Sólo el 1% del Presupuesto logró reasignar la Cámara de Diputados

145

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Con su venia, señor presidente. Estimadas diputadas y diputados. Termina un viacrucis parlamentario que más se parece al parto de los montes que al ejercicio efectivo de la soberanía parlamentaria de la Cámara.
Poco dice del equilibrio de poderes y mucho menos de la ingente necesidad de cambiar el rumbo económico del país.
Mientras las grandes reformas planteadas a esta Cámara, incluso por el diputado Corral –que está platicando, me refiero a tu ley de medios– duermen el sueño injusto, malgastamos días y noches en ajustar minucias de un presupuesto premeditado por una tecnocracia estéril, conforme a un modelo de desarrollo equivocado y ahogado por la incuria crónica de las finanzas públicas.
No vengo a deturpar a ningún legislador ni a ningún grupo parlamentario. Quisiera hacer un análisis sustantivo, denunciar el carácter dramáticamente limitado, por no decir deleznable y mezquino, del esfuerzo. La Cámara ha funcionado como reloj lento, intermitente e infructuoso.
Se ha logrado, después de este empeño, reasignar 90 mil millones, esto es, el 1 por ciento del presupuesto que nos enviaron. Ésta es la Cámara que vivimos, la Cámara del 1 por ciento. Por eso nos llaman comentaristas “el Poder Legislativo del chisguete”.
En 1997, cuando establecimos la primera mayoría de oposición.

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: Permítame, diputado Muñoz Ledo. El diputado Emilio Serrano le quiere hacer una pregunta, ¿acepta usted?

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Con mucho gusto.

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: Sí acepta, diputado Emilio Serrano.
El diputado Emilio Serrano Jiménez (desde la curul): Gracias, diputado presidente. Diputado Porfirio Muñoz Ledo, ¿usted cree, de acuerdo con los datos que nos está dando del 1 por ciento del presupuesto de la federación que va a aprobar esta noche la Cámara de Diputados, cree usted que es justo que nos estemos desgarrando, nos estemos lastimando…

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Por un 1 por ciento, de modo ratonero, por migajas.

El diputado Emilio Serrano Jiménez (desde la curul): Voy a terminar mi pregunta. Diputado, ¿me permite hacerle la pregunta? ¿Usted cree que es justo todo este embrollo, todo este desgaste que tenemos física y mentalmente y que le damos una cara a la nación, usted cree que es justo por ese 1 por ciento?

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Es una cesión del Poder Legislativo. No representamos un equilibrio de poderes. Estaba diciendo que en 1997 la primera legislatura de oposición de mayoría llegó a un acuerdo con el gobierno compuesto de dos partes: una, descontar lo que realmente era presupuesto etiquetado. El único etiquetado son los salarios, que se pueden reducir en los altos niveles, y aquellas asignaciones que deben ser otorgadas a instituciones conforme a otras leyes, por ejemplo, la Ley del Seguro Social. Así logramos cambiar el 3.2 por ciento, no el 1 por ciento, en 97.
Después introdujimos en el presupuesto una disposición según la cual los excedentes petroleros, que eran muy cuantiosos entonces, pasaran a la Cámara de Diputados. Esto no ocurrió literalmente porque el gobierno trampeó y dijo que el Presupuesto no era una ley y que no estaba obligado. Sin embargo logramos negociar dos puntos más. Quiere decir que hace 12 años negociamos cinco veces más de lo que ahora se está haciendo. Muchas gracias, señor diputado.
Sigo el hilo de mi exposición. Creamos la Unidad de Finanzas Públicas con el objeto de trabajar todo el año en un Presupuesto paralelo como se hace en todos los países del mundo, de modo que si el gobierno no logra aprobar su Presupuesto –lo recordará, pasa el Presupuesto de la oposición. Y en 1999 logramos, a pesar de muchos inconvenientes, una reestructuración del Presupuesto Federal. ¿Qué ocurrió?

El diputado Herón Agustín Escobar García (desde la curul): Señor presidente.

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: Diputado Herón Escobar.

El diputado Herón Agustín Escobar García (desde la curul): Gracias, señor presidente, ¿me permite hacerle una pregunta al orador?

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: El diputado Escobar le quiere hacer una pregunta, diputado Muñoz Ledo.

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Con mucho gusto, señor presidente.

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: Adelante, diputado Escobar.

El diputado Herón Agustín Escobar García (desde la curul): Señor diputado en esta exposición tiene que ver fundamentalmente el crecimiento de nuestro país, pero también comparado con el crecimiento de Brasil. ¿Hay condiciones para que el país sí verdaderamente establezca un Tratado de Libre Comercio con Brasil?

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Son dos preguntas distintas. Mire, el tema no solamente es la pequeña porción del Presupuesto que estamos modificando, sino algo sobre lo cual no hemos discutido: el tamaño de la masa fiscal.
Brasil crece al 7 por ciento al año. Esto es tres veces y media más que México. Brasil tiene una participación fiscal sobre el Producto Nacional del 36 por ciento. Nosotros del 18. Ergo tiene tres veces más y medio más el estado de captación de los recursos generados.
Para decirlo simplemente –y conste que tengo la mayor admiración por la genialidad política de Lula y por el sentido estratégico del Brasil–, es que están manejando como Estado siete veces más de recursos proporcionalmente a su territorio y a su población, por eso son un Estado–nación y nosotros estamos en vías de disolución.
Los países industrializados –podría decirse–, Estados Unidos crece a no más del 3 por ciento, pero tiene una masa, una tasa de crecimiento acumulada, sub sub PIB, que le permite generar recursos inmensos y su régimen fiscal es nada menos que del 41 por ciento sobre el ingreso.
Los países europeos tienen una media de 42 y los países nórdicos una media de 51. Lo pudimos comprobar los que fuimos a Copenhague. Entonces, estamos partiendo de una masa ridícula de ingresos.

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: El diputado Castro.

El diputado Víctor Manuel Castro Cosío (desde la curul): Señor licenciado Muñoz Ledo, ¿sería usted tan gentil de ayudarme a precisar en su discurso qué monto del presupuesto, usted menciona algunas cosas importantes, pero no me queda claro qué monto del presupuesto se reasignó? Con toda precisión, si es tan amable.

El diputado Porfirio Muñoz Ledo: Noventa mil millones de pesos. Ahora, las cifras no cuadraban porque la Ley de Ingresos aporta un excedente, que es del 2 por ciento sobre lo que estaba presupuestado. Por eso no checaba la cifra de la carátula y la cifra de los anexos.
Entonces, no sé todavía, hay mejores expertos que yo, a dónde se van a asignar ese 2 por ciento excedente del impuesto, de la Ley de Ingresos.
Estoy diciendo que en 97, 98, 99, logramos que los excedentes de entonces que provenían de los ingresos adicionales del petróleo por alza de precios y del volumen de la venta pasaran a la Cámara de Diputados. Entonces, estamos trabajando sobre 1 por ciento.
La diferencia de Poder entre el Ejecutivo y el Legislativo es de 99 a 1 y de eso nos vanagloriamos. Muchas gracias, don Víctor.
Quiero decir que las grandes tareas pendientes son el círculo virtuoso del crecimiento económico y de la reforma fiscal, ¿qué pasó con el proyecto de reforma fiscal que nos fue presentado a comienzos de la Legislatura? Preveía un incremento progresivo multianual del impuesto sobre la renta; preveía un nuevo sistema de cobranzas, más eficaces que el SAT; un federalismo fiscal; la reasignación de las fuentes de recaudación entre federación, estados y municipios; preveía el fin de las exenciones fiscales y de los privilegios y preveía, lo que es más importante, porque estamos a punto de terminar dos cuestiones fundamentales: una es la reforma de las estructuras de gasto. Significa la reforma de la administración pública, porque no basta decir que estamos dándole a la educación superior o a la educación básica, si estamos favoreciendo los vicios de una mafia sindical.
Congreso, Cámara de Diputados, que no se aboca tanto a las asignaciones presupuestales, como a la forma de ejercicio del gasto, está condenado al fracaso. Finalmente, el último gran capítulo de reforma fiscal es el de la supervisión del ejercicio del gasto; esto es una auditoría superior autónoma y un régimen de sanciones efectivas. De otro modo nos estamos engañando. Estamos siendo indignos de la encomienda de la nación. Estamos en el rincón de los ratoneros. Muchas gracias.

El Presidente diputado Jorge Carlos Ramírez Marín: Gracias, diputado.




Agregar un comentario