Su meta: “Formar cada día mejores mexicanos y mexicanas”

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“Debemos ser muy buenos, mejores cada día; con gusto y alegría, afables y serenos…”, así empieza el Himno de la Fundación Mier y Pesado que entonan cada día decenas de niños y niñas que se educan en la “Escuela para Niñas Fundación Mier y Pesado”, de la Calzada de Guadalupe, y la “Escuela para Varones Fundación Mier y Pesado”, de Coyoacán.

Los cuantiosos recursos del matrimonio integrado por Don Antonio de Mier y Celis y Doña Isabel Pesado de la Llave, bien administrados por la Fundación, han alcanzado hasta hoy para proseguir la generosa tarea de formar a niños y niñas en las aulas y atender a ancianos en asilos funcionales.

Desde el primer tercio del siglo XX, en los años 30’s, 40’s y 50’s, se veían por la Ciudad de México unos tráileres anaranjados, diseñas expresamente para transportar a los niños desde sus casas a su escuela; eran camiones de la “Mier y Pesado”.

En las aulas de las “Escuelas Mier y Pesado”, tanto la de niñas como de varones, se brindaban las clases más completas, avanzadas y laicas, de su tiempo; había en la primaria clases de inglés, de química, de física, de música, de deportes y se ofrecía la alimentación más sana.

Quienes asistieron desde entonces a las Escuelas Mier y Pesado han recibido las mejores atenciones que alumnos de primaria puedan tener.

El agradecimiento mostrado por los ex alumnos de la “Fundación Mier y Pesado” hacia la generosidad del matrimonio de Don Antonio de Mier y Celis e Isabel Pesado de la Llave, es inconmensurable.

 

Por el Lic. Mauro Jiménez Lazcano, Director General de la Revista Macroeconomía  y ex alumno de la Escuela para Varones Mier y Pesado de Coyoacán 




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