María Berenice Martínez Aguilera, se gradúa en Maestría en Derecho

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El pasado 23 de marzo del año en curso, María Berenice Martínez Aguilera, obtuvo el grado de Maestro en Derecho, otorgado por la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México. Grado que obtuvo mediante la aprobación del examen de conocimientos que versó sobre tres ensayos: “Técnicas de investigación tradicionales y electrónicas”, “Fundamentos  epistemológicos de la Teoría Pura del Derecho”, y “Argumentación jurídica de los pros y contras de la adopción respecto de parejas homosexuales”, ensayos encargados por cada uno de los sinodales del examen en comento: Mtra. Margarita Puente Munguía (Vocal), Dr. Jorge Robles Vázquez (Secretario) y Dra. Gloria Moreno Navarro (Presidente), respectivamente.

En el examen se compartieron puntos de vista y críticas constructivas, para finalizar con la aprobación de María Berenice Martínez Aguilera como Maestra en Derecho, grado que así como a ella, prepara a sus egresados para la práctica de la investigación jurídica y la actividad docente en el campo del derecho, estudiándolo en un sentido objetivo, filosófico y pedagógico, tratando de comprender la complejidad de la Ciencia jurídica como metalenguaje para entender el lenguaje objeto que es el derecho, en un esquema que rompe paradigmas para trascender del mundo árido de las reglas al mundo de los principios y de los valores jurídicos.

A manera de resumen, se señalan los principales argumentos sobre los que versan los trabajos en comento:

“Técnicas de investigación tradicionales y electrónicas”:

Este ensayo se centra, mediante la aplicación del método analítico deductivo, en la descripción de las técnicas de investigación, tanto tradicionales como electrónicas que se emplean en el campo de la investigación social, señalando sus características esenciales, teniendo como objetivo determinar su finalidad última, así como la diferencia esencial entre éstas, si existe algún inconveniente en la implementación de las técnicas de investigación electrónicas en la actividad del investigador, a pesar de que vivimos en una estructura social basada en una revolución tecnológica centrada en torno a las nuevas tecnologías, y, por último, la importancia de su aplicación en el campo del Derecho.

En el proceso de investigación juegan un papel sumamente importante las técnicas de investigación para recopilar y analizar información, ya que a través de su empleo, de acuerdo a Raúl Rojas Soriano, atendiendo a la perspectiva de análisis, el objeto de estudio, la naturaleza del fenómeno y las situaciones del contexto socio-histórico que se vive, se pueden determinar los instrumentos necesarios para aplicar el método adecuado a fin de tratar de resolver el problema que se planteó al principio de la respectiva investigación.

Estas técnicas pueden ser tradicionales o bien, las consideradas electrónicas, dependiendo, generalmente, del instrumento que se emplee para aplicarlas, aspecto en el que cobran gran importancia las llamadas tecnologías de la información ya que a través de éstas se implementan las técnicas referidas en segundo término, lo que implica poner atención en el momento socio-histórico en el que vivimos, en donde  dichas tecnologías forman parte importante de nuestra actividad diaria, por considerarnos en la era de la información, denominada así por Manuel Castells.

Las técnicas de investigación se deben seleccionar, en un primer momento, para construir el marco teórico y conceptual que actúa como la base del proceso de investigación.

De acuerdo a Ario Garza Mercado, “podemos hablar de técnicas de investigación  para referirnos a procedimientos como los de selección de problemas, formulación de hipótesis, planeación de trabajos, recolección de información, preparación de gráficas y redacción de informes.”[1]

En el proceso de investigación jurídico social pueden emplearse diversas técnicas de investigación, tanto de carácter cualitativo, como de carácter cuantitativo, en base a lo que nos exija el propio objeto de estudio. En ciertos casos el empleo de una sola técnica de investigación puede resultar insuficiente.

De acuerdo a su origen, la información se clasifica en primaria y secundaria dependiendo de las técnicas de investigación que se empleen para la obtención de la misma: la primera es aquella que el investigador obtiene directamente mediante cuestionarios, cédulas de entrevista, guías de investigación, observación participante, etcétera. La egunda es la que se extrae de fuentes documentales (censos, estadísticas vitales, informes de investigación, etcétera); para almacenarla ya depurada se emplean fichas de trabajo y archivos computacionales. La información secundaria, según el caso, puede complementar a la primaria o servir de base para efectuar el análisis del problema.

En base a la primera clasificación de la información, es decir, la información primaria, podemos emplear las siguientes técnicas de investigación tradicionales, mismas que sólo se enumeran para efectos de la presente reseña:

a) Observación ordinaria y participante.

b) Entrevista estructurada o dirigida.

c) Entrevista no estructurada.

d) Encuesta.

e) Escalas de actitud.

Estas técnicas pueden ser de gran utilidad en una investigación jurídica social donde sea imprescindible el obtener la información “de primera mano” respecto de la población para resolver los problemas sociales, culturales, económicos o políticos que se presenten, relacionados con el campo del Derecho, y en los que el investigador jurídico social deba de indagar.

Garza Mercado, Ario, Manual de ténicas de investigación para estudiantes de ciencias sociales, 5a. ed., México, El Colegio de México, 1994, p. 4.





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