden viajes de turismo de un lado al otro de la frontera, acrecentando comprensión e intercambio amistoso y fraterno de nuestras sociedades y cultura.

El segundo ejemplo lo tenemos y lo atestiguamos aquí el día de hoy, para quien duda que con cambios, reformas o discusiones productivas se inhibe la posibilidad de inversión de nuestro socio comercial primero en el mundo, pues esta Embajada es la mejor muestra de que la dirección es la correcta hacia donde apuntamos.

Será la sede diplomática del gobierno norteamericano más grande del planeta que tengan los Estados Unidos de Norteamérica, y muchas gracias, y bienvenidos por ello.

Por todo lo anterior, auguro que esta nueva sede de la Embajada de Estados Unidos, tendrá un papel fundamental en continuar estrechando las relaciones de amistad entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América.

Enhorabuena, y en nombre del gobierno y del pueblo de nuestro país, como solemos decir a nuestros amigos: “nuestra casa también es su casa”.

Muchas gracias.




Agregar un comentario