“Se dan en México las peores violaciones a los Derechos Humanos”: Álvarez Icaza

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EL C. EMILIO ÁLVAREZ ICAZA: Muy buenos días a todas y a todos, muchas gracias por su atención.

La verdad es que habla muy bien de nuestras instituciones tener que hacer una reunión de esta naturaleza. Pero habla bien de ustedes que hayan tenido el coraje y el valor de sentarse en este lugar.

Sabemos y estamos conscientes de temores y resistencias, de miedos e inclusive de la construcción de amenazas de qué pudiese hacer un grupo de víctimas, sentados a la mesa, dialogando con los legisladores. Por eso el reconocimiento, el reconocimiento de sentarse a escuchar. Y ojalá tengamos la condición y la capacidad para construir puntos comunes y aportar a la solución de lo que este país requiere.

Permítame entonces insistir en dos temas vitales.

Ustedes han escuchado los testimonios de Jesús, de Julián, de Yuriana, de Gabriela, de Julio, de María Concepción, que son sólo una pequeña representación de los que aquí están sentados y de los miles que están fuera del país y de los que están afuera del salón, los que están allá abajo, que insistentemente nos piden querer hablar y poder decir un poquito de su historia y su verdad.

Esto, pequeña muestra de la realidad, es tan sólo una dimensión de la necesidad de la intervención del Poder Legislativo como poder de Estado.

Les invitamos de la manera más atenta y les exigimos en el código más republicano que atiendan su responsabilidad.

Los invitamos a que aprueben, que diseñen y trabajemos en conjunto para aprobar una Ley General de Atención Integral a las Víctimas.

Ustedes han escuchado ya a algunos de estos elementos.

Lo que no puede ser, lo que es inadmisible, es que después de que las personas son víctimas de la delincuencia, que tienen la situación que ustedes han escuchado, el Estado tenga la incapacidad para responder; que el Estado tenga la ineficiencia para responder, inclusive hasta la complicidad en algunos casos.

Y, por eso les insisto en que el contexto que estamos viviendo en una guerra que ahora ya no se llama guerra, que tiene nuevas categorías y que no está siendo eficiente e insuficiente los conceptos legales que estamos viviendo; el concepto de ofendidos del delito, ya no nos alcanza; tenemos ahora una nueva serie de categorías con vacíos jurídicos. Cómo atendemos, cómo respondemos a los 50 mil muertos y sus familias, en términos de política de estado y del daño que eso quebranta. Estamos claros y conscientes de lo que hace la delincuencia, eso no lo perdemos de vista, pero también estamos claros y conscientes de la responsabilidad del Estado, en lo que implica su atención y en términos de su afectación.

¿Qué hacemos con los miles de desaparecidos?

Ahora sólo en Coahuila hay un grupo, el Fundec que tiene 185 casos, y que mañana junto con otros se va a reunir para tratar de construir una política de estado que atienda lo que ahí está sucediendo, es una tragedia, cuando hicimos la caravana, nos pasó en Michoacán, en San Luis, en Zacatecas, en Durango, en Coahuila, en Nuevo León, en todos los estados brotaron los miles de desaparecidos, con el dolor interminable para sus familias; ya escucharon a Gabriela, ya escucharon a Concepción, cuando se pierde la fuente económica, ¿qué hacemos?, en algunos casos inclusive después de que pierde la familia, después de que pierden su patrimonio, la respuesta del Estado es, ofrecer un crédito; les ofrecemos un crédito, esa es la respuesta del Estado, en el mejor de los casos, cuando responde.

¿Qué hacemos con los huérfanos de la guerra?

¿Qué hacemos con los niños y niñas que han perdido un padre?

Con independencia del estatus legal del padre o de la madre.

¿Quién se va a hacer cargo de esos miles de niños y niñas?

¿A dónde van a ir a dar esos niños y niñas?

¿De qué lado van a jugar en 5, en 10 años?

¿No tendría el Estado que estarse haciendo esa pregunta?

¿Qué va a pasar con los miles de jóvenes que están en una leva del Siglo XXI, vergonzosa incorporados a la delincuencia por la fuerza o por la situación estructural de miseria?

¿Qué vamos a hacer con esa juventud, cuando hay miles de rechazados? Esa leva vergonzosa que tanto afecta.

¿Qué hacemos con el dolor de las familias que pierde su sustento?, que no hay quien tenga condición.

¿Dónde está el Estado?

Y, lo que estamos viendo es que cuando las personas confían en el Estado, y las procuradurías, las re victimizan, no las atienden, no hay atención psicológica; inclusive maltrato, inclusive, les dicen los agentes del Ministerio Público, cuando notifican el homicidio de una persona: Señora, si usted llorando la voy a sacar. En múltiples ocasiones las víctimas son ofendidas por las instituciones del Estado.

Bueno, hagamos un diseño, armonicen las capacidades instaladas que tiene el Estado Mexicano a nivel federal y local, que acompañen psicológicamente, que acompañen materialmente; que genere una condición que las víctimas no se pregunten, y dónde está el Estado.

Les invitamos a trabajar en conjunto para esta iniciativa. Hemos ya iniciado un trabajo, estamos trabajando en coordinación con la Universidad Nacional Autónoma de México, aquí está su abogado general. Ellos están en paralelo con un foro, van a presentar resultados que nosotros hemos trabajado y vemos con enorme sentido. Hay capacidad para diseñar. Tenemos y sabemos que ustedes tienen iniciativas, trabajemos en conjunto de manera que podamos dar una respuesta mucho más eficaz, no, no generemos una condición de omisión, es inadmisible que ante el dolor que estamos viviendo no actuemos.

Perdón, sí hay una responsabilidad seria, y la omisión también es peor.

Segundo tema.

Trabajemos en el diseño de una comisión de la verdad y la reconciliación.

Déjenme insistir en este tema. Adelantémonos 15 años a lo que pasó en Colombia. Tomemos decisiones ahorita para cambiar el curso actual de las cosas, no esperemos 15 años, adelantémonos. No sabemos ni siquiera cuánta gente ha muerto. Mejor la prensa lleva el registro que las instituciones del Estado, nos enteramos por los medios en un trabajo sistemático y seguimiento.

No hay una sola entidad pública que nos diga, es más, hay contradicción entre las propias entidades, tienen números distintos, el CISEN dice uno, la PGR dice otro, Seguridad Pública dice otro.

Hagamos un esfuerzo de Estado para ponerle nombre, historia y presencia de las personas que han perdido la vida.

Generemos condiciones de un mecanismo que nos ayude a tener un registro nacional, atendamos que está pasando con los migrantes, atendamos qué está pasando con los desparecidos; generemos  condición para, inclusive, ver qué está pasando con los servidores públicos que no pasan las pruebas de confianza.

Generemos condiciones de seguimiento que nos permita tener sistemas de registros, inclusive, registros de información por, ejemplo de ADN, para cuando se le encuentre, en su caso, unos restos humanos podamos disminuir el sufrimiento de las víctimas y haya una capacidad de Estado, y no que las víctimas sean trasladadas en camiones de cargo, y al llegar el SEMOFO del Distrito Federal se volteen y exhiban los cuerpos, en ofensa mayor a los centroamericanos.

Reforcemos la capacidad de investigación en los SEMEFOS del país, son un desastre los SEMEFOS del país, generemos una condición de una entidad que nos permita recuperar las experiencia de Colombia y Perú, y cito Perú con una clara intención.

La experiencia de Perú tuvo su centro en las víctimas, no en el perpetrador de las violaciones a los derechos humanos, de manera que no sólo trabajó con agentes del Estado, trabajó también con delincuentes y particulares, esa es la diferencia de un organismo   público de Derechos Humanos, por eso se requiere una comisión de la Verdad y la Reconciliación; el modelo es absolutamente diferente, y nos puede ayudar a la paz y a la reconciliación.

De manera que si tomamos las decisiones ahorita estamos haciendo una apuesta para la paz. Hablar de la paz tiene un concepto previo, tiene una hipótesis previa, que se acabó la guerra, que no hay enfrentamiento; esa precondición no ha llegado, decidamos ahorita para cambiar el curso de las cosas y generemos una condición en este país de respuesta de Estado.

Lo que no puede pasar es que, “producto” de nuestra inactuación de la sociedad y del Estado, o de las instituciones del Estado, se genere un Estado ausente, eventualmente eso es peor que un Estado fallido, porque no existe, cuando tiene todos los recursos y condiciones para hacerlo.

Les invito entonces, el movimiento les invita a que podamos trabajar de manera conjunta en estas iniciativas, inclusive, que tengamos la condición para proteger a las víctimas.

Mucha de la gente que aquí está tiene miedo de poner sus denuncias, protejamos a quien denuncie. Hay gentes en esta mesa que tiene videos de los asesinos, inclusive con participación de fuerzas armadas.

Protejamos a la gente que denuncia, es un tema crítico, no puede ser la gente que confía en las instituciones le vaya peor. Les pido entonces que asumamos esa responsabilidad. Gracias.




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