“Urgente la Reforma Energética, si se quiere el crecimiento del país”: Juan Pardinas

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Versión estenográfica de los Foros en Materia Energética, presidida por el C. Senador David Penchyna Grub, presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República, celebrada en el salón de la Comisión Permanente, México, D.F., a 23 de septiembre de 2013.

EL C. SENADOR DAVID PENCHYNA GRUB: A continuación, y continuando con nuestro programa, agradecemos la presencia de Don Juan Pardinas, Director General del Instituto Mexicano para la Competitividad, de la cual haré una pequeña reseña tanto de la institución a la que representa como del ponente que nos hace el favor de esta con nosotros.

El Instituto Mexicano de la Competitividad, es un Centro de Investigación Aplicado, dedicado al estudio de fenómenos económicos y sociales que afectan la competitividad en el contexto de una economía globalizada sin fines de lucro.

Realiza publicaciones periódicas de reportes enfocados a estudios de la posición competitiva de México a través de un enfoque cuantitativo riguroso.

Estos informes recopilan propuestas de política pública para el desarrollo del país.

En materia energética el IMCO  publica el 10 de julio de 2013 el índice de competitividad internacional 2013 en donde  se hace referencia a partir del a … nos cambiaron el mapa, México ante la Revolución Energética de Siglo XXI.

En dicho documento se establece la necesidad de un replanteamiento de la posición mexicana frente al nuevo orden energético global.

Es un placer, un orgullo tener aquí al doctor Juan Pardinas, quien es Licenciado en Ciencia Política por la UNAM.

Maestro en Economía por la Universidad de Sofía en Tokio y doctor en Economía  por la London School of Economics.

Colaborador en programas de opinión pública en radio y Televisión.

Columnista Dominical, contando con un bloc en la página de Internet en el Diario Periódico Reforma.

Investigador del Centro de Investigación para el Desarrollo Económico CIDAC.

Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México,  el Instituto Tecnológico Autónomo de México y la propia London School of Economics.

Corresponsal de CNN en español en India y Japón durante dos años, y es articulista permanente y relevante en revistas tales como Nexos, Letras Libres y Este País.

Muchas gracias, doctor Juan Pardinas, tiene el uso de la palabra hasta por 30 minutos para escuchar con atención sus planteamientos.

-EL C. DR. JUAN PARDINAS: Muchas gracias, Senador, agradezco, de manera sincera la oportunidad que le dan al IMCO de poder compartir aquí nuestro trabajo, y de manera personal  el privilegio de hincar este foro tanto con el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas como con mi profesor Federico Reyes Heroles.

Voy a romper un poco el protocolo, porque traigo unas láminas, se me facilita un poco la comunicación. Entonces les pido, por favor que me acompañen.

El problema de PEMEX no es sólo de dinero. Yo quisiera, cada afirmación que hago aquí acompañarla de datos duros.

Desde 2001hasta 2013 el presupuesto de inversión en PEMEX ha crecido en 442 por ciento.

En 2001 PEMEX invertía cerca de 5 billones de dólares para el año presente está invirtiendo 26 mil millones de dólares, nada más para darnos una idea de cuántos son estos 26 mil millones de dólares. Esto equivale más o menos al presupuesto de la Secretaría de Salud desde el día de hoy hasta principios del año 2016. Eso es lo que PEMEX se gasta en un año de inversión.

Entonces  cuando escuchemos el argumento de que lo que PEMEX necesita es dinero, creo que la primer pregunta que hay que hacer a ese argumento y la primera evidencia que hay que presentar es, bueno, qué está pasando con estos 26 mil millones de dólares que hoy invertimos.

La siguiente lámina, por favor.

De acuerdo a una estimación del IMCO, bajo la hipótesis de que fuera posible extraer  todos los recursos del subsuelo mexicano, todos los recursos propiedad del estado, dominio de la nación, los recursos de hidrocarburos, los pudiéramos sacar, al ritmo actual de inversión de PEMEX, esto nos tomaría 30 años. Este estudio del cual amablemente se refirió el Senador Penchyna  ha recibido varias críticas, y la primera que recibimos sobre esta estimación  de que nos tardaríamos 30 años en sacar el petróleo es que éramos demasiado conservadores.

Ex funcionarios de PEMEX nos han dicho que la estimación real para poder extraer los recursos del subsuelo va entre 80  y 100 años.

Entonces, la primer pregunta que hago aquí es, ¿para cuándo y para quién queremos utilizar los recursos de los hidrocarburos? Para nuestra generación, para los mexicanos  que estamos hoy vivos y las dos subsigui4ntes o vamos a utilizar los recursos del petróleo para financiar el tercer centenario de la independencia de México por ahí del año 2110.

Esa es la pregunta que nos tenemos que hacer, es una pregunta de tiempo.

La siguiente.

Tenemos tanto tiempo como para ignorar la volatilidad de precios de los combustibles fósiles.

En la lámina que tienen ustedes en el monitor  a mi derecha  y a mi izquierda, van a ver el precio del carbón, cuyo precio máximo en julio de 2008 alcanzó los 143 dólares por tonelada métrica, pero si nos echamos 5 años antes, el precio era 23 dólares, damos la puntuación.

La cotización reciente que tenemos es del 13 de septiembre de 2013 en 51 dólares.

Hoy el precio del carbón está a poco más de una tercera más de lo que valía hace cinco años, así juegan los hidrocarburos con las estimaciones de precio.

La siguiente.

Otro combustible fósil, el gas natural. En el 2008 también alcanzó su precio máximo con  13 dólares por millón de BTU, pero en 2002 llegó a menos de 2 dólares por millón de BTU la cotización más reciente a precio de Henry … en Estados Unidos está a 3.6 dólares por millón de BTU, así juegan los hidrocarburos con los precios y aquí jugamos los mexicanos con el destino de nuestras finanzas públicas.

La siguiente lámina, por favor.

Podemos arriesgarnos de que no va a haber un cambio tecnológico  en los próximos 30 años que sea una revolución dentro de la tecnología, ya estamos viendo dos cambios tecnológicos que están transformando y generando un nuevo orden energético global.

Uno es la perforación horizontal  y otro es la manera de lograr extraer gas de rocas, de lutitas, gas shail de manera económicamente eficiente. Esto está poniendo hoy a Estados Unidos y a Canadá en un escenario de independencia energética.

¿Y qué quiere decir esto? Que en el tiempo de nuestras vidas nos va a tocar ver una transición en la que la región de Norteamérica conformada por Estados Unidos y Canadá en términos energéticos desgraciadamente no podemos hablar de Norteamérica como con México como un jugador principal, pero Estados Unidos y Canadá están en camino hacia la autosuficiencia energética por esta transformación tecnológica, pero esa no va a ser la única transformación tecnológica que tenemos en el camino.

Lo que tienen las láminas frente a ustedes, son los costos estimados de generación porto eléctrica, voltaica para sistemas en tejado. ¿Por qué es relevante esto, porque bueno, van a  competir distintas tecnologías para la generación de electricidad, uno, van a ser los renovables y esta lámina es una muy buena noticia para el medio ambiente, pero no necesariamente puede ser una muy buena noticia para el sector energético mexicano tal como lo tenemos hoy en día.

Porque lo que estamos viendo aquí es que en un tejado en Berlín, los precios de producción de un kilowatt van a pasar de 45 centavos de euro a menos de 20, una reducción del más del 100 por ciento.

En un tejado de la Ciudad de México el precio de producción de kilowatt va a pasar de 2007 de cerca de 20 centavos de euro amenos de 10.

¿Cuál va a ser el futuro de la generación de energía eléctrica? No se los puedo predecir, pero lo que sí puedo garantizar es que va a ser un futuro muy distinto al tiempo al que estamos viviendo el día de hoy.

Podemos correr el riesgo a que ese cambio tecnológico nos tome con los dedos en la puerta.

La siguiente, por favor.

Tenemos el capital, sacar a PEMEX del presupuesto, no nos va a tomar un sexenio, no nos engañemos, nos va a tomar una generación  y la próxima vez que alguien venga a esta tribuna y diga que la solución es sacar a  PEMEX del presupuesto, yo lo que les pediría es, está bien, es buena idea, cuándo, cuánto y qué porción d la sociedad mexicana va a cubrir con esos impuestos.

Y para datos les presento la Ley de Ingresos  que van a recibir y a votar ustedes dentro de los próximos meses.

El derecho ordinario de hidrocarburos equivale a 614 mil millones de pesos, casi una exactitud simétrica  con la recaudación esperada de impuesto al Valor Agregado por la Secretaría de Hacienda, por el Poder Ejecutivo, que espera para el año 2014 recaudar 632 mil millones de pesos.

Imaginamos, bueno, aquí es un dato importante, cada punto de recaudación de IVA, si cortamos los 16 puntos de IVA que pagamos actualmente en 16 fracciones, cada fracción equivaldría a 39.5 mil millones de pesos, eso es lo que vale un punto de recaudación de IVA, de acuerdo a las estimaciones del Poder Ejecutivo.

Para bajar solo en seis por siento el derecho ordinario de hidrocarburos, se requiere un punto adicional de IVA al año, esto implicaría, quitarle 39 mil millones de pesos a derecho ordinario de hidrocarburos y pasarlo a recaudación tributaria.

Aquí estaríamos hablando que para fin del sexenio, para reducir en 30 por cieno el derecho ordinario de hidrocarburos del presupuesto, tendríamos que terminar el sexenio con un IVA promedio del 22 por ciento; yo creo que eso no es políticamente razonable y la sociedad mexicana no lo vería con muy buenos ojos, sacar a Pemex del presupuesto nos va a tomar muchísimos años, muchísimos esfuerzos y probablemente una secuencia de reformas fiscales.

¿Tenemos el capital, otra vez pregunto? Sacar a Pemex del presupuesto implicaría endeudarnos más, que es lo que está pasando precisamente en esta Ley de Ingresos, lo ingresos derivados del financiamiento, de acuerdo a la Ley de Ingresos presentada y  a la Cámara de Diputados, equivale a 650 mil millones de pesos.

Una vez más, si pasamos a pesos la cifra que les di al principio de los 26 billones de dólares que invierte Pemex, hay una diferencia casi simétrica, para quienes crean en estas condiciones auspiciosas de los números, Pemex va a invertir en el 2013 exactamente el 50 por ciento de la deuda pública que busca contratar el gobierno.

Entonces imaginémonos un escenario en el que Pemex se puede asociar no solo en prestación de servicios en algo más importante,  en compartir el riesgo. La industria energética es esencialmente una industria de riesgo. Se perfora un agujero, a cinco seis kilómetro de profundidad y se espera detonar riqueza, hay quien lo hace con mucha eficiencia, hay quien tiene que aprender en el proceso, hay quien fracasa en el proceso de aprendizaje.

Lo que le daría a Pemex la oportunidad de asociarse de manera libre con otras empresas del mundo, se reflejaría anualmente en la cantidad de deuda que ustedes van a tener que aprobar durante los próximos años, para que se cumpla la promesa del Poder Ejecutivo, de que el déficit de 2014 no se va a convertir en un déficit estructural, que la necesidad de vivir de prestado durante el próximo año no se va a convertir en un uso y costumbre en un hábito de nuestras finanzas públicas, es imposible de entrever esa visión si Pemex no está en condiciones de asociarse para tomar riesgos, para traer inversión.

Al final de cuentas ese déficit político, y lo llamo déficit político porque sería la incapacidad, los mexicanos de ponernos de acuerdo para buscar un esquema distinto, tiene un valor económico y los vamos a acabar pagando todos en función de la deuda que se apruebe anualmente por esta importante asamblea de la República.

Ya dijimos, es un tema, no tenemos el tiempo, no tenemos el capital, tenemos la capacidad operativa. Este es un mapa del Golfo de México, supongamos en la hipótesis, evidentemente falsa que el dinero crece en los árboles, y de que podemos darle a Pemex todos los recursos financieros que necesita.

Simplemente para tener el mismo ritmo de perforación de lo que está ocurriendo en aguas territoriales de Estados Unidos dentro del Golfo de México, para llevarles el paso en aguas profunda, Pemex se tendría que multiplicar por factor de 22, 22 veces más ingenieros, 22 veces más plataformas, 22 veces más miembros del Sindicato.

Si quisiéramos, esas son las buenas noticias, replicar lo que está sucediendo en Shell, en Estados Unidos, la capacidad de Pemex, de acuerdo al desempeño que tuvo en el 2012, tendría que multiplicarse no por 22, sino por tres mil. Tenemos en México las posibilidades de multiplicar por tres mil a nuestra empresa nacional, y hay que recordar que la geología no reconoce fronteras, entonces la cuenca  de “Igolfort”, la más importante de Estados Unidos para yacimientos de Shell, continúa dentro de nuestro territorio, cómo vamos a explotar esos recursos, cuándo vamos a explotar esos recursos y quien se va a beneficiar de ellos, son las decisiones que ustedes van a tener que tomar en las próximas semanas.

¿Para qué queremos una reforma petrolera y cuál sería el objetivo principal? Yo diría que sería maximizar la riqueza petrolera de los mexicanos, monetizar ese recurso hoy inaccesible en el subsuelo y convertirlo en activos financieros en activos productivos y en activos de capital humano.

Retomo profundamente lo que dijo aquí mi profesor Reyes Horoles, de que a él no le importan los “fierros”, a él le importan más las personas.

Tenemos una población “nini”, esos millones de jóvenes que cada año no tienen posibilidad de estudiar y trabajar, porque queremos, es un acto, es una decisión de voluntad política, tener marginados a mexicanos con talento que podrían aspirar a una educación superior, ‘y por qué es una decisión política?, porque e un acto de voluntad nuestra que esas sean las circunstancia que vivimos hoy en México, porque asignamos recursos para otras cosas, y como nación hemos tenido otras prioridades.

Entonces yo no quiero que nadie llegue a la universidad si no tiene el mérito individual, pero a los mexicanos jóvenes con capacidad de estudiar, de entrar a instituciones públicas, como en la que yo me formé, que no tengan espacio, el mensaje que le estamos dando en el país es: ustedes no son importantes, nos importan más los “fierros”, nos importan más la refinerías, nos importan más los gasoductos, los recursos que podríamos utilizar para multiplicar la infraestructura educativa del país, los estamos dedicando a otras cosas.

Entonces cómo vamos a maximizar la renta del sector petrolero, y aquí hay tres casos que me parecen particularmente elocuentes para esta discusión y que se han citado varias veces el día de hoy: Noruega, Colombia y Brasil.

Lo que muestra esta gráfica es el crecimiento del recaudo gubernamental de actividades petroleras en Noruega después del incremento de la reforma.  Y vemos que vienen los dividendos por “Statoil”, las regalías y cuotas por área, los impuestos ambientales, los impuestos que se le cobran no solo a “Statoil”, sino a las distintas empresas que participan dentro de aguas territoriales de Noruega extrayendo petróleo, y el flujo neto del Estado.

Hay una cosa de “Statoil”, que me parece particularmente interesante, que no la he escuchado decir con mucha frecuencia. A Noruega ya se le están acabando las reservas de petróleo en su territorio, se podría pensar que Noruega como país es una potencia decreciente, pero qué fue lo que hicieron. Gracias a la modernización de la empresa estatal de petróleo, hoy tiene operaciones en más de 20 países, “Statoil” le está extrayendo petróleo en aguas territoriales de Estados Unidos en el Golfo de México, por qué no podemos imaginar un Pemex así, porque es imposible modernizar a Pemex sin un entorno de competencia y cooperación, y eso es lo que no tenemos hoy en México, y yo quisiera ver el día en el que si logramos extraer buena parte de los recursos petroleros que hay en nuestro subsuelo, Pemex está en condiciones de competir no sólo en México, sino también aprovechar el marco jurídico que tienen en Estados Unidos y a extraer petróleo donde se encuentre, donde Pemex pueda competir y ser más eficiente, en las condiciones actuales, todos sabemos que eso es imposible.

En el caso colombiano, la contribución de COPETROL al Estado, pasó de 1.8 por ciento del PIB, antes de la reforma, a 6.5 por ciento el PIB, en 2011, en un entorno de plena competencia, de plena cooperación de la industria energética.

Imaginemos el escenario en el que PEMEX, saneada, con fortaleza interna, pudiera multiplicar por 1 ó por 2 veces los recursos que hoy le entrega al Estado mexicano. Eso es lo que está en juego, y no estamos aquí inventando cifras, y no son datos que estén a discusión, a menos que quieran ustedes cuestionar al Ministerio de Minas de Energía del Estado Colombiano.

La siguiente, por favor.

Las participaciones gubernamentales en Brasil, los ingresos petroleros no tributarios después de la reforma. Aquí estoy hablando, no sólo de PETROBRAS, sino de la industria energética, que es algo que no tenemos en México, en México no tenemos una empresa petrolera, no tenemos un sector energético; tenemos un monopolio que es MONOXONIO y cuya definición jurídica es un organismo descentralizado del sector público.

El gran reto que tenemos como país es convertir ese órgano descentralizado del sector público en una empresa con capacidad de competir en nuestro territorio y en el resto del mundo.

Las participaciones gubernamentales en Brasil, pasaron de 4.7 en el 2001, miles de millones de reales, a más de 25 en el 2011.

La política social del gobierno brasileño, en los últimos años, el éxito en extraer a brasileños de condiciones de pobreza, sería inexplicable sin la reforma energética, no habría recursos fiscales que alcanzaran para llevar a cabo esos programas sociales, y lo mismo está sucediendo en Colombia, mientras estamos teniendo esta discusión aquí.

La siguiente, por favor.

Habrá quien me diga: “El éxito de Brasil, el éxito de Colombia, el éxito de Noruega se debe a los precios de producción del petróleo”.

La producción también creció en el contexto de la apertura.

Colombia lo logró multiplicar por 2 la producción de barriles, en Brasil vemos que va para arriba, y la línea roja que ven en sus pantallas, que va para abajo, somos nosotros.

¿Hasta dónde va a durar la caída?

¿Hasta dónde va a llegar?

No es una decisión técnica, no depende de la bendición geológica de nuestro país, no depende de los recursos que están en el subsuelo, depende de la voluntad política que tengamos, la capacidad y el pragmatismo para enfrentar los problemas y transformar nuestra situación actual.
La siguiente lámina, por favor.

Esta lámina nos habla del desempeño desigual de los distintos sectores de la economía.

Cada una de las barras que ven, cada uno de los rectángulos en sus pantallas, es un sector económico y medimos su tasa de crecimiento.

Hicimos un corte fino de la economía mexicana y las tasas de crecimiento por los distintos sectores.

Entonces, vemos que automotriz es de los sectores industriales que más está creciendo, igual que banca y telecomunicaciones, no me extraña de automotriz, es uno de los sectores más abiertos del mundo.

Las empresas de todo el planeta voltean a ver a México, no sólo como un buen destino y como un buen mercado, sino como un lugar dónde traer inversión, dónde generar empleo, dónde generar riqueza.

¿Por qué no imaginarse, por qué no permitirnos el derecho a soñar en que algún día el sector energético en México le va a ocurrir lo mismo que le ha pasado al sector automotriz? Eso cambiaría el rostro de la economía mexicana si se lograra.

No nos va a tomar un año, no nos va a tomar un sexenio, nos va a tomar mucho tiempo, y depende de las decisiones correctas.

Y ¿Qué pasó en automotriz?  Pues, es un sector abierto.

¿Qué pasa con el resto de la economía?

Las barras en amarillo que tiene ahí son partes de la economía que crecen debajo del promedio de 2.5, este es el promedio de varios años.

Tenemos, por ejemplo, los servicios inmobiliarios, que prácticamente crecen en promedio a la economía mexicana.

Y luego tenemos los sectores que arrastramos, los fardos, los obstáculos, los que tenemos que cargar, que el resto de la economía lo tiene que llevar en el hombro, y ahí está el sector de petróleo y gas, que desde el año 2005 se ha dedicado a perder valor.

Hicimos una estimación de cuánto nos costaba a cada mexicano PEMEX-REFINACIÓN, es cerca de 700 pesos por habitante las pérdidas anuales en el 2012, más de 80 mil millones de pesos.

Cuentan los consejeros de PEMEX que cuando entran a los consejos de PEMEX-EXPLORACIÓN Y PRODUCCIÓN, pues están muy contentos porque los datos son muy favorables.

Pero entran a los de PEMEX-REFINACIÓN, y salen profundamente deprimidos.

Yo creo que una de las mejores decisiones que se tomaron en el sexenio anterior, fue no construir la refinería en Tula, Hidalgo.

Hay un caso que les pediría estudiar con mucho detalle, antes de hablar bien de la construcción de refinerías, y es la Refinería Abreu Lima, en Brasil, en el Estado de Pernambuco. Esta refinería tenía un presupuesto original, dinero público, porque estamos hablando de PETROBRAS, de 4 mil millones de dólares, y un tiempo estimado de construcción de 8 años.

El presupuesto original se fue a la basura, la refinería Abre Lima se calcula se va a  terminar, no en 8, sino en cerca de 16 años, y el presupuesto original de 4 mil millones de dólares ya se estima entre los 16 mil y los 20 mil millones de dólares convirtiéndolo en el proyecto industrial más caro en la historia de la humanidad. Ese es dinero público del Estado brasileño que se pudo haber utilizado para muchísimas otras cosas, y lo dedicó a un proyecto de refinación, que como están ya demasiados profundos en su errores, probablemente salir y dejarla de construir sea más caro, pero van a tomar generaciones, sino es que más de un siglo, de recursos fiscales brasileños, poder lograr que esta planta de refinación opere en números negros.

La siguiente.

Es precisamente lo que ha perdido la historia de pérdidas del sector energético, si le podemos llamar sector a nuestros 2 monopsonios principales de energía y ¿Cómo la economía mexicana los viene arrastrando?

Creo que esta discusión, inevitablemente genera pasiones, pero ojalá fuera gobernada por la brújula de los datos y las evidencias.

Muchísimas gracias.




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