El triunfo de Hillary en el 1er Debate atenúa las presiones sobre México

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La encuesta inmediata de esa misma noche de la CNN: 62% para Hillary y 27% para Trump, después del debate, inclinó en forma muy importante la balanza hacia el triunfo definitivo de la señora Clinton en las próximas elecciones del 8 de noviembre próximo. Y eso fue una gran noticia para México.

Un resultado diferente, favorable a Donald Trump, hubiera iniciado una verdadera tormenta contra el Peso Mexicano y contra toda la economía nacional; un resultado contrario a lo que ocurrió es impensable: un desastre para el país.

Afortunadamente, el pueblo norteamericano está mostrando su madurez y su inteligencia al rechazar la elección de un hombre locuaz, frívolo, fraudulento y totalmente ignorante de la política y la diplomacia mundial, como lo demostró en el mismo Primer Debate, que cien millones de personas en el mundo presenciamos con verdadera ansiedad.

El pueblo norteamericano no puede votar por un hombre así, como Donald Trump, que este sí representa un peligro para el mundo; un ser desquiciado que en cualquier momento podría llevar a la humanidad a la hoguera de la Tercera Guerra Mundial, y que en el caso de México, particularmente, estaría dispuesto a todo para levantar el muro en la frontera, devolver a 11 millones de indocumentados y bloquear el envió a México de remesas de trabajadores, legales o indocumentados.

El propio Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México, sugirió, en una presentación pública, que proveniente de los resultados electorales norteamericanos podría venir sobre México “una tormenta”.

Los resultados del Primer Debate fueron favorables para la propia nación americana que vio en sus pantallas a una Candidata, Hillary Clinton, perfectamente preparada para ser Presidenta de los Estados Unidos, y continuar una política de paz y colaboración mundial.

Pero también se advirtió esa noche, en las pantallas de millones de hogares de los Estados Unidos, del mundo, y en las principales oficinas gubernamentales y diplomáticas, a un hombre ignorante de los asuntos públicos, de la diplomacia mundial, sin tener idea de la historia política reciente, dispuesto a “cobrarle derecho de protección”, a Arabia Saudita, a Corea del Sur, a Japón, en una actitud absolutamente inaceptable, que a los propios dirigentes norteamericanos les pudo haber dado vergüenza, ante los dirigentes políticos de Europa, de Asia y América.

Quedó muy claro que ese hombre, Donald Trump, no podría ser el Presidente de los Estados Unidos, porque llevaría a esa nación a un desastre político y económico: no entiende porque la Compañía Ford establece fábricas armadoras en México; y tampoco comprende las relaciones de comercio entre los Estados Unidos y China; no tiene idea tampoco del potencial militar y político de Rusia; y menos está a su alcance intelectual la relación de Estados Unidos con las potencias europeas.

Esta ignorancia y actitud de Donald Trump ha llevado apenas hace unos días al Presidente Barack Obama a pronunciarse porque a la Presidencia de los Estados Unidos “llegue una persona adulta”, dejando ver abiertamente que el impensable arribo de Trump, dejaría el gran poder norteamericano en manos de una persona totalmente incapaz e irresponsable.

No está el mundo para un experimento político y atómico en manos de Donald Trump; el mundo, dentro de sus dificultades, ha encontrado una ruta de paz, amenazada ahora por el terrorismo de ISIS y otras organizaciones; incluso permanece latente la amenaza de Corea del Norte; pero de ahí a darle el “Botón Atómico” a Donald Trump hay mucha distancia.

 

EL TRIUNFO DE HILLARY: RESPIRO PARA MEXICO

El triunfo en el Primer Debate de Hillary ha representado un respiro para México, amenazado gravemente por Donald Trump.

En la confianza de que el pueblo norteamericano mantendrá la razón como su divisa nacional y no se arrojará a una aventura económica, política y militar sin precedentes, esperamos los resultados de la elección federal norteamericana del 8 de noviembre próximo, pronosticando el triunfo de la señora Hillary Clinton, para Presidenta de los Estados Unidos, que será la primera en la historia de ese país.

 

Por el Lic. Mauro Jiménez Lazcano, Director General de Macroeconomía.




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