Una dosis saludable de servicio es justo lo que el doctor recetó: La forma en que un servicio insólito puede mejorar la salud

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México, D.F., 24 de Julio de 2013.- Si alguna vez te has preguntado por qué te sientes emocionado cuando el barista recuerda el café que ordenas habitualmente o cuando le cedes un asiento a alguien en el autobús, un nuevo estudio científico, patrocinado por American Express, acerca del servicio ha descubierto la respuesta. Este análisis a nivel mundial muestra que los efectos de un servicio insólito se sienten tan profundamente, que incluso llegan a impactar en la salud.

El primer estudio de su tipo comisionado por American Express, en asociación con la organización internacional de investigación cognitiva Neurosense, utilizó tecnología altamente especializada – incluyendo una prueba psicológica¹ patentada y basada en la red, así como pruebas biométricas² in vivopara medir el impacto del servicio en nuestros cuerpos y mentes. Llevado a cabo con una muestra de mil 620 participantes, este estudio es uno de los documentos más completos de investigación científica acerca de la forma en que un buen servicio nos afecta.

“Si te pones a pensar acerca de la frecuencia en la que entras en contacto con el servicio cada día, desde hacer compras en línea hasta las salidas en días memorables, o cuando buscas un lugar tranquilo para meditar cuando las cosas van mal – es claro que estamos en contacto con el servicio más frecuentemente que cualquier generación anterior“, dijo la Profesora Gemma Calvert, Directora de Administración de Neurosense Group.

Debajo de la piel del servicio

El Estudio del Servicio de American Express ha revelado que un momento de servicio insólito causa una reacción en cadena de respuestas positivas en nuestros cuerpos, incrementando el ritmo cardiaco y la respuesta galvánica de la piel (o nivel de transpiración) conforme incrementa nuestra emoción y alegría, mientras que en otros casos reduce la frecuencia respiratoria conforme se reduce el nivel de ansiedad y estrés.

Las pruebas biométricas también mostraron que un servicio insólito es calificado como un “placer máximo” para los seres humanos, pues provoca la misma reacción en nuestros cuerpos que el placer de nuestro equipo favorito ganando o la felicidad de reunirse con un amigo cercano³.

El lado emotivo del servicio

A nivel emocional, tanto el dar como el recibir servicio insólito dispara las mismas reacciones básicas que sentirse amado. El estudio encontró que el efecto de un buen servicio en nuestro estado emocional es tan poderoso que el 84% de las personas que tomaron la prueba sintió más placer al ofrecer un servicio insólito que al besar a alguien.

“Curiosamente también se encontró que un servicio insólito hizo a más de la mitad de nuestros participantes sentirse menos solos y menos ignorados. Se reducen los sentimientos de tristeza y ansiedad, lo cual es fundamental para vivir una vida saludable y equilibrada emocionalmente, especialmente en el mundo de hoy en donde tanta gente se siente más y más aislada”, dijo la Profesora Calvert.

Psicología del Servicio

Psicológicamente, más de la mitad de aquellos que hicieron la prueba se sintieron orgullosos cuando les tocó recibir un servicio insólito (55%). El “impacto” de que alguien se detenga a hacer algo por uno, ayuda a elevar el autoestima, apuntalando aún más el impacto de largo alcance de un servicio insólito en nuestro bienestar.

“El estudio reveló también un descubrimiento fascinante – que proveer un servicio insólito es, de hecho, más placentero que recibirlo. Para nosotros es importante en nuestra sociedad ser percibidos por otros como buenas personas y como tales, parece que estamos hechos para obtener mayor gratificación del servir a otros, que al revés – lo cual asegura cohesión social vital”, concluyó la Profesora Calvert.

“Instintivamente siempre hemos sabido que el servicio puede tener impacto de largo alcance en las vidas de las personas: muchos años de retroalimentación anecdótica por parte de nuestros Tarjetahabientes ha demostrado esto. Pero más allá de los beneficios obvios, quisimos llegar al fondo de por qué un servicio insólito (tanto darlo como recibirlo) puede hacernos sentir tan bien, y por qué nos motiva a hacer los que hacemos diariamente. Ahora tenemos la ciencia que lo comprueba – un servicio insólito hace que uno se sienta bien y es bueno para uno  – haciendo posible que la gente viva sus vidas de la manera más plena y liberando el potencial que llevan dentro”, mencionó Jorge Guevara, Director de Asuntos Corporativos y Comunicación de American Express México.

Notas al Editor

  1. El experimento se llevó a cabo en dos fases. La primera atacó la respuesta psicológica ante el  buen servicio, captando los sentimientos inconscientes de los participantes  usando el software patentado NeurosenseBrainLink™, el cual mide la cantidad de respuestas hacia ciertos conceptos así como hacia palabras e imágenes relacionadas con éstos.
  2. La segunda fase midió las reacciones fisiológicas (ritmo cardiaco, frecuencia respiratoria y respuesta galvánica de la piel) hacia el buen servicio. Las reacciones fueron monitoreadas usando equipo biométrico en la Universidad del Oeste de West England en Bristol, Reino Unido. Como las reacciones fisiológicas son consistentes y muestran reacciones humanas básicas, con el fin de brindar un resultado científicamente robusto las pruebas biométricas se llevaron a cabo en un solo país.
  3. Esto se puede ver ilustrado en casi tres cuartas partes de los participantes cuyo ritmo cardiaco incrementó al ser expuestos a un servicio insólito (74 por ciento).
  4. Un total de 1,620 participantes  del Reino Unido, Canadá, México y Australia fueron sometidos a la prueba. Las edades fluctuaban entre los 18 y los 60 años y había un 50/50 de división de género.




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