“Quienes dudan del Futuro de PEMEX se equivocan”: Antonio González Anaya

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Hoy conmemoramos el 78 aniversario de la primera gran transformación estructural de la industria petrolera impulsada por el Presidente Lázaro Cárdenas, y a raíz de la cual se creó Petróleos Mexicanos.

Nuestra empresa nació en un contexto difícil. Para consolidar el apoyo político a la expropiación petrolera, unos días después, el entonces Gobernador de Veracruz, el licenciado Miguel Alemán, promovió la firma de una declaración conjunta de todos los gobernadores para apoyar la valiente medida tomada por el Presidente Cárdenas. Señor Presidente, el día de hoy, la Fundación Miguel Alemán le hará entrega, señor Presidente, de un facsímil de este histórico documento.

En el resto del mundo, muchos predecían que la iniciativa del gobierno cardenista estaba condenada al fracaso. Se decía que los petroleros mexicanos serían incapaces de sacar a la industria adelante. El representante de la Standard Oil, entonces la petrolera más grande del mundo, afirmó: todos sabemos que México no tiene población capacitada para administrar un vasto complejo de propiedad pública. La revista The Economist, expresaba la opinión generalizada de la quiebra de Pemex en el corto plazo, diciendo: no cabe duda que México habrá de lamentar la decisión que acaba de tomar.

Pero quienes opinaban así se equivocaron, y más temprano que tarde lo reconocieron. Un informe de la Cancillería británica señalaba, poco después que, México ha hecho grandes avances en el manejo de una industria que exige mucho conocimiento técnico y especializado.

Son ya casi ocho décadas de un camino que no ha sido fácil.

A lo largo de todo este tiempo los trabajadores y los ingenieros de Pemex, los petroleros, construyeron la industria petrolera de este país.

En los primeros años, Pemex venció el boicot a su petróleo de exportación y encontró el camino del mar para sustituir a los campos originales que entraban en declinación, introduciendo innovaciones que hoy son práctica común. Pemex sorteó, con éxito, las crisis periódicas de los precios, y en particular la de los ochenta. Pemex ha sido el mayor contribuyente al gasto, financiando gran parte de la infraestructura pública y social, así Petróleos Mexicanos se ha convertido en la empresa emblemática del país y el orgullo de todos los mexicanos.

La circunstancia que enfrenta Petróleos Mexicanos hoy es similar a la de 1938. La Reforma Energética, promovida por la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, ha dado lugar a la segunda gran transformación de la industria petrolera, y recientemente se conjuga con el desplome del 70 por ciento de los precios del petróleo. Por eso hay quienes piensan, al igual que en 1938, que Pemex no saldrá adelante; y que va a perder relevancia. Sin embargo, hoy como hace 78 años, quienes dudan del futuro de Petróleos Mexicanos, se equivocan. Porque si de este tamaño es el reto, de este tamaño también es Pemex, de este tamaño son sus ingenieros y sus trabajadores. De este tamaño es el sindicato petrolero, que fue clave en la gesta de 1938 y que con su líder, mi amigo el senador Carlos Romero Deschamps, será clave en la coyuntura actual.

Señor Presidente, cuando usted me confirió este alto honor y me dio instrucciones claves, y es que la Reforma Energética que está dando lugar a la segunda reforma estructural de la industria petrolera, le da a Pemex las herramientas y la flexibilidad necesarias para encarar los retos del futuro, para enfrentar la nueva geología, para acceder a las nuevas tecnologías y para incursionar también en los nuevos mercados financieros que resultan indispensables por el tamaño de las inversiones y de la magnitud de los riesgos.

A poco más de un mes de haber asumido la dirección general de Petróleos Mexicanos, puedo informar que hay avances concretos. El 26 de febrero el Consejo de Administración aprobó un ajuste al presupuesto de Pemex de 100 mil millones de pesos que nos está permitiendo enfrentar los problemas de liquidez que genera la caída de los precios.

Las premisas básicas de este ajuste, son: garantizar la seguridad de nuestros trabajadores y de nuestras instalaciones; fortalecer la solvencia de largo plazo de la empresa y enfrentar nuestros compromisos laborales y financieros.

En este sentido, estamos a punto de concluir el pago a más del 85 por ciento de nuestros proveedores. Se trata de las pequeñas y medianas empresas cuyas opciones de financiamiento son más limitadas y cuyo impacto sobre el empleo es mayor. Mas, aún, estamos trabajando de cerca con la Secretaría de Hacienda para solventar, pronto, el conjunto de la deuda con proveedores del año pasado.

Aprovecho para agradecer al secretario Videgaray y a todo su equipo.

El ajuste se ha organizado en tres líneas de acción. La primera consiste en generar eficiencias y reducir costos. El buen juez por su casa empieza, así que el primer paso ha sido compactar el corporativo, empezando por la Dirección General, además se eliminaron dos direcciones corporativas, la de Recursos Humanos y la de Investigación y Desarrollo Tecnológico; sus funciones sustantivas más importantes se absorbieron en otras áreas. Pero todos los trabajadores en Pemex tendremos que contribuir a este ajuste.

La segunda línea de acción se centra en focalizar el gasto de operación e inversión solo en proyectos que sean rentables en un escenario de precios bajos.

Por último, la tercera línea de acción, y quizá la más importante, se refiere al diferimiento y replanteamiento de algunos proyectos de inversión. Quiero ser claro, estos proyectos de ninguna manera se cancelan; se replantean bajo la perspectiva de aprovechar la flexibilidad y las herramientas que nos da la Reforma Energética.

Por ejemplo, a través de la migración a contratos y de las asociaciones estratégicas, buscaremos estabilizar la producción. Con estas asociaciones, Pemex tendrá acceso a mejores tecnologías y compartirá los riesgos financieros. Por su experiencia, infraestructura y conocimientos acumulados, Pemex es el socio mas atractivo para invertir en el país. En todos los casos, habremos de elegir al mejor socio y negociaremos, de manera transparente y competitiva, las condiciones más favorables para la empresa y para México.

En el área industrial y de logística, figuras como la Fibra E nos permitirán maximizar el valor de nuestros activos, elevar la productividad y revertir las pérdidas de los últimos años.

Utilizando las herramientas de la Reforma Energética al máximo, Pemex cumplirá los dos objetivos complementarios de una empresa productiva del Estado. Ser una empresa rentable, sin olvidar que es una empresa del Estado y como tal debe contribuir al desarrollo del sector energético y del país.

72-272De lo que se trata es de poner orden en las finanzas para poder concentrarnos en explotar al máximo nuestras ventajas y dar los resultados que el país espera. Por eso el ajuste no debilita sino fortalece a Pemex. Porque solo un Pemex con finanzas sanas puede encarar con éxito las tareas del futuro.

Y en el futuro y ahora Pemex es una empresa solvente y cuenta con todos los elementos para ser competitiva. La Reforma Energética le da a Pemex las herramientas y la flexibilidad para aprovechar las ventajas heredadas de su larga historia: sus amplias reservas de hidrocarburos, sus importantes activos industriales y logísticos y, sobretodo, el extraordinario talento y capacidad de ustedes, los ingenieros y los trabajadores que han construido la industria petrolera de México.

Señor Presidente, compañeros petroleros:

Petróleos Mexicanos se encuentra en una de las coyunturas más difíciles de su historia pero los petroleros vemos el futuro con optimismo. Contamos con nuevas facultades y posibilidades gracias a la Reforma Energética. Contamos con reservas, con infraestructura y con el talento de la familia petrolera. Contamos con la energía, la convicción y el amor a la camiseta de los petroleros.

Contamos también con la visión y el espíritu de colaboración de los trabajadores, de su organización sindical, encabezada por el senador Carlos Romero Deschamps.

Muy especialmente, me atrevo a decir, contamos también, con el apoyo del Presidente de la República y del Gobierno de la República.

Con todos estos elementos, Pemex saldrá fortalecida de la difícil coyuntura actual. El proceso no va a ser fácil, y el esfuerzo no será menor. Por mi parte, me comprometo a trabajar al límite de mis capacidades, y con el espíritu de los petroleros de 1938 que no se intimidaron ante la magnitud del reto que les tocó enfrentar, los convoco hoy a que juntos superemos, una vez más, los obstáculos actuales y construyamos un Pemex fuerte y competitivo. Un Pemex a la altura de las mejores petroleras del mundo pero sobre todo a la altura de lo que México espera y merece de nosotros hoy y en los años por venir.

Muchas gracias.

 




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