México-Cuba-Estados Unidos: Nueva era de paz, amistad, colaboración y comercio

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Podría decirse que durante unos 20 años, de 1958 a 1978, Cuba fue un tema que perteneció más a la Política Interior de México que a su Política Exterior; y esto fue porque la influencia de Cuba, de Fidel Castro y la Revolución Cubana, y del Che Guevara penetraron hasta el tuétano de la juventud mexicana; muchos políticos de lo que ahora es el PRD y de lo que fue el PSUM y el Partido Comunista Mexicano y otros de izquierda, deben recordarlo; incluso, el Movimiento Estudiantil de 1968 estuvo muy impregnado de las ideas y las tácticas de lucha de la Revolución Cubana.

Tanto fue así que un 26 de julio de los años 60´s, el General Lázaro Cárdenas se subió al toldo de un automóvil, en el Zócalo, a decir un discurso en favor de la Revolución cubana y del respeto a los derechos del pueblo de la Isla de Cuba.

De México salió Fidel Castro Ruz, acompañado de su hermano Raúl, ahora Presidente de Cuba y del Che Guevara, hacia las playas de su patria para combatir y triunfar sobre el dictador Fulgencio Batista; se fueron desde el puerto de Tuxpan a bordo de un modesto barco pesquero llamado Granma, propiedad de un pescador veracruzano, que pudieron comprar con el apoyo desinteresado y solidario del General Lázaro Cárdenas del Río, ex Presidente de México, quien previamente les había dado alojamiento en su casa de la Ciudad de México, luego de que el gobierno del Presidente Adolfo Ruíz Cortines los había liberado para evitar una confrontación diplomática con el gobierno del mencionado Presidente cubano Fulgencio Batista.

Ocurrió que después de haber sido liberado de la cárcel en su propia tierra, de nombre Presidio Modelo en la Isla de Pinos, el 15 de mayo de 1955, Fidel Casto, joven abogado que se había confrontado con el régimen de Batista, decidió venir a México junto con algunos de sus compañeros, para proseguir desde aquí su lucha contra la dictadura.

Fidel y sus compañeros, auspiciados por cubanos residentes en la Ciudad de México, decidieron practicar el tiro en un rancho llamado “Abasolo”, y también en un campo de tiro nombrado “Los Gamitos”, donde después de un tiempo la policía política mexicana los apresó y se dispuso a remitirlos a las instancias correspondientes; eso fue en el año de 1956.

Al conocer el hecho, Batista llamó por teléfono al Presidente Don Adolfo Ruíz Cortines para que Fidel Castro fuera remitido a la Isla junto con el Che Guevara y sus compañeros; pero, para evitar una confrontación diplomática, el Presidente Ruíz Cortines ordenó con inteligencia su liberación al entonces Capitán Fernando Gutiérrez Barrios, de la llamada entonces Dirección Federal de Seguridad.

Al salir de la prisión en México, los revolucionarios, encabezados por Fidel Castro, recibieron la solidaridad del General Lázaro Cárdenas del Río y entonces, pudieron abandonar la nación mexicana a bordo del barco Granma, cuyo nombre, puesto por el pescador tuxpeño quería decir Mamá Grande o Abuela.

El apoyo, ayuda y solidaridad que recibió Fidel Castro de la nación mexicana, en la que vivió algún tiempo con amigos y familiares cercanos nunca se borró de su memoria y siempre correspondió a ese afecto y solidaridad.

El Presidente López Mateos no rompió con Cuba

En la Reunión del Consejo Interamericano Económico y Social realizado el 17 de agosto de 1961, el Canciller mexicano, Don Manuel Tello Macías, por instrucciones del Presidente Adolfo López Mateos, se negó a firmar las sanciones y ruptura económica contra Cuba, a la que desde ese momento se le aislaba del resto del continente, incluyendo la OEA; a esa reunión asistió como representante de Cuba, el señor Ernesto Guevara, conocido después como el Che Guevara.

Desde ese momento, Cuba quedó aislada del continente y fue excluida del que se llamó entonces “la alianza para el progreso”, propuesta por el entonces Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy.

Ese aislamiento después se convirtió en el bloqueo económico total, a través de la Ley Torricelli y de la ley Helm-Burton, hasta nuestros días, que ha provocado un atraso permanente en la economía y la tecnología de Cuba y un gran sufrimiento, pobreza y austeridad al pueblo cubano.

EL Presidente Luis Echeverría abrió las relaciones con el régimen de Fidel Castro en 1975

Dentro de una política de apertura hacia todos los continentes, el Presidente Luis Echeverría, el 19 de agosto de 1975 visitó Cuba, donde fue recibido, junto con numerosos empresarios, académicos y políticos por el Presidente Fidel Castro Ruz y su Gabinete; ahí y entonces se inició una nueva era de cooperación económica, tecnológica y social entre los dos países, que ha proseguido hasta nuestros días, volviéndose una costumbre para los Presidentes de México el realizar por lo menos una visita a la Isla de Cuba, durante su mandato.

El Presidente Enrique Peña Nieto felicita a Cuba y a los Estados Unidos por el nuevo diálogo establecido

Por su parte, el actual Presidente de México, Licenciado Enrique Peña Nieto ha expresado su felicitación y solidaridad con Cuba y los Estados Unidos por haber iniciado un dialogo tendiente al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre esos dos países.

El Primer Mandatario Mexicano ha señalado que México siempre ha sido un puente entre esas dos naciones hermanas: la norteamericana y la cubana, y ofreció su apoyo a todo acuerdo positivo al que se llegue en esta nueva conversación que se inicia entre Cuba y los Estados Unidos.

Nueva etapa de comercio e inversiones

A la espera del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y la República de Cuba, vendrá como consecuencia una nueva etapa de comercio e inversiones de los diversos países del continente americano con la Isla de Cuba, lo cual será beneficioso para el pueblo isleño, después de 53 años de aislamiento, que se reflejan en un estado actual de crisis económica y de atraso tecnológico.

Por el Lic. Mauro Jiménez Lazcano, Director General de la Revista Macroeconomía. La Habana, Cuba 28 de abril de 2015




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