Ahora, el Senado tiene la palabra

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En una alianza pragmática en la Cámara de Diputados, el PRI-PVEM y el PAN pasaron la Reforma a la Ley Laboral en una larga sesión que abarcó el 28 y 29 de septiembre; alianza que se espera continúe para este tema en el Senado de la República, que tendrá que decidir en el plazo de 30 días el sentido de su votación. Nadie duda que el Senado aprobará esta Reforma Laboral.

Las instrucciones precisas del Lic. Enrique Peña Nieto, Presidente Electo de la República, fueron en el sentido de no dañar los derechos existentes de los trabajadores mexicanos y, desde luego, de no afectar en nada lo establecido en el artículo 123 de la Constitución Política de nuestro país.

Los operadores políticos del PRI en la Cámara de Diputados y en el Senado, el diputado Manlio Fabio Beltrones y el senador Emilio Gamboa, han actuado con habilidad para sacar adelante esta propuesta de Reforma Laboral, “rasurándole” las partes negativas para los trabajadores, que conllevaba la Iniciativa Presidencial del mandatario saliente Felipe Calderón.

En la coyuntura de transición política actual, se juzgó oportuno que el PRI-PVEM accedieran a pasar esta Reforma Laboral, con los votos del PAN que estaba obligado a votar favorablemente la Iniciativa de Ley de Calderón, y de esa manera lograr fácilmente las mayorías requeridas para aprobar en lo general y en lo particular la Reforma Laboral, una vez que en comisiones de la Cámara de Diputados se le habían quitado las partes más negativas que pudieran herir los intereses del sector obrero.

De tal suerte, quedará confeccionada una Reforma Laboral adecuada a las condiciones actuales de la economía mexicana y que pueda así atraer más inversiones nacionales y extranjeras, en un momento en que el desempleo mundial se ha agudizado y en que una nueva crisis económica y financiera global se otea en el panorama internacional.

Desde luego, no se trata de una Reforma Laboral que haya surgido de la nada o que a alguien se le haya ocurrido como un experimento social o económico; sino que responde a muy antiguas presiones que los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OCDE y otros han ejercido sobre México y, en particular, sobre sus gobiernos federales, a los que contínuamente amenazan de diversas maneras, de no plegarse a estos cánones de carácter mundial.

SE APROVECHA LA FORTALEZA DEMOCRATICA

La consolidación de la democracia mexicana en el reciente proceso electoral presidencial, le ha dado a Enrique Peña Nieto una fortaleza tal que le ha permitido a la Cámara de Diputados actuar con gran solidez mayoritaria y  pasar sin problemas esta Reforma Laboral, que el gobierno del PAN no había podido hacer en los pasados años.

Ha sido el arribo de Enrique Peña Nieto a la Presidencia en su calidad de Presidente Electo, el que ha permitido la aprobación de esta Reforma Laboral, pero no en los términos que venían en la Iniciativa del Ejecutivo panista, sino ya considerando los derechos fundamentales de los trabajadores y de la libertad sindical, con los que no se mete en sus términos actuales ésta Reforma.

Aquí nuevamente es de hacer notar la operación política efectuada por el liderazgo del PRI, a cargo de Manlio Fabio Beltrones, para lograr un equilibrio entre las fuerzas políticas de la Cámara de Diputados, sin lastimar a nadie y menos a los intereses de la clase obrera del país.

Es seguro que al pasar la minuta de la Reforma Laboral al Senado, la habilidad operativa del líder priísta Emilio Gamboa, actúe de una manera eficaz para lograr el objetivo de aprobar una Reforma Laboral que dé al país un nuevo impulso en la modernización económica, de tal forma que permita a las empresas mexicanas competir con ventajas en los mercados mundiales.

Es muy importante que México pueda ofrecer a los inversionistas nacionales y extranjeros un Estado de Derecho real y eficaz, que les garantice plenamente sus inversiones y la posibilidad de crecer y progresar en un marco de paz social.

Si ésta Reforma Laboral que prácticamente se ha concretado sirve para el avance más dinámico de nuestro país, para la creación de cientos de miles de empleos nuevos en el futuro y para que México retome su lugar en la competencia mundial  industrial, agrícola y de servicios, con pleno respeto a los derechos ganados de los trabajadores mexicanos, enhorabuena.

Por el Lic. Mauro Jiménez Lazcano, Director General de Macroeconomía




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