Pronóstico sobre el oro y la plata para 2020

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Hugo Salinas Price es ciudadano mexicano, nació en Estados Unidos de madre norteamericana y padre mexicano; tiene 83 años, ha estado casado durante 60 años con su esposa mexicana y tiene 18 nietos. Cursó estudios en tres universidades en Estados Unidos y México: Wharton, el Tec de Monterrey y la UNAM. Se inició en los negocios en 1952 como director general de una pequeña compañía fundada por su padre, dedicada a fabricar radios en la Ciudad de México. Entonces tenía 20 años y, según sus propias palabras, lo primero que tuvo que aprender fue lo importante que es conseguir fondos para pagar la nómina cada viernes. Bajo la dirección de Salinas Price, esta pequeña compañía de manufacturas gradualmente se transformó en una gran cadena de tiendas de venta al menudeo que ofrece una gran variedad de productos, y que ahora cuenta también con su propia televisora. En los 80’s, Salinas Price se retiró de la actividad empresarial y dejó la dirección de la compañía en manos de su hijo mayor, quien ahora es reconocido en México como un acaudalado e influyente hombre de negocios. Además, Salinas Price actualmente es presidente de la Asociación Cívica Mexicana Pro Plata, A.C., organización desde la cual ha luchado incansablemente, durante muchos años, para que México adopte una moneda de plata como dinero de curso legal, en paralelo al dinero fiat mexicano. Salinas Price ha atraído la atención internacional por su pugna contra el gobierno mexicano y se ha convertido en un decidido impulsor de la conciencia respecto al oro y la plata como dinero real.

Gold Eagle está orgulloso de entrevistar al venerable Hugo Salinas Price.

 

Gold Eagle: Durante milenios, el oro y la plata fueron considerados como dinero por la humanidad. De hecho, hace siglos no existía el papel moneda. Sin embargo, hoy las monedas fiat dominan la economía. ¿Por qué considera que el papel moneda ha disfrutado de tanta popularidad recientemente?

 

Hugo Salinas Price: A fines del siglo 18, en la Gran Bretaña se inventaron máquinas capaces de funcionar, no como lo hacían hasta entonces, mediante la fuerza motriz humana o animal, sino ahora mediante vapor generado por calentamiento de agua con carbón. Esto dio inicio a la Revolución Industrial y produjo un enorme incremento de la producción de bienes, lo cual elevó el nivel de vida de las masas. Consideremos lo siguiente: todo aquello que dedicamos a la producción de bienes, excepto la tierra o el trabajo, se conoce como ‹capital›. La acumulación de capital – que es, por decirlo de alguna forma, un ‹cumulo de herramientas›- elevó el nivel de vida de la población en todo el mundo, mucho más de lo que jamás se había llegado a soñar antes. Sin embargo, cuando la gente comenzó a vivir con más comodidad, olvidó que la acumulación de capital es lo que permite a la sociedad generar y disfrutar de un alto nivel de vida. La acumulación de capital requiere de ahorro, y el ahorro implica privarse de un beneficio presente, para que el futuro pueda ser mejor. Conforme las condiciones de vida mejoraron, la población se incrementó. Y muy pronto los políticos comenzaron a seducir a las masas con la idea de que todos teníamos derecho a una mejor situación económica, independientemente del esfuerzo individual, y a prometer desde el gobierno beneficios estatales a los ‹menos privilegiados›, que antes dependían de las instituciones de caridad para subsistir. Así que el Estado tomó la tarea de hacer obras de caridad y requirió de grandes cantidades de dinero para cumplir con esa labor caritativa, mejor conocida como ‹Estado de Bienestar›. Pero el Estado que repartía beneficios no se daba abasto con lo que podía recabar por medio de impuestos, así que se le ocurrió la idea de agregar dinero de papel sin respaldo al sistema monetario, además del oro -dinero real que circulaba entonces. Conforme pasó el tiempo, el dinero de oro salió de circulación y sólo nos quedamos utilizando el papel moneda. En ese punto estamos hoy. El dinero de oro y el Estado de Bienestar son mutuamente excluyentes.

 

Gold Eagle: ¿Usted considera que el oro y la plata son dinero per se? ¿Y por qué?

 

Hugo Salinas Price: Definitivamente, el oro y la plata son dinero per se. Consideremos que, si no fuera por el hecho de que el gobierno grava con impuestos el uso de estos metales como dinero, ahora todos estaríamos utilizando el oro y la plata como dinero. Por ejemplo, si hoy pretendemos pagar una deuda con oro, el gobierno quiere saber cuánto dinero de papel gastamos para comprar ese oro, y si resulta que cuando compramos ese oro, éste valía menos dólares de papel que cuando lo entregamos en pago, entonces el gobierno dice que obtuvimos una ‹utilidad› en el proceso, así que debemos pagar impuesto sobre esa ‹utilidad›. Esto impide que el oro y la plata se utilicen como dinero. El oro y la plata son las mercancías que menos pierden valor, conforme la cantidad que se oferta se incrementa. Podemos comprar grandes cantidades de oro con papel moneda y venderlas posteriormente a cambio de papel moneda, y sin embargo solamente perdemos menos de una milésima parte en el proceso. Cuando utilizamos dinero de oro, si vendemos algo y luego compramos otra cosa, en realidad estamos comprando oro -en el primer caso, y vendiendo oro -en el segundo caso. Nuestro costo se reduce absolutamente al mínimo. Una transacción no puede realizarse de forma más económica, utilizando cualquier otra mercancía. Y la plata ocupa el segundo lugar. El oro y la plata son dinero porque son la forma más económica de efectuar intercambios comerciales.

 

Gold Eagle: Actualmente, ¿hay naciones que acepten la idea del dinero de oro y plata? Y si las hay, ¿cuáles son?

 

Hugo Salinas Price: Absolutamente ninguna. Actualmente todos los gobiernos del mundo gastan más de lo que recolectan en impuestos, y esa diferencia la compensan con la emisión de papel moneda.

 

Gold Eagle: En años recientes, cuatro estados de la Unión Americana legalizaron el uso del oro y la plata – ahora se consideran medio legal de pago de una deuda. De hecho, un número creciente de estados pretenden introducir a la circulación local nuevas y relucientes monedas de oro y plata. Preocupados porque la Reserva Federal y el dólar están al borde del colapso, legisladores de 13 estados, incluidos Minnesota, Tennessee, Iowa, Carolina del Sur y Georgia, intentan que sus gobiernos estatales aprueben emitir su propia moneda alternativa o explorar esto como una opción. En vista de esta creciente aceptación, ¿usted considera que en un futuro no muy lejano el Gobierno Federal de Estados Unidos autorizará el uso del oro y la plata como dinero en los 50 estados? Y en su opinión, ¿qué podría acelerar esta decisión?

 

Hugo Salinas Price: Supongamos que algunos estados legalizan el uso del oro y la plata como dinero. En ese caso, cualquier uso del oro o la plata como dinero, requerirá que el ciudadano declare cuánto le costaron el oro o la plata cuando los compró, y cuanto valían cuando los gastó – de forma que, de acuerdo al gobierno, el tenedor podría haber obtenido una ‹utilidad›. Y forzosamente tendría que pagar el impuesto correspondiente sobre esa ‹utilidad› (Por supuesto, esta ‹utilidad› sería sólo en términos de papel -que habría bajado de valor).

En mi opinión, el oro y la plata no pueden volver a usarse como dinero en el mundo hasta que cambie drásticamente la forma en que los países se gobiernan. En Estados Unidos hay 47 millones de personas que reciben vales para comprar alimentos. Es imposible volver al dinero de oro y plata, hasta que ese sector de la población se ocupe para mantenerse por sí mismo, o encuentre suficiente caridad privada para vivir a sus expensas. Estados Unidos destina algo así como $650 mil millones de dólares a gastos militares, cada año; para que la plata y el oro se usen como dinero, este gasto debe reducirse a una mínima fracción de esa cantidad. Un retorno del oro para los Estados Unidos necesariamente significaría una reducción de su déficit por gasto, del orden, quizá, de 99% – ¡y nos referimos a déficits extraordinarios, no a déficits que persistan durante décadas! De manera que, en caso de volver a utilizar dinero de oro, Estados Unidos sería irreconocible, comparado con su situación actual.

 

52-269Gold Eagle: Sabemos que, durante muchos años, usted ha sido el gran revolucionario promotor ante el gobierno de su país, para que se le otorgue a la moneda de plata el estatus de dinero. Uno de los principales factores que impulsa su incansable cruzada es el hecho de que México es el primer productor mundial de plata, desde hace 300 años. En vista de este beneficio evidente para su país, ¿qué argumentos racionales, si acaso existe alguno, aduce el gobierno mexicano para retrasar la decisión de introducir la moneda de plata? ¿Existe una razón política, comercial o de qué tipo?

 

Hugo Salinas Price: El argumento, muy racional, es que México es vecino del poderoso Estados Unidos, y el gobierno estadounidense podría derrocar a cualquier gobierno mexicano que se atreviera a introducir dinero de plata a la circulación, en paralelo con el dinero de papel. Estados Unidos no puede permitir que sus ciudadanos se asomen a la frontera y vean que en México circula dinero de plata, mientras ellos sólo tienen dólares de papel de la Reserva Federal y dólares digitales bancarios.

 

Gold Eagle: En caso de que otros estados de la Unión Americana, y eventualmente México, aceptaran el uso de la plata como dinero, ¿éste podría ser el catalizador que provocara un movimiento para aceptar el oro y la plata como dinero legítimo en todo el mundo?

 

Hugo Salinas Price: Lamento tener que decir que, en mi opinión, sólo hasta que sobrevenga la completa ruina de los Estados Unidos, nada sucederá para devolver el dinero real al pueblo estadounidense. Sin embargo, creo que Rusia podría, en algún momento, tomar la decisión de introducir un rublo de plata en circulación, en paralelo con el papel y el rublo digital.

 

Gold Eagle: Suponiendo que, en un momento dado, la aceptación del oro y la plata como dinero real fuera inevitable, ¿esto aumentaría significativamente la demanda de oro y plata? Y en consecuencia, debido a las leyes económicas ¿podrían comenzar a elevarse los precios de ambos metales? Y por lo tanto, ¿esta situación podría motivar a las empresas mineras a aumentar la producción, abrir nuevas minas y contratar más trabajadores?

 

Hugo Salinas Price: Con respecto a la demanda: no veo cómo la demanda de oro pueda ser mayor a la actual, si consideramos que hoy cada gramo de oro que se ha extraído durante toda la historia, le pertenece a alguien, ya sea un individuo o una corporación. Cualquier persona que posea algo, está ejerciendo la demanda de ese algo. De manera que todo el oro que ha sido extraído en la historia, ya está siendo demandado ahora mismo, porque le pertenece a alguien – y por lo tanto, está siendo demandado por su propietario. Lo que eventualmente sucederá es que la persona que quiera comprar algo y ofrezca pagar en oro, tendrá la primera opción de compra, porque quienes son propietarios de oro cuentan con la materia más aceptable en la Tierra con la cual satisfacer sus deseos y necesidades. Debido a esta ventaja que el oro da a sus propietarios, su precio subirá – probablemente a alturas disparatadas, en algún momento futuro- cuando el mundo finalmente entre en una crisis demoledora.

Cuando el oro sea reconocido nuevamente como dinero real, entonces la producción de minería dejará de calcularse en dólares: se calculará en oro. Una mina de oro tendrá que producir más oro de lo que consume en su operación. Este será el límite para la expansión de la industria de extracción de oro: la relación entre oro ‹obtenido› y oro ‹invertido› -o, como se conoce a esta relación en inglés, GRGI -Gold Return on Gold Invested.

 

Gold Eagle: ¿Todo el mundo sabe que el gobierno de Estados Unidos está ahogado en deuda, la cual, según muchos expertos monetarios, podría no pagarse nunca a sus acreedores. Al día de hoy, la deuda nacional de Estados Unidos es más o menos de $18 millones de millones de dólares, y continúa creciendo en forma acelerada, todos los días. Al parecer, el crecimiento canceroso de la deuda de Estados Unidos no le preocupa a Washington o a la FED, ya que sólo continúan emitiendo más Bonos del Tesoro para financiar la deuda, cada vez mayor. Sin embargo, China y Japón sí tienen razones para preocuparse, ya que poseen $1.3 trillones y $1.0 trillones de dólares de esa deuda, respectivamente. De hecho, China y Japón no tienen forma de salir de este nocivo pantano de divisas extranjeras, ya que si el Banco Popular de China o el Banco Central de Japón comienzan a deshacerse de los bonos, su precio se desplomaría, causando que bajara drásticamente de valor de los bonos restantes que poseen. ¿Cómo considera usted que China y Japón podrían escapar de este problema insalvable?

 

Hugo Salinas Price: No veo ninguna salida. Si una persona se embarca en un mal negocio, esa persona ha perdido dinero desde el primer día que entró en ese mal negocio, aún cuando pueda no estar consciente de la pérdida, hasta mucho tiempo más adelante. Así que aquellos países que han recibido cantidades gigantescas de dólares a cambio de la mercancía que enviaron a los Estados Unidos, para venderse en Walmart, etc., como China y Japón, en realidad perdieron dinero desde que recibieron dólares a cambio – simplemente que no lo sabían. Estos países se preocuparon por construir gigantescos imperios de manufacturas, y ahora, muy bien, tienen sus imperios, pero el costo fue que recibieron dólares de papel en ‹pago› por sus exportaciones. Podemos tener en la cartera mil millones de dólares de papel, pero si no podemos gastarlos, en realidad no tenemos absolutamente nada. Este es el problema actual de China y Japón. Algunos analistas opinan que China se está deshaciendo de una parte de estos bonos inservibles mediante la estrategia de pasarles estos bonos a los países más atrasados, a cambio de sus recursos naturales tangibles.

 

Gold Eagle: Usted es considerado un erudito internacional en asuntos monetarios. Tomando en cuenta sus largas décadas de experiencia y tomando en cuenta su profundo y puntual conocimiento, ¿cuál es su pronóstico respecto a la situación de los metales preciosos de aquí a cinco años -2020?

 

Hugo Salinas Price: ¡Gracias por el cumplido inmerecido! Dudo que el mundo pueda soportar el empobrecimiento que está en marcha y que está sufriendo, por cinco años más. El gasto deficitario – que sucede en todos los países- está empobreciendo al mundo. El gasto deficitario es como tomar de la despensa los alimentos del día, sin volver a surtir la despensa con nuevas provisiones; el déficit es como retirar alimento de la despensa, un día tras otro, todos los días. Finalmente, llega el día en que la despensa está vacía. Esto es lo que está sucediendo en el mundo. Tarde o temprano, tendrá que llegar el día en que la despensa esté vacía. Y entonces se desatará el infierno.

Mi pronóstico para precio del oro en el año 2020: entre $10,000 y $50,000 dólares por onza, o quizá entonces ya no podrá comprarse oro a ningún precio expresado en papel moneda; quizá entonces sólo sea posible conseguir oro o plata, a cambio de algo tangible. Pensemos en la situación de Zimbabue: si actuamos como Zimbabue, seremos como Zimbabue. ¡Es imposible comprar oro usando dólares de Zimbabue!

Mi pronóstico del precio de la plata en el año 2020: de $600 a $3,000 dólares por onza. Seguramente veremos esos precios si estalla una guerra de Estados Unidos contra Rusia y China. De lo contrario, mis pronósticos son totalmente especulativos.

 

El equipo de colaboradores de Gold Eagle y sus lectores en todo el mundo agradecen a Hugo Salinas Price por el tiempo que dedicó a compartir con nosotros su profunda y oportuna sabiduría.

Fuente: www.gold-eagle.com

 




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