La ignorancia de Trump

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El presidente electo de EU, el señor Trump, no sabe lo que está haciendo al proponer medidas proteccionistas para alentar la reindustrialización de EU, y atraer de nuevo a casa, la industria americana que emigró a tierras extranjeras.

Los EU perdieron su industria, como resultado de los Acuerdos de Bretton Woods, suscritos a la fuerza, en 1944, por todos los representantes de los países aliados o conquistados por EU en la Segunda Guerra Mundial.

En dichos acuerdos, se estableció el sistema monetario mundial que regiría el mundo a partir de la victoria aliada, que ya se daba como un hecho en 1944.

Este sistema monetario consistió en que el oro sería la moneda mundial de reserva del mundo, suplementado por el dólar americano, que se consideraría “tan bueno como el oro”. De modo que el sistema monetario se fundó sobre una mentira: que una promesa puede ser igual de buena que la cosa física prometida.

Esa mentira ha ido acumulando un “karma” negativo para los EU, desde que se pronunció, y el desastre financiero mundial que estallará en el mundo en un futuro no lejano es su consecuencia.

En 1960, un economista, de nombre Robert Triffin, detectó el problema central de los Acuerdos de Bretton Woods. Y me permito declarar, que yo detecté el mismo problema sin haber tenido conocimiento previo del “dilema de Triffin”, como se llegó a conocer. Hace muchos años, sentado tranquilamente en mi oficina fumando mi puro, y contemplando la situación financiera mundial, llegué a la misma conclusión que Triffin.

En pocas palabras, resulta que para que opere el sistema monetario mundial establecido por los Acuerdos de Bretton Woods, EU se ve obligado a registrar un déficit comercial permanente respecto al resto del mundo. Año con año, EU se ve obligado a comprar más al resto del mundo, de lo que le vende EU al mundo. De esta forma, se crea una corriente permanente de dólares hacia el resto del mundo. Esa corriente hace posible la creación de Reservas Monetarias en los Bancos Centrales del resto del mundo.

Sin esa corriente constante de dólares que emanan de EU con destino a las Reservas Internacionales de Bancos Centrales del mundo, dejan de existir la monedas emitidas por esos Bancos Centrales. Si Banxico no tiene dólares en sus Reservas, los mexicanos no tendrán dinero: el peso mexicano no valdrá un cacahuate – cuando menos, internacionalmente. Así de fácil.

Para conseguir dólares, el resto del mundo tiene que hallar la forma de vender algo a EU, o a un país que le vende a EU, por sumas mayores que las que EU vende al resto del mundo.

Para conseguir dólares, es necesario vender a clientes americanos algún producto a precio menor que el que cobraría un productor americano. No hay otra forma de introducir una exportación al territorio americano, más que por medio de eliminar al competidor americano con menor precio.

Esta es la razón que ha desaparecido gran parte de la otrora gran industria manufacturera americana: la necesidad imperiosa de exportar a EU para conseguir dólares, dio por consecuencia la desindustrialización de EU.

Es enteramente injusto culpar al resto del mundo, como causante de la desindustrialización de EU y tratar a México, por ejemplo, como enemigo de EU por su exportación exitosa de manufacturas a EU. México está simplemente operando según las reglas establecidas por los propios americanos en los Acuerdos de Bretton Woods: el dólar es la moneda mundial, y a toda costa, es imperativo contar con dólares para que exista nuestro sistema monetario.

Si el señor Trump intenta eliminar o reducir el déficit comercial de EU y proteger y fomentar la reindustrialización por medio de aranceles, lo que logrará será asfixiar al resto del mundo con la falta de dólares obtenidos por exportaciones a EU.

Ante la asfixia de dólares, porque bajan o se eliminan la exportaciones a EU, el mundo no podrá permanecer en parálisis. Se buscará una alternativa al dólar como moneda mundial, no por gusto sino por necesidad de vida o muerte.

¿Qué moneda tomará el lugar del dólar? Posiblemente serán los SDR – «Special Drawing Rights», creados por el Fondo Monetario Internacional – otra mentirota que ha sido apodada como el «oro de papel». No se sabe qué aceptación pudiera tener esta fantasía monetaria.

Por otra parte, latente pero reprimido, está el oro, verdadero dinero que implica un mundo de comercio equilibrado en el que no pueden darse ni déficit ni superávit comerciales.

El señor Trump no lo sabe, pero la aplicación de su política de proteccionismo a la industria americana significaría la muerte del sistema monetario mundial basado en el dólar.

Posdata: Dr. Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México: ¿no sería conveniente pensar en la moneda de plata, convertida en dinero mediante el sencillo procedimiento que sugería yo hace años?

 

Por Hugo Salinas Price




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