Se queda la silla demócrata otros cuatro años

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El hecho de que el presidente de los Estados Unidos: Barack Obama y su contrincante republicano, el gobernador de Massachusetts: Mitt Romney, hayan llevado a cabo un “gran duelo” en el segundo debate por la próxima presidencia de los Estados Unidos en Hempstead, Nueva York, muestra la evidencia de una lucha enorme por salvaguardar la posición demócrata en el ejecutivo y, por otro lado, la ofensiva republicana por recuperar la Casa Blanca.

Según el Washington Post, en una entrevista realizada a 7495 personas, el 66% de los consultados opinó que Obama fue el mejor y un 34% consideró a Romney como el triunfador de la noche. Ahora bien, ha de mencionarse que el presidente recuperó la iniciativa, dejando así un duro cuestionamiento de la audiencia americana  sobre quién regirá la nación en los próximos cuatro años. El ejecutivo mostró seguridad y destreza en sus objetivos, manifestando una gran concentración y seriedad respecto a las interrogativas  y demandas de los interesados. De esa manera, la “debilidad” del presidente en el primer debate crea la incertidumbre de si en verdad podrá ser derrotado por la parte contraria.

Sin embargo, no ha de olvidarse que el partido republicano también se distinguió por su ofensiva contra el mandatario creando así un conflicto verbal y una disputa por “revelar” las verdades y hechos de los dos candidatos. “Presidente, ¿ha mirado su pensión?” le preguntó Romney. “No suelo mirarla. Seguro no es tan grande como la tuya”. Respondió irónicamente Obama.

Una contienda por demostrar quién tiene razón y quién no de acuerdo a diferentes temas discutidos pueden observarse tales como los de la inmigración, la ley SB1070 de Arizona, la economía, los precios de la gasolina, la política energética, la salud, las políticas de igualdad de género, la política exterior y la operación “Rápido y Furioso” fueron los temas destacados y discutidos en gran manera por los dos contrincantes.

¿Qué escogerá el sufragio civil? Respecto a las políticas energéticas, un tema verdaderamente disputado,  el mandatario afirmaba que el gobierno ha invertido en alternativas y en el control de la energía tales como en el carbón limpio, el petróleo y el gas natural; además de que el país tiene energía eficiente y la explotación del petróleo ha sido, de la misma manera, eficiente. El candidato republicano afirmaba que la nación debe aprovechar la abundancia de sus recursos, haciéndose independiente en  la matriz energética (uno de los puntos del plan de cinco puntos del candidato); además de una dura crítica hacia el gobierno del ejecutivo, mencionando que los precios de la gasolina han incrementado, que Obama no tiene en su plan la energía limpia y que la política del gobierno del mismo no ha hecho nada,  como había prometido al principio de su gobierno. “Yo voy a luchar por el gas natural, el petróleo y el carbón”. El mandatario declaró: “Romney no tiene un plan de cinco puntos, tiene un plan de un punto”.

Por otro lado, respecto al tema sobre los impuestos, el mandatario afirmaba que durante su gobierno, se ha llevado a cabo una reducción de impuestos a la clase media y a las pequeñas y medianas empresas. Igualmente afirmaba que en su próximo gobierno haría que los ricos contribuyeran más y que la clase media sea más beneficiada.  Por su parte, el rival republicano acusaba al gobierno del ejecutivo de la deuda nacional que actualmente existe y que, en caso de que Obama ganara, esta deuda incrementaría a veintitrés billones de dólares. Además, Romney afirmó que en su nuevo gobierno, éste reducirá las tasas fiscales, las tasas impositivas y que se reducirán los impuestos de la clase media. Mencionaba que los ingresos actuales de la clase media han disminuido en gran manera y que ha habido menos utilidad y que por lo tanto esto ha dañado y perjudicado fuertemente la economía de la nación. Asimismo, la acusación incluía un reclamo por los veintitrés millones de desempleados que existen hoy en día en el país.  Para esto, declaró que las personas morales y físicas que obtengan un ingreso menor de 200,000 dólares anuales no presentarán impuestos sobre intereses, dividendos y ganancias capitales. De igual manera, el ex gobernador afirmó que limitaría las reducciones fiscales sobre los que “ganan más”.

Evidentemente se discutió el tema sobre la igualdad de género en el trabajo y un duro reclamo del republicano al demócrata sobre las fallas de su gobierno en cuanto a las reformas del seguro médico, la guerra de Iraq, Al Qaeda, la reforma con el Wall Street, el desempleo (previamente mencionado), las reducciones de impuestos fiscales sobre la clase media, entre otros. “Ni siquiera presentó la propuesta sobre migración ante el Congreso”, “Iba a reducir la mitas del déficit y no lo hizo”. “El presidente ha tratado, pero sus políticas han fracasado”. Declaró Romney.

Con respecto al tema de la inmigración, un hecho y una realidad relevante para Latinoamérica, el candidato republicano señalaba que los Estados Unidos es una nación de inmigrantes y que por lo tanto, “Debemos dar visas o green cards a las personas que tienen las destrezas que necesitamos. Que el sistema legal sea eficiente”. El ex gobernador garantizaba un apoyo a los inmigrantes legales pero no a los ilegales. Por su parte, el demócrata apuntaba que el sistema de inmigración es bueno e indispensable para el crecimiento económico. “Entendemos al país gracias al talento de las personas del mundo”. El presidente ligó el tema con respecto al conflicto de la frontera entre México y Estados Unidos y afirmando el fortalecimiento entre las relaciones política-económicas  de la nación con Latinoamérica. Un factor que el ejecutivo resaltó dentro de esta discusión fue la de dotar de la ciudadanía americana a los jóvenes inmigrantes que juraran lealtad a la patria, apoyándoles con educación y prestaciones de garantías que respeten sus derechos como nuevos ciudadanos de la patria.

Por otro lado, los temas más candentes actuales y alarmantes como el conflicto en Siria, las relaciones Israel- Estados Unidos y  Medio Oriente fueron duramente discutidos en cuanto a lo que respecta con la seguridad y la política exterior de los Estados Unidos. Y, sin lugar a duda, la cuestión y disputa sobre China no pudo ser dejada a un lado. Mientras que Obama declaraba constantemente su apoyo al libre comercio y la relaciones abiertas con China, el republicano Romney imputaba que China “ha sido un manipulador de moneda por años”, que “este nuevo gobierno hará regresar los empleos a la nación americana” y, “ que los Estados Unidos será lo más atractivo”.

Ahora bien, la cuestión sobre quién tomará la Casa Blanca es un asunto que llevará a cabo su desenlace el próximo mes de noviembre. Entender las posturas y el pensamiento de cada candidato es la clave para las necesidades y la identificación de cada ciudadano de acuerdo a sus incentivos. No se ha de olvidar la significativa y vital participación del voto latino. ¿Demócratas o republicanos? Ahora, ha de considerarse también qué piensa el mundo, no sólo la audiencia americana.

Por María José Jiménez Guzmán




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