La CANACINTRA reprueba la tarea desestabilizadora de “las redes sociales”

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Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal, Secretario de Economía; distinguidos integrantes del Gabinete Legal y Ampliado.

Dirigentes, amigos, colegas de los organismos empresariales; titulares de organismos autónomos; a mis queridos ex presidentes nacionales de CANACINTRA; integrantes del Poder Legislativo; integrantes del Poder Judicial de la Federación.

A los representantes del Cuerpo Diplomático Acreditado; dirigentes sindicales; representantes de los centros de educación superior; presidentes de delegación, sector y ramas industriales de CANACINTRA; a todos los invitados especiales que tenemos el día de hoy; amigos de los medios de comunicación; amigos todos.

Señor Presidente:

Su presencia en la Convención Nacional de Industriales, da testimonio de su interés por escuchar la voz de más de 50 mil afiliados a nuestra institución, que tiene la mayor cobertura en el territorio nacional.

Hace dos años, los industriales depositamos un cheque en el banco de credibilidad, a cuenta de la agenda reformadora del Presidente Enrique Peña Nieto, porque vimos un espíritu incluyente y la preocupación central de favorecer a las micro, pequeñas, medianas y a las grandes empresas, así como a la capacidad de instrumentarla y, la destreza política para darle gobernabilidad a los nuevos equilibrios que se estaban generando, a partir del paquete de reformas más amplio de la historia contemporánea, que materializó los consensos del Pacto por México, a fin de cimentar las columnas y tensar los cables del puente hacia la prosperidad.

Los efectos de los cambios comienzan a sentirse en hechos tangibles. Por citar algunos, si se hace un contraste entre las tarifas de energía eléctrica de marzo del 2014 con las de marzo de 2015 en el sector industrial, ya podemos observar ahorros directos en la facturación, en el consumo industrial cercanos al seis por ciento.

De igual manera, la eliminación de los cargos por llamadas de larga distancia nacional, produjeron ahorros de hasta 2.5 pesos por minuto en telefonía fija y cuatro pesos por minuto en telefonía celular, lo que significa un ahorro de más de 20 mil millones de pesos al año, para los consumidores.

La instrumentación de la legislación secundaria de la Reforma Energética, incluye la petición que hicimos de que existiera un piso mínimo del grado de integración nacional, con un crecimiento gradual y un recurso destinado al fortalecimiento de la proveeduría, para llegar al nivel máximo hasta el año 2025.

Y en apego al Estado de Derecho, los industriales hemos sido claros en que no nos oponemos a la competencia y mucho menos estamos buscando proteccionismos trasnochados, por lo que reconocemos al Ejecutivo Federal, por haber resuelto conforme a derecho, las demandas de la comunidad y de nuestra institución en un caso muy claro de competencia desleal. Por supuesto, me refiero al proyecto Dragon Mart, el cual ha quedado suspendido indefinidamente y le agradecemos mucho al Presidente por hacer justicia.

CANACINTRA se ha dado a la tarea de interpretar, proponer y socializar los efectos positivos de este nuevo andamiaje jurídico. El trabajo de la institución ha sido, por una parte, sincronizar la refundación estratégica de la Cámara, con la agenda reformadora del Estado mexicano.

Un ejemplo muy reciente es el acuerdo para avanzar en la gradual reducción de las diferencias entre las dos áreas geográficas creadas para los salarios mínimos, sin que ello afecte la inflación y el empleo productivo del país.

Siguiendo las oportunidades de la agenda internacional que encabeza el Presidente de la República, CANACINTRA ha sido invitada a formar parte de la Comitiva Presidencial a varios países.

Hace menos de un mes tuvimos el privilegio de acompañarlo a Londres y a Escocia, en donde pudimos constatar que en todos estos destinos México lidera el interés de los inversionistas como un mercado emergente de oportunidades con un enorme potencial de desarrollo.

Es así como a través, también, de nuestra recién inaugurada oficina de CANACINTRA en Houston, hoy tenemos presentes a 60 inversionistas que vienen buscando negocios.

Y aprovecho también para dar la bienvenida a más de 40 líderes industriales de Singapur que el día de hoy nos acompañan, como resultado de nuestra gira por el Sureste Asiático.

El reto que tenemos ahora es esperar el momento propicio para proponer los pequeños ajustes a las grandes reformas. Por ejemplo, la deducibilidad de inversiones y prestaciones sociales, que estamos ciertos nos permitirían retomar la senda del crecimiento sostenido y el fortalecimiento del mercado interno.

Por muchos años, una circunstancia caótica abonó a muchas parcelas privadas de poder y a los intereses creados no les gusta que se haya generado un proyecto que unifique al país en tres objetivos que son fundamentales para salir del subdesarrollo, más allá de las banderas políticas y partidistas: el interés público, el crecimiento económico y la inclusión social.

Nos queda claro que la respuesta por parte de los intereses creados no se ha hecho esperar y que, sin duda, hay fuerzas que están centradas en que el Gobierno Federal pierda poder para que se perciba dentro y fuera de México debilitado, cuestionado y en el extremo de la perversidad, arrinconado. Nada más absurdo, ni más simplista, ni más lejos de la realidad, porque un Gobierno fuerte no es sinónimo de autoritarismo, regresión o represión, sino, más bien, es sinónimo de certidumbre, conducción y rumbo.

Los industriales estamos conscientes que el civismo y el amor por México no se enseñan en Facebook.

De igual manera, estamos ciertos, como lo reafirman muchas experiencias internacionales, que los caudillos o mecenas disfrazados de ciudadanos, que creen representar de manera demagógica a los muchos que no tienen nombre, quienes se creen dueños de la verdad o creen representar a toda la sociedad, distan mucho de ser la solución a la problemática del país.

No le hagamos el juego a quienes quieren escalar la retórica de la tragedia nacional, mismos que pretenden hacer de la opinión pública un enemigo sin cuerpo, que en las redes sociales ha mutado hacia un tribunal público sin derecho de réplica, y con sentencia previa, no sólo del Gobierno o de la institución Presidencial, sino del país mismo.

México no se mueve por espíritus políticos, ni por círculos de opinión que dan tres, cuatro o 100 mil clicks a me gusta en todas aquellas publicaciones que refieren a la desgracia nacional.

El déficit de confianza es tan o más peligroso que el déficit fiscal, porque genera una percepción de miedo, y el miedo es la derrota de la razón.

Quienes buscan incendiar a la sociedad profundizando el déficit de confianza son igualmente letales, ya sea en las calles con una capucha cometiendo actos vandálicos, o detrás de una computadora programando bots y trolls abonando a la calumnia; o peor aún coordinando una estrategia de desinformación que abona a la agenda de desestabilización.

Sin embargo, cada momento que pasa es diferente, es un mismo río pero no la misma agua. Y ahora México necesita mediar entre el presente entrampado y el futuro anhelado; entre el país que concibieron las reformas y una coyuntura que parece no quererse ir.

Le queremos reconocer al Presidente Peña, la entereza de estar asumiendo los costos políticos, en toda la extensión de la palabra. Por haber tenido el valor de transformar toda la estructura legal en la que se articula el tejido socioeconómico del país, y enfrentar los intereses particulares que durante muchos años nadie se atrevió a hacer.

Sin duda, que usted hoy ya trascendió como el gran reformador de los últimos años, señor Presidente.

Hoy aquí, en el plan de hacer un ejercicio de reflexión y reconocimiento de los avances de la industria a casi la mitad del sexenio del Presidente Peña, que orgullosamente ha correspondido con mi gestión al frente de la Cámara, estoy cierto de una cosa, éste es el momento de consolidar el esfuerzo de reindustrialización que nos ha caracterizado.

Sin duda, seguiremos siendo muy críticos con un alto sentido de sensibilidad y nacionalismo, y buscaremos ser siempre un contrapeso responsable, con propuestas que correspondan a cada señalamiento para así examinar resultados, tendencias y áreas de oportunidad en la política industrial.

Una vez concretadas las reformas, nos toca poner en la agenda nacional la reforma de las instituciones, y una nueva generación de política industrial que sea capaz de alinear todos los esfuerzos y la dispersión de los recursos públicos a los sensibles requerimientos que elevan la productividad y la generación de empleos.

Por ello, quisiera hacer un paréntesis sobre la importancia que tiene en el contexto presente y futuro del país el tema de la política industrial.

En años anteriores, las políticas industriales fueron implícitas y explícitas, una combinación confusa por el predominio de la simulación y las apariencias en donde a México le gustó jugar el papel de niño bueno y bien portado, que sigue las reglas de la globalización de los mercados.

Claro, la mejor política industrial es la que no existe y la que hipócritamente despliegan las naciones, que en público no la mencionan y por debajo de la mesa protegen y subsidian a sus industrias estratégicas o limitan la libertad económica mediante múltiples barreras a la inversión, el comercio y a la innovación.

Los gobiernos de México, optaron por el modelo de la apertura comercial con el fin de estabilizar el entorno macroeconómico, reducir la inflación y estabilizar el déficit fiscal. Sin duda, esta política industrial, la no política, logró avances macroeconómicos notables, pero también se tradujo en un mediocre crecimiento económico, insuficiente para compensar las brechas y rezagos.

Esta situación condujo a un resultado dirigido a los grandes ganadores de las industrias exportadoras de importaciones; sin embargo, el resto de la industria nacional, la que genera siete de cada 10 empleos requiere más de 250 mil millones de pesos a una tasa verdaderamente competitiva, similar a la de nuestros principales socios comerciales, para modernizar a una planta productiva que agoniza y que tiene un rezago de más de 25 años para estar en las condiciones de competitividad que demanda un mundo global.

A este respecto, hago un merecido reconocimiento a los gladiadores de México, me refiero, por supuesto, a los industriales de empresas de menor tamaño, que con su esfuerzo, dedicación y perseverancia demuestran su amor a nuestro país.

Ustedes, los que siempre piensan en sus trabajadores y empleados, en mantener las fuentes de empleo, incluso muchas veces sacrificando a su familia y el patrimonio propio.

Ustedes son el motor, que digo el motor, la turbina de México, por eso desde esta tribuna les aplaudimos a todos ustedes.

Quisiera reconocer el apoyo, la dedicación, el esfuerzo, el espíritu nacionalista y sobre todo, y muy particularmente, la amistad del licenciado Ildefonso Guajardo Villarreal, Secretario de Economía, quien ha hecho, de verdad, un gran esfuerzo para dar la mayor viabilidad a las cadenas productivas e insertar a la industria nacional, en las cadenas globales de valor de manera incluyente.

Muchas gracias, Ildefonso, por el apoyo que siempre hemos recibido de ti.

De igual manera, aprovecho este foro para reconocer los esfuerzos del Comité Nacional de Productividad, del cual CANACINTRA forma parte, que se fortalece y trasciende a la lógica sexenal, en el camino a institucionalizar la política industrial en un sistema de concertación entre el Gobierno, la industria, los trabajadores y los centros de educación superior.

Podemos y debemos ponernos de acuerdo en un conjunto de proyectos que revitalicen el mercado interno, como es la colocación de un paquete de generación de 150 megawatts, que está desplegando CANACINTRA, en alianza con CONCAMIN, en un proyecto piloto de 200 empresas, así como aprovechar la integración de contenido nacional como una herramienta para la articulación de cadenas productivas y asimilación de tecnología.

También buscamos avanzar en la consolidación de un banco especializado para los industriales, el banco de nicho de CANACINTRA, para que en un trabajo conjunto con la Banca de Desarrollo se pueda superar la sequía crediticia que ha padecido la industria.

No hay tiempo que perder. El país necesita buenas noticias aunque muchos no las quieran escuchar, como es el hecho de que van 18 meses sin ninguna huelga en el país en el ámbito Federal. Nunca en la historia del país se había logrado esta condición en el ámbito laboral.

El mejor escenario para la inversión nacional y extranjera que impera en la paz es la paz laboral, lo que me lleva a reconocer públicamente la labor también de mi amigo, el Secretario del Trabajo, el licenciado Alfonso Navarrete Prida.

Felicidades, Secretario.

De hecho, hablando en confianza, señor Presidente, quiero transmitirle que a nuestro juicio hace falta también una revolución en las conciencias de quienes ejercen en el día a día el poder público.

A este respecto, creemos que es oportuno levantar la voz y hacer notar que prevalecen muchas inercias en las instancias gubernamentales, muchos círculos viciosos que limitan el quehacer público y la materialización de cambios en la microeconomía.

La primera inercia que a nuestro juicio hay que romper es la que prevalece en cuanto a administrar el insuficiente crecimiento del país hacia adentro, de espaldas a los problemas reales, sin iniciativa y sin una visión clara.

Y en esto, me refiero a las actitudes en los mandos operativos de los programas, que en buena medida diluyen el deber ser con carácter transformador de su agenda de crecimiento en trámites burocráticos y, a veces, en rutas hacia ningún lado, lo cual afecta la dinámica de las compras gubernamentales, que por sí mismas son una política de fomento económico como vinculador de mercados y promotor del desarrollo de cadenas productivas.

En este mismo sentido, es muy importante incrementar el grado de integración nacional de las compras nacionales y es prioritario también establecer esquemas de apoyo, financiamiento y de manera precisa, certeza de pago oportuno, lo cual será sano, tanto para las empresas como para las finanzas públicas.

Hacemos un llamado a la luz del anuncio del Presupuesto Base Cero para que su Gobierno tome en cuenta a la industria en la reingeniería que precisan muchos programas y reglas de operación, a fin de que puedan instrumentarse cambios a la mayor brevedad posible.

Es tan sencillo como lo que no suma, resta, lo que no genera empleos sobra y lo que da lugar a un mayor número de trámites es absolutamente prescindible.

Señor Presidente.

Amigas y amigos industriales:

Desde esta tribuna, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación convoca a todos los mexicanos de todas las tendencias políticas, económicas y sociales a dejar atrás los intereses personales, de grupo, las vendettas políticas y la retórica del miedo para privilegiar los intereses de nuestra Patria, a fin de concluir la construcción del puente al futuro que México demanda, así como lo estamos haciendo los industriales.

A los agoreros de la desgracia, les quiero decir que no estamos hablando a favor del Gobierno per se, sino a favor de México.

Hay que remar hacia el mismo lado para de esta manera lograr un México más justo y próspero que elimine las desigualdades de todo tipo y ofrezca oportunidades para todos.

En la cuenta del banco de la credibilidad, señor Presidente, cuente con el capital social de la Industria de Transformación, porque nosotros sabemos que contamos con usted y México cuenta con nosotros.

Muchas gracias, señor Presidente.




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