Aprueban diputados reforma constitucional para permitir gobiernos de coalición a nivel estatal

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El Pleno camaral aprobó en lo general y particular, el dictamen que reforma los artículos 116 y 122 de la Constitución Política, en materia de régimen político y gobiernos de coalición, para aquellas entidades federativas que opten por esta opción.

Con 383 votos a favor, 27 en contra y 5 abstenciones, se avaló el documento que faculta a los gobernadores de entidades y al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, optar en cualquier momento por un gobierno de coalición con uno o varios de los partidos políticos representados en las Legislaturas de los estados o en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

También autoriza a las legislaturas de los estados y a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal a ratificar los nombramientos que los gobernadores de coalición hagan de los funcionarios que lo integrarán, con excepción del titular en el ramo de seguridad pública.

Dicho gobierno de coalición se regulará por el convenio y el programa respectivos, los cuales deberán ser aprobados por mayoría de los miembros presentes de las legislaturas y de la Asamblea Legislativa. El convenio establecerá las causas de la disolución del gobierno de coalición.

El dictamen remitido al Senado de la Republica para sus efectos constitucionales, surge de una iniciativa que el diputado Silvano Aureoles Conejo (PRD) presentó el pasado 4 de septiembre, y encuentra su antecedente en la reforma constitucional del 10 de febrero de 2014, en la que en los artículos 76, fracción II y 89, fracción II, se da la posibilidad de que pueda haber un gobierno de coalición en el Ejecutivo, contando con una mayoría en el Legislativo.

Precisa que a nivel nacional, desde 1997 ningún partido ha contado con la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, y desde 2000 tampoco en el Senado de la República, y esta pluralidad es una muestra de la diversidad de opciones partidistas que existen en México y que debieran ser fortaleza de la democracia.

Menciona que el gobierno de coalición es una institución, que lejos de debilitar a los poderes públicos fortalece la forma de gobierno y la gobernabilidad democrática; por ello, es imperativo que el Congreso de la Unión asuma la responsabilidad de legislar en esta materia, a fin de que los titulares de las entidades puedan optar por la conformación de gobiernos de coalición y se habilite a las legislaturas locales para armonizar sus respectivos marcos normativos.

Al fundamentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, diputado Julio César Moreno Rivera (PRD), expresó que en la actualidad y a nivel mundial existe una tendencia en la conformación de gobiernos de coalición derivados de la pluralidad étnica, social y cultural existente en diversos países y en razón de la creciente globalización.

Resaltó que estas reformas ya han demostrado su funcionalidad y viabilidad en la gran mayoría de los países europeos, pues llevan más de medio siglo gobernados por coaliciones, sean éstas mayorías o minorías, por ejemplo en naciones como Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza, entre otros.

Los gobiernos de coalición, dijo, permiten expresar mejor los principales valores de la democracia porque comparten responsabilidades de gobierno con otras expresiones políticas y apuestan al pluralismo político, ampliando de esta forma la base social del gobierno.

Moreno Rivera sostuvo que con esta reforma se fortalece el sistema democrático, porque se establece la posibilidad de crear mayorías parlamentarias, situando al parlamento en el centro de la actividad política, otorgando importancia al diálogo político y da paso a la inclusión de fuerzas políticas minoritarias.

Agregó que un gobierno de coalición permite incrementar la comunicación entre sus gobernados, teniendo en cuenta la presencia de la opinión pública. “Es por ello que en la actualidad podemos encontrar en diversas formas de gobierno coaliciones que no sólo se concretan para llevar a un candidato determinado al triunfo electoral, sino que esta se refleja en la forma en que se gobierna, atendiendo en todo momento a los integrantes de la misma, respetando sus ideales y planes de gobierno”.

Detalló que la reforma no es de carácter estrictamente electoral, pues sus alcances tienen que ver con el régimen político, en virtud de que introduce innovaciones en las modalidades del proceso de gobierno.

El diputado Julio César Moreno sostuvo que la reforma de los artículos 116 y 122 posibilita que los gobernadores cuenten con esta herramienta para optar en cualquier momento por un gobierno de coalición con uno o varios de los partidos políticos en las legislaturas de los estados, para con ello alcanzar mayorías y consensos.

Agregó que la experiencia de la pasada elección federal denota que la democracia mexicana ha cambiado y demanda una nueva generación de reformas integrales; por ello, dijo urge redefinir la conformación de los órganos del Estado, así como la relación de cooperación y control que deben existir entre estos, evitando la llamada parálisis legislativa causada por gobiernos divididos.

Sobre el tema, el proponente de la iniciativa, diputado Silvano Aureoles Conejo (PRD) señaló que la posibilidad de contar en los órdenes locales con gobiernos de coalición satisface la necesidad de crear gobiernos más estables y la actuación de los servidores públicos tendería a ser más transparente a partir de visiones más incluyentes.

Aclaró que el propósito de la reforma no es reducir las atribuciones del Poder Ejecutivo, sino diseñar un esquema donde tenga una gobernabilidad democrática más fluida, un respaldo legislativo más amplio y que el Poder Legislativo sea a su vez un contrapeso y un órgano de control más fuerte, que obligue al Ejecutivo a observar estrictamente sus facultades y a una rendición de cuentas más seria y más responsable.

Consideró que la fragmentación de posturas sólo abona a la dispersión de recursos y a las políticas públicas erráticas, desenfocan las verdaderas prioridades. “La pluralidad es un valor de toda sociedad política que nosotros no hemos sabido aprovechar debidamente. Los gobiernos de minorías están condenados a la ineficacia, a la debilidad institucional y con ello a generar vacíos que han sido ocupados por los poderes fácticos, poniendo en riesgo la propia viabilidad del Estado”.

Ante ello, dijo, es necesario y pertinente señalar que “más vale tener gobiernos compartidos que tener gobiernos divididos y débiles”.

En los posicionamientos, el diputado Luis Antonio González Roldán (Nueva Alianza) expresó que al aprobar este dictamen se estará fortaleciendo al Estado mexicano y a sus instituciones. “Los gobiernos de coalición, incentivan altos niveles de consenso y utilidad social, siempre que vaya acompañado de mecanismos de cooperación multipartidista”.

Afirmó que con esta reforma, las entidades federativas abonarán a una pluralidad política, la que sin duda fortalecerá la democracia. “Consideramos conveniente conformar gobiernos de coalición, lo que seguramente generará una gobernabilidad democrática, de consenso y de equilibrio entre los Poderes”.

Ricardo Cantú Garza, diputado del PT, señaló que el propósito de la reforma es establecer la posibilidad de que en las entidades federativas y el Distrito Federal se puedan establecer gobiernos de coalición mediante compromisos perfectamente establecidos en un convenio que se celebra entre el Ejecutivo estatal o Jefe de Gobierno con los integrantes del Poder Legislativo.

Mencionó que en el país, el tema de las coaliciones gubernamentales merece un tratamiento adecuado en la norma fundamental, su reconocimiento y aplicación tienden a dotar a los gobiernos de la estabilidad y respaldos suficientes para que puedan gobernar en beneficio de los ciudadanos.

El diputado Ricardo Mejía Berdeja (Movimiento Ciudadano) dijo no compartir el espíritu de esta reforma cuando hay un cuestionamiento a los gobiernos divididos y a la oposición, que en un régimen democrático es un contrapeso al poder público. “Se parte de supuestos falsos; se ha justificado la propuesta diciendo que el gabinete sería mejor o de mayor calidad por el simple hecho de ser ratificado por el Poder Legislativo, lo cual no necesariamente es cierto”.

Relató que en la coyuntura actual los gobiernos de coalición, aun sea en el ámbito local, institucionalizarían las componendas y los acuerdos por encima del país. “Mi voto será en contra, porque considero que aunque el planteamiento conceptual y teóricamente es correcto, la coyuntura del país no amerita gobiernos de coalición. Amerita una oposición sólida, una con capacidad para incidir en las políticas pero sin claudicar y sin componendas”.

Por el PVEM, la diputada Ruth Zavaleta Salgado resaltó que es necesario e indispensable que las coaliciones parlamentarias puedan establecerse dentro del parlamento, incluyendo a los partidos emergentes. Consideró que los gobiernos de coalición responden a la necesidad de lograr mayorías que fortalezcan la política pública que impulsen los gobiernos en cada estado de la República.

Indicó que este modelo de coalición fortalecerá la democracia local y nacional y “vamos a ser más corresponsables los diputados locales en discutir lo que estamos debatiendo en la tribuna y en poder tener mayor calma para lograr leyes de calidad, pero sobre todo políticas públicas que les den respuesta a los ciudadanos”.

El diputado José Alfredo Botello Montes (PAN) señaló que el gobierno de coalición permitiría presentar un frente común entre el Poder Ejecutivo y la mayoría de los integrantes del Poder Legislativo. “Se fortalece con ello la legitimidad de ejercicio en ambos poderes y se dota de estabilidad y gobernabilidad, pues la mayoría conformada en el Legislativo daría soporte al Ejecutivo”.

Además, dijo, se genera un círculo virtuoso a partir de la cooperación y diálogo entre el Ejecutivo y Legislativo, al tener como resultado la corresponsabilidad de los actores políticos. “El gobierno de coalición que estamos proponiendo es una institución que lejos de debilitar a los poderes públicos fortalece la forma de gobierno y la gobernabilidad democrática”.

Héctor Gutiérrez De la Garza, diputado del PRI, comentó que con estas reformas se da un efecto positivo de gobernabilidad de los estados y se adoptarán políticas inclusivas que legitimarán el proceso de toma de decisiones políticas fundamentales. Igualmente, se logrará una doble legitimación del Ejecutivo y el Congreso locales.

Así, agregó, lo que se pretende con la inclusión de los gobiernos de coalición en los estados es evitar la parálisis parlamentaria y permitir que los Poderes Ejecutivos y Legislativos asuman la corresponsabilidad de dar estabilidad política a las entidades federativas.

Durante la discusión, la diputada Alliet Mariana Bautista Bravo (PRD) estimó que el dictamen contribuirá a corregir algunas distorsiones del  sistema político, las cuales en algunas ocasiones se manifiestan en oportunismo electoral. Asimismo, la reforma ayudará a fortalecer la democracia y recuperar la confianza ciudadana; sin embargo, consideró que se debe insistir en lograr un sistema político que incentive la participación y la vigilancia de la sociedad.

El diputado Javier Orihuela García (PRD) mencionó que durante esta legislatura se ha vivido una coalición en esta Cámara de Diputados, “una coalición que desgraciadamente se ha separado de la esperanza del pueblo; se ha constituido una coalición de facto donde un grupo controla a derechas e izquierdas y nos impuso desde el primer momento de esta legislatura una política contraria a los intereses del pueblo”.

De Nueva Alianza, la diputada Sonia Rincón Chanona señaló que es el momento de transitar hacia un nuevo régimen y establecer mecanismos que posibiliten a los estados a conformar gobiernos de coalición, los cuales significan una alternativa para trabajar a través de una verdadera gobernabilidad democrática.

Por su parte, la diputada Julisa Mejía Guardado (PRD) sostuvo que los gobiernos de coalición, como se plantea en esta reforma, representan un retraso a la vida democrática del país, ya que un gobernador podrá decidir de manera unilateral y a conveniencia propia con quién va a gobernar, legalizando así la exclusión de las minorías y el autoritarismo del gobernante en turno.

El legislador del PRI, Pedro Ignacio Domínguez Zepeda, enfatizó que más que significar una exclusión de las minorías, todo lo contrario, los gobiernos de coalición permitirán una inclusión real, legal de las minorías en los programas de gobierno y en las acciones parlamentarias.

En su turno, el diputado Fernando Belaunzarán Méndez (PRD) presentó una reserva, aceptada por el Pleno, para establecer que en un plazo no mayor a 180 días y conforme a lo dispuesto en el presente decreto, las entidades federativas adecuen sus respectivas constituciones, y el Congreso de la Unión haga lo propio con el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.




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