Donald Trump, un reto para México y el mundo

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No será la primera vez que nuestro país enfrente una amenaza de los Estados Unidos de América, y esta vez, como otras, en una forma enteramente gratuita, sin provocación alguna: el próximo 20 de este mes de enero, tomará posesión como presidente de los Estados Unidos de América el señor Donald Trump, que trae ideas muy especiales sobre el trato con México, tanto en asuntos de migración como de comercio.

La Nación mexicana se prepara para contener esa nueva envestida con medidas diplomáticas, industriales y comerciales.

Durante la visita que como Candidato Presidencial hizo Trump a México por invitación del Presidente Enrique Peña Nieto, se le explicó claramente en qué consisten las relaciones económicas entre México y los Estados Unidos, su grado de complejidad y su enorme dimensión que implica un nivel de compraventa anual de 550 mil millones de dólares, es decir, un millón de dólares por minuto durante todo el año, contando días festivos y domingos.

También se le mostró, en detalle, el flujo de intercambio de visitantes y turistas, que en la frontera es de un millón de personas al día; y 20 millones de visitantes y turistas norteamericanos al año a nuestro país.

La relación económica y humana entre México y los Estados Unidos es gigantesca y no podría ser destruida o frenada bruscamente, sin dejar un grave daño no sólo a México, sino también a los Estados Unidos.

El costo de una fractura en el comercio y la migración México-norteamericana, es incalculable.

La vecindad geográfica e histórica entre México y los Estados Unidos ha sido azarosa y violenta: la Guerra de Texas, en 1839; la invasión norteamericana de 1847; las invasiones norteamericanas de Veracruz de 1914 y 1917; la Expropiación Petrolera de 1938.

Pero también ha habido momentos de alianza y armonía, como la entrada de México como País Aliado en 1941, contra las Potencias del El Eje, cuando México aportó no sólo elementos militares, como el Escuadrón 201, sino también con materiales para la guerra y fuerza de trabajo para el campo de los Estados Unidos, que había quedado despoblado por la leva de soldados para la Segunda Guerra Mundial.

México ha mantenido su alianza militar con los Estados Unidos desde entonces, mediante el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, de Río de Janeiro, y la colaboración en todos los campos de la tecnología, la ciencia, la cultura, el deporte, las artes; de tal forma que numerosos científicos, deportistas y artistas mexicanos han sido parte del desarrollo de esos campos en aquel país.

Y de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos, se puede decir, como ya se ha expresado en películas, obras literarias y reportajes, que ese país no podría vivir “no sólo un día”, sino que simplemente no podría vivir sin mexicanos, a menos de crear un caos en el mercado laboral de los Estados Unidos y de propiciar una catástrofe en la producción agropecuaria, industrial y en los servicios de la ciudades principales del País del Norte.

Es muy probable que ya en el poder, este 20 de enero, Donald Trump reflexione y dé marcha atrás o atenúe el nivel de sus desquiciadas propuestas de campaña; es de esperarse que sus consejeros políticos y económicos expertos en esos temas le abran los ojos para disuadirlo de las absurdas medidas que se propone tomar; pero hay que esperar a su discurso del día 20.

 

PREPARATIVOS EN MÉXICO PARA NEGOCIAR CON TRUMP

Mientras llega esta fecha clave para el futuro de la humanidad entera, que es el 20 de enero, México se prepara para enfrentar las políticas anunciadas en la Campaña de Donald Trump; no sólo el Gobierno toma medidas, sino también el Sector Privado.

Por un lado, en la diplomacia mexicana se giran instrucciones para proteger al máximo a los migrantes mexicanos de aquel lado, para que puedan defenderse legalmente en sus Derechos Humanos y Laborales; los consulados de nuestro país en los Estados Unidos han recibido órdenes precisas.

Se enviará a la Toma de Posesión de Trump a una Delegación Mexicana bien integrada y representativa, y se buscará la más inmediata entrevista del Presidente Enrique Peña Nieto con el nuevo mandatario Donald Trump.

En el sector privado, Carlos Slim, bien aconsejado por hombres cercanos, buscó una entrevista con Donald Trump, quien se la dio rápidamente en el lujoso club de golf Mar-a-Lago, de Florida; esto fue en las últimas semanas del año pasado, y la conversación resultó muy bien.

Ahí, en Mar-a-Lago, de magnate a magnate, Carlos Slim, viejo lobo de los negocios en México y en el extranjero, le expuso a Trump cosas que debe saber sobre nuestro país; en su momento, el mismo Carlos Slim intervendrá como negociador que mejore y ponga a buen tono las relaciones económicas entre los dos países.

 

LOS RETOS PARA EL MUNDO

La protesta de Donald Trump como nuevo presidente de los Estados Unidos de América, será un hito en la historia moderna: 20 de enero de 2017; será un punto de inflexión en la actual situación mundial.

Trump ha creado tensiones con la República Popular China y ha producido una gran inquietud en los países de la OTAN, el Pacto del Atlántico, toda vez que Donald Trump le ha guiñado el ojo a Rusia y en especial a su presidente Vladimir Putin, a quien elogió como “muy inteligente”, en detrimento del propio presidente de los Estados Unidos Barack Obama, quien expulsó a treinta y cinco diplomáticos rusos por hackeo de las Elecciones Norteamericanas.

Trump elogia Putin y denigra a Obama; ¿cuál es el camino?

 

LA GUERRA ECONÓMICA CONTRA CHINA Y MÉXICO

La guerra económica anuncia abrirla Trump contra China y México; China es una potencia mundial y México es vecino de Estados Unidos.

Entonces, la pregunta aquí es ¿Cómo negociar en esta nueva etapa con Trump?

La respuesta de China ha comenzado a darse de manera diplomática y muy pacífica; China no quiere una guerra económica con Trump, puesto que los Estados Unidos son los principales deudores de China, quien tiene en su reserva monetaria una gigantesca cantidad de dólares americanos, acumulados en el tiempo gracias al esfuerzo continuo del pueblo chino que encontró en los Estados Unidos a su mejor y más grande cliente.

Entonces, para China no es viable pelear y mucho menos guerrear con el país que le debe más dinero que ningún otro, y que es su mejor cliente, hoy por hoy.

De México, ya hemos dicho, lo que representa la vecindad y el comercio con Estados Unidos; y Trump debería saber y lo sabrá muy pronto, que atacar a México es como darse “un tiro en el pie”.

 

AMISTAD CON RUSIA Y AMENAZAS A LA OTAN

Palabras mayores son las amenazas de Trump a la OTAN, amagando con salirse de esa Organización del Tratado del Atlántico del Norte, con el pretexto de que es obsoleta y muy costosa por la colaboración que proporcionan los Estados Unidos; y a la vez, Trump coquetea con Rusia, que es la parte contraria a la OTAN.

Este hecho está creando un ambiente de gran inquietud en las potencias europeas que están a la espera de conocer las verdaderas intenciones del nuevo mandatario estadounidense, en su discurso del día 20 de enero.

Así que, como decían los antiguos: “El horno no está para bollos”; y “la situación está como agua para chocolate”.

 

 

Por el Lic. Mauro Jiménez Lazcano, Director general de la Revista Macroeconomía.

 




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