Ebrard y López Obrador no se suicidarán

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El senador Carlos Navarrete Ruiz advirtió que no habrá una tercera vía como solución a la problemática política interna que tiene el Partido de la Revolución Democrática, con miras a la sucesión presidencial en el 2012, pues no es viable la postulación por cuarta ocasión del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Al preguntarle: ¿Cómo levantar de la lona al PRD, está debilitado y nadie acepta aliarse con Marcelo ni Andrés y de ribete ni con Elba Esther del Panal? Navarrete contestó así:

“El PRD no tiene asegurado el triunfo para el 2012, tampoco veo condiciones para alianzas ni creo que haya un suicidio político por parte de Marcelo Ebrard ni de Andrés Manuel López Obrador. Ellos deberán de continuar con el diálogo hasta llegar a un acuerdo que preserve la unidad del partido, de lo contrario vendrá el fracaso”, dijo.

En cuanto a sus propósitos personales afirmó que no se lanzará como candidato a la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal, sino se logra antes la tan ansiada unidad de la izquierda mexicana. Navarrete al GDF queda en suspenso hasta diciembre próximo.

Al conversar con los socios del Club Primera Plana, en la sesión comida semanal, sostuvo un amistoso, respetuoso y atento diálogo con los jóvenes y veteranos periodistas ahí reunidos en su domicilio social, Humboldt número 5, colonia Tabacalera, y donde dio una breve cátedra de sus conocimientos sobre el agave, el tequila y la forma de disfrutarlo; de su paso por las imprentas, linotipos, formato de periódicos, el quehacer cotidiano, la entrega y la pasión de los reporteros y reporteras, porque ha estado cerca de ellos y en un tiempo practicó el periodismo.

El guanajuatense recordó sus inicios en la militancia política hace 36 años, 1975, cuando las ideas socialistas invadían las mentes de los jóvenes y el andar en las izquierdas radical,  moderada y de centro a la que pertenece ahora, por sus discursos francos, abiertos, propositivos y equilibrados frente a las distintas tendencias partidistas. Aludió a los debates en la Cámara de Diputados, en 1976, cuando la reforma electoral promovida por el presidente José López Portillo, permitió el ingreso de los llamados pequeños partidos o de las minorías y la figura de los candidatos de partido, que más tarde se convirtieron -por otras reformas- en plurinominales, sin menos cabo de los dos grandes PRI y PAN.

“La apertura política de 1976 hizo erupción en 1987, cuando el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, junto con otros seguidores abandonó las filas del PRI y formó el Frente Democrático Nacional, con apoyo de otros partidos (PARM, PFCRM, PPS, PSD, PVM) y otras fuerzas progresistas, lanzó su primera candidatura a la Presidencia de la República, en 1988, y en 1989 impulsó la formación del Partido de la Revolución Democrática. El rompimiento con el PRI le dio 30 por ciento de los votos”.

En 1994, la segunda postulación presidencial de Cárdenas alcanzó 18 por ciento, la revancha no funcionó y fue un fracaso; sin embargo, en 1997, la izquierda cardenista fue nuevamente por otra revancha y logró un proceso de transformación al ganar, por vez primera, el PRD, la jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Y siguió la narración de la historia electoral hasta el 2006, año de la alternancia en el Gobierno Federal.

Señaló que el PRD lleva 14 años al frente del Gobierno de la Ciudad. “Mejoramos, tenemos una ciudad diferente. Hay quince parámetros que avalan esta afirmación: infraestructura, vialidades, transporte modernizado, mejor administración, libertades, seguridad pública y otros elementos. La ciudad está en la media nacional en materia de desempleo, no se ha desbordado la violencia como en los estados del norte del país, la policía de la Secretaría de Seguridad Pública no está infiltrada por los narcos, etcétera”.

Navarrete tuvo un lapso de preguntas y respuestas con los asistentes y a ellas contestó amplia y atentamente de pie, “como lo hago en la tribuna parlamentaria”. Su buena disposición sin límite de tiempo causó grata impresión entre los comensales a quienes expresó lo siguiente: “El PRD no tiene asegurado el triunfo en el 2012, porque ya no serán los votos duros, corporativos ni de las cúpulas sindicales o sociales ni alianzas, pues serán los electores los que decidan la contienda de la sucesión presidencial. El elector observa, guarda silencio y decide su voto en cada elección al momento que deposita las boletas en las urnas. Esto lo sabemos y lo debemos tener muy en cuenta”.

“Hay una decena de aspirantes a gobernar la ciudad capital. Yo deseo gobernarla, tengo contacto con la gente y preparo un nuevo esquema para la ciudad con una coalición partidaria y social, que se convierta en legislativa una vez que termine el proceso electoral. Es decir, los integrantes de la coalición podrán acceder a los puestos de gobierno. Afortunadamente en esta ciudad no existe un sentimiento de discriminación al provinciano, pues muchos hemos venido a vivir… aquí donde hay una gran solidaridad con los que proceden de todos los estados. Todos somos mexicanos.

“Estoy aquí con ustedes porque sus voces resuenan como periodistas y como personas con muchas relaciones y pueden generar una opinión favorable a mis aspiraciones, con lo que son ayúdenme a relanzar la propuesta de la izquierda del siglo XXI, la ciudad requiere una visión propia de esta centuria. ¿Por qué quiero ser candidato? Para profundizar y mejorar lo hechores, necesitamos una vivienda de calidad y bajo precio, aquí en la capital, pues se dio vivienda pero en el Estado de México. Eruviel le debe el triunfo al PAN y al PRD, porque olvidaron a las organizaciones sociales de la Ciudad de México.

“Ahora no veo condiciones para las alianzas. En diciembre mediré si las calificaciones me favorecen, sino es así me retiro. No voy a tener guerra con ninguno de los otros aspirantes. Si hay confrontación estamos muertos. Igualmente si hay fractura, candidato equivocado y si no se toma en cuenta a los electores. No creo en los gobernantes todólogos. No maltrataré a los empresarios, como se hizo en el pasado, Convocaré a los mejores ciudadanos, a los mejores talentos, promoveré la unidad partidista, sobre todo, entusiasmaré a los jóvenes, a las mujeres y a las personas de la clase media. A toda la gente de buena voluntad a quienes diré: ¡No me sigas…vamos juntos!

Por Alfonso Fernández de Córdova M.




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