El Ejército Mexicano Lealtad y compromiso con el pueblo

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Hablar en tiempo presente de la Institución llamada Ejército Mexicano, no es cosa fácil. Nos obliga a recordarlo sin nostalgia del pasado, como el yunque que forjó ese acero y lo templó, a través de muchos actos que le imprimieron una huella indeleble, legando al futuro su tradición, compromiso y deber defendiendo siempre al pueblo de México y al orden constitucional.

Subrayo la epopeya de Chapultepec protegiendo a la patria contra un ejército que pisoteaba el territorio nacional, la batalla de Churubusco, la heroica defensa de Veracruz en 1914, la histórica batalla del 5 de mayo de 1862 en Puebla y muchas más.

Hoy recordamos aquella acción ejemplar de los alumnos del Heroico Colegio Militar en su marcha de la lealtad la madrugada del 9 de febrero de 1913, cuando tomó consciencia del peligro que corría el apóstol de la Revolución El Presidente de la Republica, Don Francisco I. Madero ante un cuartelazo integrado por una camarilla de Generales ambiciosos encabezados por el chacal Victoriano Huerta, quienes habían escuchado el canto de las sirenas que venía del exterior, embeleso que no escucharon los alumnos.

Aquel 9 de febrero al ser traicionado el Presidente Madero, el Colegio Militar no titubea, toma la decisión que lo marcara para siempre, su valor de lealtad. Escolta al Presidente de la República en peligro, del Castillo de Chapultepec a Palacio Nacional.

Posteriormente en aquellos fatídicos días, en Palacio Nacional ocurre otro acto heroico, cuando el grupo de insurrectos trata de detener en su despacho al Presidente Madero. Se interponen los ayudantes de su Estado Mayor Presidencial en ese momento, los Capitanes Federico Montes y Gustavo Garmendia diciendo: “Al Señor Presidente no se le toca” acto que marcó para

siempre al Estado Mayor Presidencial por su lealtad y patriotismo. La patria agradecida les colocó una placa en su honor posteriormente, en la entrada de Palacio Nacional del Presidente de la República.

Lealtad y Honor a la Patria

Así de fácil, así de sencillo.

En momentos de confusión para los jóvenes alumnos de esa Institución no hubo titubeos e hicieron gala de su honor, comportándose como garantes del orden constitucional y la paz que había sido alterada momentáneamente. Este acto de lealtad y patriotismo permitió que el país siguiera avanzando por la ruta de la democracia.

El México soberano de hoy, con instituciones sólidas no puede explicarse sin la acción patriótica de aquellos jóvenes alumnos del Colegio Militar, que señalan a la juventud de hoy en día, un modelo a seguir en la historia de las luchas con su ejemplo de serenidad, templanza y decisión de luchar por el respeto y fortaleza de las Instituciones y del pueblo.

Gracias a esas tradiciones históricas, el Ejército se proyectó como el sostén más firme de las Instituciones Nacionales y garante del libre ejercicio de las libertades ciudadanas del Estado Mexicano.

Hoy soplan vientos en contra de esa institución noble y republicana heredera de tradiciones de lealtad y compromiso y como siempre pasa, emisarios del pasado y quinta columnistas que “navegan por las olas civiles con remos que no pesan del correo chuan, con fusiles” lo descalifican sin fundamento de haber cometido actos oprobiosos, inventando patrañas ajenas a sus convicciones, impulsando una campaña malévola llena de calumnias y llena de estulticia.

Tratando de dividir al país atacan a las Instituciones de la República como es el Ejército, intentando desvirtuar su misión y responsabilidad con el pueblo del cual nace y se nutre, así como su lealtad al gobierno legalmente constituido.

Por el Lic. Jorge Nuño Jiménez , Director General Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo A.C. (Organismo no Gubernamental Consultivo de la ONU)




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