Denuncia el Senador Heladio Ramírez errores en el combate a la pobreza

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El Frente Nacional de Legisladores del Sector Rural aseguró hoy que en el combate a la pobreza el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa actúa de manera equivocada, y como prueba puso al campo mexicano donde el 66 por ciento de sus habitantes no puede cubrir sus demandas de alimentación, lo que es la expresión concreta de fallas estructurales; de políticas públicas mal enfocadas y de la injusta distribución de la riqueza.
Heladio Ramírez López, presidente del frente legislativo, consideró que si se aborda el problema de manera incorrecta lo que sucede es que se agudiza la situación y el supuesto combate hace más aguda la pobreza.
En reunión de trabajo para analizar el IV Informe del Presidente Felipe Calderón, el senador pag58-206oaxaqueño sostuvo que la pobreza tiene atrapada en el país a casi el 80 por ciento de la población, particularmente la que subsiste en la geografía rural.
El también presidente de la Comisión de Desarrollo Rural del Senado de la República manifestó que en 18 programas y 37 subprogramas para “Vivir Mejor”, en realidad se estimula el paternalismo; el simple clientelismo, o el humillante asistencialismo que desestimula la creatividad de la gente.
Ramírez López afirmó además que muchos de esos programas se debilitan o mueren en los laberintos de la propia burocracia. Por si fuera poco, el  Informe Presidencial elude el enfoque global sobre el combate a la pobreza y, con un tono de satisfacción anuncia un apoyo de 730 pesos mensuales a 34 millones de pobres.
“No discuto que ayudan a su consumo los apoyos en efectivo que reciben los más pobres y que, ciertamente, las cifras gastadas en ese empeño son impresionantes. Se reparte dinero a los niños, a los ancianos; a las familias necesitadas del sector rural. No cabe duda que esa atención es convincente. Pero donde hace agua el barco no es en la proa de las intenciones, sino en el sótano de la realidad”, expresó el legislador.
Para Heladio Ramírez López, en el enfoque del desarrollo rural de nuestro país ha prevalecido una visión equivocada. En lo fundamental la política rural, la de la economía minifundista, se reduce a los apoyos asistencialistas, pues se dedica el 80 por ciento a los del consumo y sólo el 20 por ciento a las actividades productivas.
“Mi fracción parlamentaria, agregó, está convencida de que la pobreza que hoy en día prevalece en el campo solo se puede combatir con un cambio de estructuras; atemperando la profunda desigualdad que hoy lo agobia para devolverle la prioridad perdida, sacarlo de su crisis estructural, resarcirlo del atraso que significó haber privatizado o cancelado instituciones vitales para su desarrollo”, destacó.
Por último, explicó que no se pueden esperar avances sustanciales en la lucha contra la pobreza en la geografía rural cuando, en vez de fortalecer al Estado para que actúe atacando las raíces de ese mal social, se desmantelan sus servicios e instituciones, y el eje del desarrollo rural no se centra en las capacidades de los campesinos organizados sino en la política asistencialista y caritativa que sólo fomentan dependencia y subordinación.




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