En la órbita de la Comunicación Social

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Por Jorge Navarro Lucio

El reciente Primer Foro Nacional de Jefes de Prensa, celebrado en la ciudad de México del 26 al 27 de agosto de 2010 y auspiciado por el Instituto Internacional de Periodismo y Comunicación Política, fue el escenario propicio para congregar a intelectuales y profesionales especializados en esta materia que por espacio de dos días intercambiaron pag50-206reflexiones sobre el significado de la comunicación social para las instituciones y organizaciones. La mayoría de los especialistas concordaron en que la comunicación no sólo es un mensaje de emisión sino que conlleva un efecto boomerang que debe ser comprendido a plenitud o se corre el riesgo de sufrir las consecuencias de tal omisión. Comunicar, en principio, tiene un efecto de doble vía, donde el receptor y el emisor se involucran en una dinámica dialéctica de altas dimensiones.
Para los analistas una oficina de prensa tiene el objetivo primordial de informar con el fin de modificar, atenuar o consolidar conductas sociales. En una organización, sea oficial o no, quien la encabeza normalmente hace de la comunicación una herramienta cotidiana, a veces olvidando que una declaración siempre conlleva consecuencias. Por muy inocente que parezca una aseveración, el contenido tiene una intención estructural, de poco o mucho significado. En este escenario, resulta relevante la presentación que hizo Rubén Aguilar, ex vocero de la presidencia de Vicente Fox, quien señaló que comunicar es un acto propio de la democracia, empodera a la sociedad y obliga a los gobernantes.
Por lo que no pude sustraerme de preguntar al ex comunicador presidencial, dada la trascendencia de sus planteamientos, cuál era la razón por la cual él interpretaba al Presidente, ex ante, de que se incrementara la interrogante entre la sociedad mexicana sobre la postura presidencial. ¿Por qué salía a los medios a explicar a detalle “lo que quiso decir el Presidente”? Rubén Aguilar dijo que le hubiera gustado haber sido él quien inventó esa frase de “lo que quiso decir el Presidente”, pero el hecho es que no fue él sino obra de un comunicador. Sin embargo, reconoció que el público lo asocia con la conocida frase, que es precisamente otra parte importante del proceso de comunicar, dejar un mensaje grabado en la psique social. Algo, así como “comes y te vas”, que identifica a Vicente Fox en su relación con Fidel Castro.
Rubén Aguilar, durante su participación en este Foro, presentó la ponencia “Estrategias de Comunicación para Gobiernos”, y destacó que él resolvió muchos problemas de comunicación social a través de la figura anglosajona del “vocero”: alguien que pudiera dar la cara a los medios y proporcionar información que día a día demanda la sociedad. Consideró que los usos pag51-206y costumbres oficiales hacían del coordinador de comunicación social, del jefe de prensa o secretario de comunicación social, entes poco dinámicos que salían a dar o leer un comunicado de prensa de vez en vez. El vocero, subrayó, tiene otra dinámica, su función es más frecuente y cotidiana; de mayor cercanía con los medios de comunicación.
Aguilar aceptó que durante su función como vocero tuvo la confianza total del Presidente y que aprendió que a la prensa le gusta “amarrar navajas”. Por lo que normalmente los representantes de los medios de comunicación cuando se acercan a preguntar “qué opinión tiene de equis declaración que hizo fulano de tal”, normalmente tal aseveración o no existe o se hizo en otro contexto. Sin embargo, a él, cuando le preguntaban, por falta de experiencia daba su punto de vista y después enfrentaba las consecuencias. A partir de esto, recomienda solicitar a los periodistas la versión estenográfica o la grabación de alguna declaración antes de dar un punto de vista aventurado.
Aguilar durante 14 años fue miembro de la Compañía de Jesús (1966-1979), estudio la licenciatura en filosofía y en teología, hizo una maestría en sociología, después se fue a hacer comunicación para la guerrilla salvadoreña (de 1980 a 1984) y encabezó la “agencia de la guerrilla” en los años 1980 y 1981.
Pero hay que decirlo, Rubén Aguilar goza de la controversia y del intercambio crítico que generan sus planteamientos, parece que es una experiencia lograda tras los años que giró en torno de la órbita de la comunicación social de la Presidencia de Vicente Fox.




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