Medio siglo de ser preparatorianos: Generaciones 56-57 y 61-62

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Por el Lic. Mauro Jiménez Lazcano, Director General de Macroeconomía

El pasado 11 de abril del presente año, preparatorianos de dos generaciones: la 56-57 y la 61-62, se reunieron en el Primer Patio de la Escuela de San Ildefonso, donde hace 50 años festejaban el paso de las muchachas y discutían a profundidad a Emmanuel Kant y Carlos Marx.

Esos preparatorianos, ahora magistrados, jueces, ingenieros destacados, médicos, psicólogos, filósofos, abogados litigantes, médicos brillantes, políticos en acción todavía de los diferentes partidos, periodistas y profesionistas de otras ramas, se reunieron rodeados por los murales de Diego Rivera y José Clemente Orozco, a conversar sobre el rumbo que sus vidas tomaron en este reciente medio siglo de juventud que han disfrutado hasta la fecha.

Serios, bohemios, bromistas, bailadores, pensativos y reflexivos, todos disfrutaron de ese momento: algunos y algunas, con sus esposas de siempre, otras ya viudas, varios con esposas nuevas o ellas con esposos jóvenes; pero todos felices de haber saltado con bien la ola de la vida: se ha cumplido y ahí están los hijos e hijas, nietos y nietas y demás descendientes que hasta donde se puede han sido encaminados para ser buenos ciudadanos y cumplir con la sociedad y con la patria.

Todos reconocieron la tarea organizativa del festejo realizada por la brillante Contadora Pública Titulada Rosa María Guerra, Presidenta de la Generación 56-57 y de la Asociación de Egresados de la Preparatoria No. 1.

Con la representación del Rector José Narro Robles asistió el Doctor Daniel Barrera, Director de Vinculación con exalumnos de la UNAM, quien felicitó a los preparatorianos y dió un mensaje en nombre del Rector Narro Robles, para que los preparatorianos de hoy y de siempre sigan la meta del triunfo de la inteligencia y la moral, de los principios humanísticos vertidos por el pensamiento de los grandes maestros preparatorianos encabezados por el gran Gabino Barreda, secundado por el Maestro de México Justo Sierra.

Estuvo presente la Maestra Silvia Estela Jurado Cuéllar, Directora General de  la Escuela Nacional Preparatoria, quien pronunció unas palabras de bienvenida para todos los preparatorianos.

Al acto, asistió la doctora María de Lourdes Pastor Pérez, Directora del Plantel No. 1 “Gabino Barreda” de la Escuela Nacional Preparatoria, ahora con sede en Xochimilco, pero cuyo antecedente está ahí, precisamente, en el Colegio de San Ildefonso, donde estuvo la Preparatoria No. 1 durante décadas, cuyo edificio es ahora Museo.

Discurso del Doctor Daniel Barrera, Director de Vinculación con Exalumnos de la UNAM, y representante del Rector José Narro Robles:

Maestra Silvia Estela Jurado Cuélar, Directora General de la Escuela Nacional Preparatoria;

Doctora María de Lourdes Pastor Pérez, Directora del Plantel número 1 “Gabino Barreda” de la Escuela Nacional Preparatoria;

Contadora Rosa María Guerra, Presidenta de la Generación 56-57 y de la Asociación de Egresados de la Preparatoria No. 1;

Doctor Guillermo Ramírez T.;

Contadora Elena Gaxiola y Cristina Ambríz, organizadoras de la Generación 61-62 de la Preparatoria No. 1;

Exalumnas y exalumnos universitarios integrantes de las diversas generaciones egresadas del Plantel No. 1 de la Escuela Nacional Preparatoria, presentes en éste día;

Compañeros universitarios;

Señoras y Señores:

Me resulta especialmente grato el acudir a la celebración, que en forma conjunta, realizan las generaciones 56-57 y 61-62 del Plantel No. 1 “Gabino Barreda, de la Escuela Nacional Preparatoria, al cumplir 55 y 50 años respectivamente, de haber ingresado a la Universidad Nacional Autónoma de México, al cobijo de estas históricas y memorables instalaciones del Antiguo Colegio de San Ildefonso.     º

Para el Programa de Vinculación con los Exalumnos, ambas conmemoraciones resultan de especial importancia, ya que se trata de exalumnos, de grupos de exalumnos perfectamente organizados que han buscado, a lo largo ya de varias generaciones, las formas más idóneas y directas de seguir apoyando a la Universidad, en concordancia plena con los objetivos del Programa, constituyéndose en un verdadero ejemplar a seguir.

Hablar, en estos momentos de grupos de Exalumnos organizados con medio siglo o más de actividad, resulta sencillo; sin embargo, entre las 136 agrupaciones registradas formalmente ante el Programa, no es fácil encontrar agrupaciones con un desempeño similar, no sólo por el tiempo transcurrido, sino por la calidad y la constancia de su producción.

La fidelidad, el orgullo y la pasión de cada uno de sus integrantes le ha dado un perfil inconfundible que ha hecho que los colores azul y oro destaquen en cada una de sus acciones y que el nombre de nuestra Universidad los acompañe inseparablemente su actividad cotidiana.

Por eso, el día de hoy quiero hacer un reconocimiento muy especial a los egresados del Plantel “Gabino Barreda” de la Escuela Nacional Preparatoria, distinguidos, en principio, por haber ocupado estas portentosas instalaciones y formar parte destacada de la comunidad universitaria que contribuyó significativamente, durante muchos años, al desarrollo y esplendor del Centro Histórico de nuestra Ciudad de México.

La presencia de la Preparatoria No. 1, tanto en sus inicios como en sus actuales instalaciones de Xochimilco, -y cuando digo actuales me estoy refiriendo ya a tres décadas-, ha mantenido una tradición de trabajo, colaboración y organización que la destaca entre los diversos planteles de la Preparatoria y los del Colegio de Ciencias y Humanidades y que han señalado, en forma definitiva, a sus egresados.

Estamos conscientes que el aglutinar, ordenar, promover y fomentar los esfuerzos de la parte más numerosa de la comunidad universitaria que esta formada por los exalumnos, es una tarea monumental, particularmente en los referidos a una institución con las dimensiones de la nuestra; sin embargo, nos sentimos apoyados y respaldados por el espíritu y la conciencia de personas como las que hoy, de forma venturosa, nos convocan.

El Tesón, el cariño y el apego a la Universidad constituyen para nosotros y para el resto de los egresados un ejemplo y un aliciente que hace más fácil y más agradable nuestra labor.

Cada vez que se forma una Asociación, un grupo, una sociedad de exalumnos, cada vez que una generación de exalumnos nos comparte  su enorme satisfacción por cumplir un año más de vida trabajando a favor de la institución, obtenemos un testimonio directo de que la presencia en las aulas, la instrucción académica, pero sobre todo, el aprendizaje de valores esenciales ha sido fundamental.

Una muestra fehaciente de ello la tenemos aquí y ahora, con dos grupos de exalumnos que dan fe de una procedencia que se remonta por lo menos medio siglo atrás.

Frecuentemente, nos preguntamos cuáles han sido las razones principales por las cuales un grupo de personas, imponiéndose al paso del tiempo, mantienen un interés y una verdadera necesidad de acercamiento con su “Alma Mater”, y la respuesta es simple, es la misma razón por la que estamos reunidos el día de hoy y por la que, seguramente, permaneceremos o permanecerán muchos egresados reunidos el día de mañana: por la fortaleza y la grandeza de nuestra Universidad, que nos da un sentido de permanencia tan profundo, sin paralelo en otras instituciones educativas.

Para la edad de la Universidad, que recientemente celebró sus primeros cien años de ostentar el carácter de nacional, medio siglo puede no significar mucho, pero para nosotros, en este día, sabemos que ese lapso de tiempo forma una parte fundamental de nuestras vidas, con una presencia cotidiana que en muchos casos puede significar más de la mitad de nuestra existencia y que ha impactado en forma definitiva, nuestras decisiones y nuestra forma de actuar.

Para las generaciones 56-57 y 61-62 del Plantel “Gabino Barreda” de la Escuela Nacional Preparatoria, mis mejores deseos porque continúen trabajando por la institución, y al igual que hace 50 años o un poco más, mantengan ese sentimiento de orgullo y pertenencia que experimentaron desde el primer día que se llamaron universitarios;

Compañeros egresados: a nombre de la Universidad Nacional Autónoma de México quiero extenderles una calurosa felicitación por su fidelidad, su constancia y su amor por la institución que el día de hoy nos ha permitido celebrarla dos veces, desde la comunidad egresada de la Escuela Nacional Preparatoria, de la cual me honro en pertenecer, y desde la satisfacción, el orgullo y la distinción de haber recibido la instrucción profesional en sus aulas.

¡Larga vida a la Generación 56-57 de la Prepa 1!;

¡Larga vida a la Generación 61-62 de la Prepa 1!;

¡Larga vida a nuestra Universidad Nacional Autónoma de México!

Muchas gracias




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