Tras su derrota el PAN trata de minimizar su desplome

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El PAN el pasado 1 de julio no sólo perdió la presidencia de la República, sino también de ser la primera fuerza política nacional, pasó a una tercera y lejana posición, con serios retrocesos en la Cámara de Senadores y Diputados; perdiendo ese día de la elección dos de las tres gubernaturas que tenía el blanquiazul >Jalisco y Morelos, conservando la de Guanajuato, aunque muy disminuido su nivel de poder<.

Hay quienes sostienen que en parte la derrota se debió al desgaste natural de 12 años de ejercer el poder, pero dentro del PAN hay grupos que ahora sostienen, que lo que realmente los afectó fue el mal desempeño del gobierno de Felipe Calderón, que no cumplió sus promesas de campaña, que sólo alcanzó magros resultados y lo más importante, que desató una brutal espiral de violencia con su guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado, cerrándose a cualquier propuesta de cambio de estrategia. Ahí están las causas reales de la derrota del PAN, sostienen los grupos desplazados por el propio Calderón, como Santiago Creel, Manuel Espino y Vicente Fox, entre los más relevantes.

También Calderón desde su llegada a Los Pinos, le dio la espalda a la doctrina y principios tradicionales del PAN, imponiendo durante su gestión a tres líderes nacionales, carentes de oficio político, que fueron arrollados por la lucha de grupos a la que fueron sometidos desde dentro y fuera del partido, de esta forma Acción Nacional pagó el precio de ejercer el poder y la negociación interna para poder mantenerlo; no cuidaron la selección de candidatos y en la mayoría fueron impuestos desde el CEN, así como tampoco cuidaron la calidad de sus militantes y adherentes.

Desde Vicente Fox el PAN se alejó de sus principios humanistas y no supo manejar el cambio se ser oposición a ser gobierno, con excesos de pragmatismo e injerencia desde Los Pinos a la vida interna partidaria; lo que los grupos doctrinarios calificaron como:

“El indebido y antidemocrático acercamiento con el gobierno y apoyo abierto a la política estatal; injerencia creciente de los empresarios en la vida del partido y autoritarismo interno, burocratización del partido e intransigencia con los grupos y opiniones divergentes”.

Lo anterior fue aumentándose durante la gestión del presidente Calderón, donde califican sus críticos que:

“El PAN ya no es el partido de inspiración humanista que defendía los derechos humanos contra los abusos de la autoridad y que buscaba una justa distribución de la riqueza, que se oponía con valor y con espíritu de libertad e independencia al régimen y que movía voluntades con ideas, con principios y con programas propios, inspirados en su doctrina. Hoy el PAN es pro-liberal y pragmático”.

Largo proceso de deterioro del PAN

La realidad es que el blanquiazul enfrenta hoy un duro revés electoral que los ha colocado como tercera fuerza política en el país y la pérdida de confianza del electorado, ante el desdibujamiento del partido, así como la pugna de grupos internos y la injerencia del presidente Calderón; lo que ha impedido un profundo proceso de reflexión y análisis, por su parte el titular del Ejecutivo Federal quiere plantear de inmediato la refundación del partido, por su parte, el líder nacional del PAN, quiere hacer cambios sin prisa, tal vez esperando el cambio de gobierno y la pérdida de poder de Calderón.  .

Los grupos doctrinarios han planteado que este proceso debe ser conducido por los órganos del Partido y en amplia consulta con la militancia que genere un diagnóstico y una hoja de ruta de las acciones necesarias para rectificar desviaciones, relanzar propuestas programáticas y reorganizar la vida institucional del partido. Afirman que es el momento de discutir y decir las cosas como son, la actual circunstancia no admite autocomplacencias, ni simulaciones; para llegar a una autentica reconstrucción del partido.

La derrota electoral del 1 de julio pasado es producto de un largo proceso de deterioro institucional, consentido por una dinámica de inmediatez electoral que ha colocado la búsqueda del poder alejándose de una visión de largo plazo para el logro de los objetivos humanistas que dieron origen al PAN. En la derrota del blanquiazul esta la responsabilidad del partido y de sus gobiernos, y como reflejo de ello, una estrategia ineficaz de campaña; con una candidata que ni siquiera logro unificar a las fuerzas internas, con la apatía del presidente Calderón y gobernadores de varios estados, así como líderes y empresarios.

Ese proceso de deterioro institucional tiene en el centro un fenómeno de pragmatismo rampante en el partido, que rompió con la ética, y no en pocas ocasiones ha interrumpido el estilo y la tradición democrática que dejaron plasmada los fundadores, en el ejemplo de su insobornable conducta política personal y en la meridiana visión con que expresaron propósitos y programas.

Contrario a las más puras esencias que plasmaron sus fundadores, han aparecido en el PAN algunas prácticas que corresponden a las tradicionales de la manufactura priista, dinámicas corporativas, procesos clientelares, y una disputa de intereses grupales que han dejado de tener en cuenta al partido y a la comunidad.

Al final de cuentas, el PAN ha consentido además una indebida intromisión del gobierno en la definición de acciones y órganos estatutarios que sólo a aquel le competen, también una cultura presidencialista que llegó a colocar por encima de la lealtad al partido el apoyo al Presidente de la República o a los gobernadores en turno, y condenó el diferendo como traición.

El descalabro del PAN en el 2009

Los doctrinarios y varios grupos de panistas vinculados a los principios de los fundadores, proponen, dos etapas de análisis:

1.- Empezar el diagnóstico, por el análisis profundo que se hizo a lo largo del sexenio de Felipe Calderón.

Donde destaca el descalabro en las elecciones intermedias de 2009, en que el PAN tuvo significativas derrotas en elecciones a nivel local (5 gubernaturas pérdidas desde 2007, así como varios municipios); el  pobre desempeño en procesos electorales: de 28 elecciones de gobernador, solamente ganó 6 y en 3 de ellas en alianza con el PRD.

Asimismo, la creciente intervención en la vida interna del partido por parte del presidente Felipe Calderón Hinojosa en la definición del dirigente nacional, la elección de consejeros nacionales y la postulación de candidatos a gobernador. Ante esta debacle panista, se dieron diferentes diagnósticos, la mayoría de ello complacientes ante el poder de Los Pinos y sobresale un crítico de José Luis Coindreau (septiembre de 2009), que no fue procesado por las vías institucionales, que se sustentaba en los siguientes puntos:

Incapacidad política para hacer frente a gobernadores del PRI

Pérdida de identidad partidista

Conflictos entre militantes y dirigentes

Imposición de candidatos

Abandono de causas populares

Alejamiento entre el partido y la ciudadanía

2.- Análisis de diversas causas y no hay acuerdo en las causas de la derrota en el 2012

Donde cada uno de los actores del partido expresa su propia versión de lo ocurrido, en que hay al menos dos posiciones encontradas, por un lado, el líder nacional del PAN, Gustavo Madero y por la otra, el presidente Calderón; en que han fijado los siguientes puntos de discusión:

La falta de apertura a la ciudadanía

La selección equivocada de candidatos

El modelo de organización territorial

El régimen de sanciones que no permite excluir con rapidez a los militantes

El financiamiento público y privado de los procesos electorales

En este sentido, hay panistas que sostienen que al partido le ha faltado trabajar en la estructura, el compromiso, y la estrategia, otros ven en las traiciones de panistas >como la del expresidente Vicente Fox, la del exlíder del CEN del PAN, Manuel Espino, entre otros< que llamaron a votar por otros partidos u operaron en favor de ellos, la explicación de la derrota, así como las disputas locales por cargos.

Hay otros más, que destacan que la formación de grupos de poder dentro del PAN generó que algunos dirigentes locales estén pensando en intereses propios incluso por encima del partido y la mayoría de los panistas considera que el principal problema radica en que se haya abierto el partido tanto como para aceptar a cualquier persona, por lo que llegaron muchos personajes dañinos, así como jóvenes que no tenían la capacitación ni devoción panista de antes.

Pero en general, coinciden en destacar que la principal causa de la derrota panista fue la injerencia abierta del presidente Calderón y un magro desempeño en su gestión gubernamental, especialmente en su guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado; que también causó una crisis al interior del PAN de organizacional y de relajación de sus principios.

Discrepancias sobre el futuro del PAN

Durante la sesión inaugural (12-08-2012) del Consejo Nacional del PAN, el presidente Calderón aseguró que tanto el Gobierno Federal como el PAN fallaron en las pasadas elecciones al no poder transmitir un apoyo político electoral a la campaña de la ex candidata presidencial panista, Josefina Vázquez Mota el mandatario señaló que esta situación exhibe la debilidad crónica del partido; por lo que urgió a llevar a cabo cambios de inmediato en el partido, como sería la refundación del blanquiazul.

Por su parte, Gustavo Madero, líder nacional del PAN indicó que sería “riesgoso” enfocar la renovación del partido en una apresurada reforma a los estatutos ya que podría representar una visión “trunca y cortoplacista”. Madero después de asumir su responsabilidad en la derrota electoral panista, aseguró que no es momento de buscar culpables sino de encontrar las razones y alcanzar un profundo entendimiento que les permita seguir siendo un partido fuerte y contribuir en la transformación de México.

El PAN comienza a procesar mal su fracaso en las urnas, ya que es evidente de que se alejó de su doctrina y principios, con la adopción de prácticas que cuando eran oposición prometían combatir corrupción, clientelismo, corporativismo y uso patrimonial de los cargos gubernamentales decepcionó a buena parte de sus simpatizantes; pero plantear que la derrota se debió a ese alejamiento y pretender reconstituirse a partir de un cambio de estatutos e intentar hacerlo abonando a la división del partido es errar y dar la espalda a la realidad, que es más compleja.

Todos estos argumentos y posiciones en el Auditorio Manuel Gómez Morín y con una asistencia de 281 de 380 consejeros nacionales, donde el líder nacional del CEN del PAN, señaló que su partido de ninguna manera está ante un escenario:

“Ni de catastrofismos, ni parálisis, ni complacencia”

De esta forma, el político chihuahuense, Gustavo Madero, pidió reflexionar a conciencia sobre lo que el PAN dejó de hacer en los últimos 12 años al frente del gobierno y retomar la Agenda de la Transición y Democratización del país; y puso freno a las propuestas de refundación del partido con carácter de urgente, por parte del presidente Felipe Calderón, quien también buscará recomponer al blanquiazul, con un enfoque de la doctrina demócrata cristiana de sus inicios y contar con bases partidarias >control<, así como facilidades estatutarias, para impulsar la candidatura de su esposa Margarita Zavala.

Hay que destacar, que el próximo 15 de septiembre el PAN cumplirá 73 años de su fundación, que representa una oportunidad emblemática y simbólica, para redefinir su futuro.

Desplome del PAN

Perdió Josefina Vázquez Mota >JVM<  la presidencia de la República, alcanzando poco más del 25% de los sufragios, que representan alrededor de 12 millones 786 mil votos; lo que representa una pérdida de más de 10% del poder, en relación en el 2006 con Calderón, es decir, 2 millones menos >aunque hay que tomar en cuenta la diferencia de Padrón Electoral<

La diferencia entre el triunfador Enrique Peña Nieto y JVM es de – 12.8 puntos, que representan más de 6 millones 439 mil votos

A lo largo del sexenio dejó ir varias gubernaturas y el día de la elección perdió Jalisco y Morelos, pasando de ser la primera fuerza en la entidad a la tercera.

En las elecciones legislativas, en seis años pasó de 53 a 38 senadores, que representa una pérdida de 28.3% del poder; y de 207 a 114 diputados, que significa una disminución de 45% de sus posiciones.

Confundió el crecimiento en número de afiliados con el de electores, ya que en 12 años la militancia creció 399% pero los votantes disminuyeron en 21%; y no tomaron en cuenta que muchos de los militantes activos o adherentes buscaron serlo para obtener un puesto de elección popular o un cargo en la administración pública.

También el PAN no cuidó la selección de candidatos, predominaron las imposiciones desde el centro >CEN< o los gobernadores, no reforzó durante los últimos seis años su organización territorial, ni renovó sus cuadros.

Tampoco protegió la unidad o conformó un equipo de campaña eficaz y disciplinada detrás del cual se alinearan los cuadros gubernamentales del PAN y las estructuras del partido.

Por Rafael Abascal y Macías

rabascal51@hotmail.com




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