Se desmorona el mundo ¿quién recogerá las migajas?

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En los últimos quince meses, del 1 de agosto de 2014 al 27 de noviembre de 2015, las Reservas Internacionales en Bancos Centrales del mundo disminuyeron en $752 mil millones de dólares o 6.25 por ciento, según estimaciones de Bloomberg. Las Reservas Internacionales alcanzaron su máximo de 12.032 millones de millones de dólares el 1 de agosto de 2014 y desde entonces han caído a 11.280 millones de millones de dólares, el 27 de noviembre de 2015.

Cuando divisas extranjeras llegan a sus manos como resultado de un superávit de exportaciones sobre importaciones, los Bancos Centrales aumentan sus reservas comprando bonos gubernamentales -denominados en dólares, euros, libras o yenes.

Todos los países buscan tener superávits, ya que si no pueden exportar más de lo que importan están condenados a devaluar su moneda para que sus exportaciones sean más atractivas. Al mismo tiempo, tiende a aumentar la tasa de interés sobre sus deudas en moneda extranjera, ante la amenaza de futura devaluación.

A su vez, el incremento de las tasa de interés exacerba el éxodo de divisas de reserva y refuerza la tendencia a la devaluación.

El hecho es que a los países que mantienen Reservas no se les ha pagado el total del superávit de sus exportaciones. ¡Mantener Reservas es otorgar crédito!

La prueba es que las Reservas en poder de los países exportadores son bonos, es decir, certificados de la deuda que se le debe a los exportadores, como México.

La última cifra del total de Reservas Internacionales, al 27 de noviembre de este año, es de $11,280,000,000,000 de dólares ($11.28 ‘trillones anglo-sajones’ de dólares).

La cifra documenta en forma concisa el valor total de los bienes y servicios que los exportadores del mundo han vendido a los países que emiten divisas de Reserva y por los cuales los exportadores aún no han recibido pago, desde el 15 de agosto de 1971.

Hoy, el sistema implementado desde fines de la II Guerra Mundial opera a la inversa.

Las Reservas, mayoritariamente en dólares, disminuyen porque se vende una parte de los bonos gubernamentales que se mantenían como Reservas. El comercio mundial atraviesa una importante contracción.

Los países exportadores no están obteniendo fondos excedentes con que comprar bonos gubernamentales para sus Reservas. Por el contrario, se registra una fuga de capital de los países exportadores a los países emisores de Reservas. Los Bancos Centrales de los países exportadores venden sus Reservas para hacerse de fondos frente a la fuga de capital.

Con la venta de 6.25 por ciento del total de las Reservas en el mercado internacional, era de suponerse que el valor relacionado con los bonos cayera y las tasas de interés aumentaran.

De manera que si las tasas de interés no han aumentado, debe de ser por la generosidad de los compradores de los bonos.

¿Quizá las entidades que demuestran tanta generosidad con sus compras, son las mismas que vendieron los bonos en primer lugar? ¿La Reserva Federal estadounidense, entre otros?

La Fed y el BCE han estado en la cómoda posición de bajar las tases de interés y así elevar el precio de los bonos gubernamentales que venden.

Cuando la tasa de interés que producen los bonos a largo plazo baja de cuatro a dos por ciento, el valor de esos bonos tiende a duplicarse. Pero a la inversa, cuando ese dos por ciento sube un poco a 2.25 por ciento, el valor de los bonos a largo plazo se desploma drásticamente.

La Fed y el BCE están obligados a comprar de nuevo los bonos que se vendan durante la crisis de liquidez, para evitar que se desplomen sus precios y causen un colapso del universo del los bonos. Están atrapados en esta situación.

Recientemente, el Yuan Chino fue aceptado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para integrarse a su ‹canasta de divisas›. El 1 de octubre de 2016 el Yuan será ungido como divisa de reserva. Cuando eso suceda, China tendrá su propia divisa de reserva y menor necesidad de mantener su enorme pila de reservas en bonos gubernamentales en dólares americanos y en euros. Por lo tanto, la venta de Reservas Internacionales se incrementará conforme China se deshaga de Reservas que no necesita.

La Fed y el BCE han disfrutado de la venta de bonos a precios cada vez más altos y tasas de interés cada vez más bajas, tan bajas que en Europa estos bonos tienen rendimientos negativos. Ahora, la Fed y el BCE tendrán que desarrollar un apetito para los bonos que vienen de regreso, porque China les enviará puñados de ellos cuando el Yuan obtenga su estatus de divisa de Reserva.

El dólar se ha revaluado 41 por ciento de unos años a la fecha. Esta revaluación incrementa la presión sobre los países exportadores, que en años anteriores tomaron grandes préstamos en dólares (posiblemente $7 millones de millones de préstamos en dólares, de un total de $11 millones de millones de préstamos) que ahora intentan liquidar, causando la fuga de divisas, que a su vez, obliga a la venta de Reservas.

Somos testigos hoy de una poderosa contracción en la actividad económica mundial, una contracción que se refuerza a sí misma. Las Reservas Internacionales se están vendiendo en un intento desesperado por buscar liquidez. Quizá el origen de la contracción fue la desaceleración económica en los países emisores de bonos, es decir EU, Gran Bretaña, Europa y Japón.

Evidentemente, los chinos tienen planes que se han reservado para sí mismos.

China está comprando fuertes cantidades de oro. Al mismo tiempo, Estados Unidos aplasta el precio del oro para insistir que el dólar seguirá siendo la divisa suprema hasta el fin de los tiempos.

Mientras tanto, China acumula oro silenciosamente, como si pensara: ‹Estados Unidos está metido en un problema sin solución. No hagamos nada para provocarlo. Se destruirá a sí mismo en un enorme colapso financiero›.

Un mundo que forcejea con problemas económicos cada día más severos no estará en condiciones de seguir respetando los tratados internacionales que regulan el comercio, mucho menos estará dispuesto a ocuparse de los sueños regulatorios de acción mundial para combatir el ‹Cambio Climático›.

Lo que nos reserva el futuro es una situación en dónde cada país tomará medidas desesperadas para asegurar un mínimo de estabilidad interna. Se ignorarán o serán desechados los tratados internacionales que estorben.

Proliferarán las devaluaciones alrededor del mundo; algunos países se declararán en bancarrota. la gravedad de la crisis hará inevitables estos eventos.

Recién vimos que la India rechaza atenerse a las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) cuyas reglas impiden que los gobiernos adscritos a esa organización otorguen subsidios a sectores de sus economías. La India, miembro de la OMC se ve obligada a desobedecer las reglas de la OMC y subsidiar su agricultura, debido a que tiene una población que supera los mil millones, y 67 por ciento de ella depende de comida barata subsidiada para su sobrevivencia.

De tal manera, que muchas de las reglas estatistas internacionales que regulan al mundo entero -reglas que emanan principalmente de EU- serán desechadas finalmente.

Cuando las cosas se pongan feas, China, con por lo menos 1.3 mil millones de pobladores, tomará medidas poco ortodoxas.

La presión de la inmensa población china, integrada por hombres y mujeres inteligentes, obligará a su gobierno a dejar de adherirse a los pactos internacionales y a adoptar cualquier medida necesaria para darle esperanza a su pueblo.

China dirá al mundo: ‹Vendemos barato. Muy barato. Pero vendemos a cambio de oro, muy poco oro; y pagamos con oro lo que compramos – con muy poco oro, pero pagamos con oro. Si quieren comprarnos, paguen con oro. O ¿qué otra cosa tienen para ofrecernos a cambio de nuestra mercancía? Si ustedes tienen algo que nosotros queremos, pagamos con oro. Resto del mundo, háganle como quieran›.

Las naciones del mundo lucharán por mantenerse a flote en la crisis que se avecina. Frente al huracán, China se separará e informará acerca de sus condiciones para el comercio internacional. Y sus términos serán: ORO. El resto del mundo seguirá sus pasos.

 

Nota del autor: Tras la publicación de este artículo, Bloomberg ha dejado de publicar cada viernes la cifra de ‹Reservas Internacionales› que había estado registrando en Internet desde 2010. ¿Acaso las cifras que tendría que reportar, son demasiado alarmantes?

 

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