“La Proyección de la Administración de Calderón 2010: pobreza e inflación”

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Por Rafael Abascal y Macías
Director General de Prospecta Consulting
y analista político-económico

La administración del presidente Felipe Calderón trata de ocultar el fracaso de los programas de pag22-197combate a la pobreza, ya que de julio del 2006 al mismo mes del 2008, creció el número de pobres en poco más de 5 millones según las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), resultando que 50.6 millones de mexicanos se encontraban en niveles de pobreza; aunque Julio Boltvinik y un amplio grupo de investigadores, coinciden en afirmar, que en realidad hay poco más de 60 millones de pobres.
La estrategia del Ejecutivo Federal para ocultar su fracaso de la Sedesol >cuyo titular era Ernesto Cordero, hoy flamante secretario de la SHCP< y disminuir el número de pobres, es instrumentar una nueva metodología para medir este fenómeno, sustentada en lo que llaman: pobreza multidimensional; que resultaron más bajas que las obtenidas con el método anterior, basado sólo en el ingreso, a pesar de que este flagelo ahora se mide con ocho indicadores.
El nuevo método del Coneval, determina que en 2008 había 47.2 millones de pobres en México y no 50.6 millones que resultaban del anterior >que significa 44.2% en lugar de 47.4% de la población total<; lo que representa una importante reducción de 3.4 millones y más si consideramos que 20 entidades federativas tenían en 2005 una población menor a esta cifra.
El gobierno federal panista, nos plantea que hay menos pobres debido al éxito de los programas para Vivir Mejor, Oportunidades, entre otros; cuando en realidad esta baja >ficticia< se debió a las determinaciones tomadas en el proceso de diseño del nuevo método; que al final de cuentas se sustenta en minimizar los umbrales y modificar los criterios para la identificación de los pobres.
Vale la pena destacar, la agresiva estrategia del Ejecutivo Federal en los medios masivos de comunicación, para destacar que la nueva metodología “multidimensional” aplicada por el Coneval, se sustenta en un espectro mucho más amplio de los derechos sociales; que resulta más bajo que el ya de por sí recortado nivel de pobreza determinado para el 2002.
En ese año los académicos convocados por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) calcularon la pobreza afectaba al 64.6% de la población, pero sin ninguna explicación válida, la dependencia decidió recortarla a 53.7%, nivel intermedio calculado por el comité creado para tal efecto; de esta manera la verdad política >de los panistas< se impuso a la verdad científica, con sustento en una metodología aprobada y que era consistente.
En este tipo de mediciones de la pobreza, participan investigadores y académicos que de alguna manera validan los resultados obtenidos por el gobierno federal, en este sentido independientemente de una discusión de carácter técnico sobre la metodología; llamó mucho la atención de quienes participaron en la elaboración del método se quedaran callados ante la opinión pública, después del recorte unilateral de los parámetros que hiciera la Sedesol.
Cabe mencionar, que muchos de ellos continúan trabajando para el gobierno federal y las agencias internacionales dedicadas al estudio de la pobreza, bajo una supuesta autonomía gubernamental; que al final de cuentas estas cifras oficiales llevan al ocultamiento de las enormes carencias que existen en nuestro país.
Seria muy largo el hacer un recuento de las críticas que se han hecho sobre el anterior método pag22-29 abascal.inddgubernamental para medir la pobreza; por sus serias deficiencias y especialmente falta de transparencia.
La necesidad de la administración de Calderón de presentar datos más positivos de combate a la pobreza en México, llevo al Coneval a utilizar una medida multidimensional, que había sido rechazado desde 2002, por no cumplir cabalmente con lo contenido en la Ley General de Desarrollo Social, en que se considera una medición multidimensional; pero no con los criterios que se aplicaron por presiones de la Sedesol.
La actual metodología, establece criterios sumamente restrictivos e irreales para identificar a los pobres, tanto en el nivel de ingreso para no ser pobre, como en los umbrales de privación multidimensional:
Rezago educativo
Acceso a los servicios de salud
Acceso a la seguridad social
Calidad y espacios de la vivienda
Servicios básicos en la vivienda
Acceso a la alimentación
Según el Coneval, los pobres multidimensionales son aquellos que cumplen con la doble condición de pag23-197ser pobre por ingreso y presentar al menos una carencia en alguno de los seis indicadores señalados. Planteado de otra manera, utilizaron el criterio metodológico de la intersección, que resultó en 44.2% de la población y no de unión, ignorando deliberadamente, como pobre a la población que presenta alguna carencia en alguno de los seis indicadores pero que tiene un ingreso superior a la línea de pobreza >33%< y a los que están en una situación inversa >4.5%<.
Pero hay que destacar, que afortunadamente esta nueva metodología para medir la pobreza no permite ocultar las carencias que padece la mayoría de los mexicanos, ya que sólo 18.3% de la población tiene cubiertas todas sus necesidades básicas y cuenta con ingresos suficientes para no ser pobre.
Por otra parte, tiene como positivo, que llevó a cambiar el discurso calderonista, al introducir el concepto de derechos socioeconómicos y de reconocimiento que focalizar los programas públicos es insuficiente para superar las carencias generalizadas de la población y que se requiere adoptar enfoques sociales universalmente aceptados; para contar con la ventaja adicional de el análisis comparado.
Hoy tenemos la dolorosa certeza que el 81.7% de los mexicanos presenta algún grado de pobreza y/o vulnerabilidad, como considera el Coneval a quienes presentan algún tipo carencia o riesgo; que por cierto, es menor al 75.2% que resulta con el Método de Medición Integrada de la Pobreza.
Ante las tristes perspectivas del 2010 en prácticamente todos los aspectos de la vida nacional, la administración del presidente Felipe Calderón pretende que a través del Coneval >medio científico y autónomo; que hemos probado que no le es<, el dato del 44.2% de pobreza multidimensional quede en el imaginario nacional; especialmente en un año intenso electoralmente, de 13 comicios estatales, donde se renovaran 10 gobernadores.
Finalmente, una de las razones de la ineficiencia de los programas de la Sedesol de combate a la pobreza, son las vertientes de utilización electoral por parte del partido en el gobierno; más que para el 2010 cerca de la mitad del presupuesto aprobado por el Congreso para el programa Oportunidades, es por primera vez, para combatir la pobreza en las áreas urbanas; asunto que es sumamente sospechoso, ante los pobres resultados oficiales.

Por las nubes la canasta básica; dramatismo en el campo mexicano
Ha llegado la hora de reconocer públicamente que la Ley Federal del Trabajo se ha convertido en “letra muerta”, que un crecimiento mediocre de la economía mexicana de escasamente 2% en los últimos 20 años, con incrementos inflacionarios y de los costos de los alimentos básicos, muchas pag22-29 abascal.inddveces más elevados, han deteriorado el poder adquisitivo del salario; por lo que actualmente el 50% de los trabajadores del país no recibe los recursos necesarios para poder adquirir la canasta básica de alimentos para su familia, advirtió Cruz López Aguilar, presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC).
Planteando que “lo más palpable de esta injusta realidad” se da en el campo mexicano donde la Población Económicamente Activa (PEA) es de 10.7 millones de personas, pero de ellas el 85% se autoemplea o recibe ingresos por debajo de dos salarios mínimos; en tanto que el 65% sobrevive con menos de un salario; donde sus condiciones de educación y salud son muy inferiores a las de los habitantes de las áreas urbanas.
El panorama para el 2010 es devastador, ya que la situación se agrava cada día al grado de que mientras se dan las negociaciones por fijar un salario mínimo para el próximo ejercicio, los comerciantes se han dedicado a incrementar desde ahora los precios de productos básicos como el azúcar, pan, tortilla, huevo, carne y otros, bajo el argumento de los fuertes incrementos fiscales, aunque se aplicaran a partir del 1º de enero.

Carestía sin precedente
La administración del presidente Felipe Calderón informó que la carestía en alimentos ha aumentado más de un 40%, en tanto que el salario mínimo sólo ha crecido menos de un 6% en lo que va del sexenio; comentando que “es común” que cada fin de año se especule con un aumento al salario básico que no va más allá de los dos pesos diarios, lo que no alcanza ni para un cuarto de tortillas.
Por lo que el líder de la CNC, López Aguilar advirtió que la clase trabajadora del campo y la ciudad “no aguanta más”, lo que pone en riesgo la estabilidad social, sobre todo si se toma en cuenta que el desempleo acumulado comprende a casi tres millones de mexicanos, lo que representa una angustia creciente para 15 millones de personas si se considera a sus familias; agregando que según una investigación de la Facultad de Economía de la UNAM, los que todavía conservan su trabajo deben de laborar más de 20 horas al día para poder comprar una canasta alimenticia recomendable.
Donde los impactos negativos de carácter recesivo de la miscelánea fiscal del gobierno federal, no sólo retrasaran la recuperación del país, sino devastarán al campo mexicano, ante la falta de políticas eficientes y escasos apoyos que permanentemente se desfasan en el tiempo, pulverizando sus efectos, así como el desmantelamiento de las estructuras agrarias y la organización campesina.
Los incrementos de los energéticos >gasolina, diesel, electricidad y gas< que se han dado durante los tres años del presidente Calderón son mucho más elevados, que en los últimos cinco sexenios, desestimulando la productividad y exponiendo al campo mexicano a la competitividad internacional >con importantes apoyos, estímulos e inclusive subsidios<.

Presiones inflacionarias
Según un estudio del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), en que se advierte que para 2010 existen riesgos que podrían inhibir un mayor ritmo de crecimiento, entre los que resaltan las presiones inflacionarias que se prevén como consecuencia de los cambios tributarios aprobados por el Congreso; ya que el aumento de los impuestos para el próximo año podría tener un pag22-29 abascal.inddimpacto de 160 puntos base sobre la inflación.
También plantean que no hay que minimizar los aumentos salariales de entre 4.2 y 4.8%, ya que éstos podrían afectar la evolución del consumo, limitando el ritmo de avance de la economía.
Luis Foncerrada, que preside el CEESP apunta que la primera mitad del año será crucial para llevar a buen término la aprobación de los cambios mínimos que requiere la economía para sentar las bases de un crecimiento elevado y sostenido en el mediano y largo plazos; ya que en su análisis las proyecciones apuntan a que en 2010 el Producto Interno Bruto (PIB) cerrará >en el mejor de los casos< en 2.7%; avance que es insuficiente para satisfacer las necesidades de la población.
En cuanto a inflación, el CEESP indica que podríamos estar en niveles de 4.8%, en tanto que podrían crearse 280 mil empleos. “Como se aprecia, la expectativa, aunque mínimamente favorable, es insuficiente para recuperar lo perdido a lo largo de 2009”, puntualiza.

Cae 11.8% la IFB en enero-septiembre; la
más severa desde 1995

Un signo muy negativo es que la Inversión Fija Bruta (IFB) cayó 11.6% en septiembre, caída anual similar a la del mes previo, y que muestra una reducción en la adquisición de maquinaria y equipo, particularmente la de origen externo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que en el balance enero-septiembre la reducción del gasto fue de 11.8%, su mayor deterioro desde 1995, y una recaída con respecto al comportamiento mensual que había venido presentando en los últimos meses.
El componente de gasto en maquinaria y equipo total reportó una reducción anual de 23.1%, caída pag24-197menos drástica que la de los meses previos, pero que muestra una lenta reactivación de la inversión productiva; donde los principales decrementos fueron en aparatos mecánicos, calderas, máquinas y material eléctrico; vehículos terrestres; instrumentos y aparatos médicos, y productos de fundición de hierro y acero.
El indicador de maquinaria y equipo de origen nacional cayó 18.4 por ciento, su menor reducción anual desde marzo; no obstante, su trayectoria ha sido negativa desde noviembre de 2008.
Por otra parte, el indicador de referencia a la adquisición de bienes importados, éste tuvo una baja anual de prácticamente el 25%, descenso más pronunciado que el del mes previo y un mal comportamiento desde enero de 2009. De acuerdo con la información, la caída de bienes importados obedece al aumento que muestra el dólar en la paridad cambiaria con el peso, situación que ha afectado las inversiones.
En este sentido los resultados de la compra de bienes productivos de la industria de la construcción se observó una contracción anual de 2.2%, industria que ha frenado su gasto productivo desde septiembre de 2008.
Finalmente, las cifras ajustadas por estacionalidad muestran que la IFB descendió 1.1% con respecto al mes previo, su primer retroceso mensual desde mayo; y anualmente se reportó una baja de 12.1 por ciento, nivel similar al del mes previo, comportamiento que muestra un escenario negativo para el fin de año, y que desde noviembre de 2008 ha reportado una baja.

Se mantiene el entorno recesivo, no hay signos
claros sobre la recuperación

Los primeros signos de que la recuperación ya comenzó en México se registraron desde mayo de este año, al reportarse un aumento en el número de horas trabajadas, pero no en el empleo; sin embargo, queda la “duda” sobre cómo será la recuperación, apuntó Eduardo Sojo, presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI):
“para nosotros el ciclo recesivo inició en febrero de 2008, estaríamos tocando piso en mayo de 2009; ahí empiezan a darse los primeros signos de recuperación, pero la duda, que mediremos en el tiempo, es qué tan rápido será el signo expansivo, en cuánto tiempo alcanzaremos los niveles antes de la crisis”.
Afirmó que la medición más “efectiva es combinar variables de producción con empleo”, es decir el indicador coincidente, el cual dice que el ciclo recesivo empezó en febrero de 2008, dos meses después de que se dio en Estados Unidos.
En este sentido el INEGI dio a conocer que en septiembre el índice coincidente tuvo un ligero incremento de 0.2%, consecuencia del comportamiento positivo en la actividad económica mensual y en el indicador de la actividad industrial, pese a que se registró una evolución “desfavorable” en el número de asegurados en el IMSS, ventas netas en establecimientos comerciales y en la tasa de desempleo.
Sojo Garza comentó que la cifra del tercer trimestre muestra que hay crecimiento con respecto al segundo, además de que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) en septiembre de 2009 registró una variación de 0.69% en comparación con un mes antes; por ello, aseguró que los signos de recuperación se están dando ya en la segunda mitad del año, aunque advirtió que todavía faltará observar el comportamiento de los próximos trimestres para ver si tenemos una recuperación en forma de U o de W.
Pero al considerar el tipo de medición que se utiliza en Estados Unidos y en otros países del mundo, al comparar el crecimiento entre dos trimestres seguidos se ve que ya se está avanzando, pero será en los meses próximos cuando se sepa si se salió o no de la recesión; es decir, que estos signos son insuficientes para saber cuando se iniciará la recuperación, a los niveles que teníamos en el 2008.
En este sentido, los expertos, académicos e investigadores coinciden en señalar, que al menos, se tienen que tener esfuerzos de políticas y programas para enfrenta la crisis, por 30 meses para alcanzar niveles de recuperación palpables y reales.

Un imperativo la
reforma fiscal integral

El primer semestre de 2010 será estratégico y prioritario para la aprobación en el Congreso de la reforma fiscal integral que el país necesita, porque después las buenas intenciones se diluirán con los intereses político-partidistas, consideraron expertos.
Tal y como ha convocado el senador priista Manlio Fabio Beltrones, de reunirse al arranque del año y diseñar la política fiscal del país con miras al futuro y por encima de los intereses personales y /o de grupo; pero en contra de ello, el senador panista y presidente de la Comisión de Hacienda, José Isabel Trejo, indicó que como en México:
“toda la vida hay elecciones, se tendrá que alcanzar la reforma hacendaria integral aprendiendo a convivir con el entorno electoral y haciendo a un lado el interés individual de los partidos”.
pag22-29 abascal.indd En este sentido, Omar Fayad, diputado priista y miembro de la Comisión de Hacienda en la Cámara de Diputados, planteo que la reforma hacendaria tiene que darse sobre una base fundamental, que es no partir de cero y pensar que los diputados de esta Legislatura van a reinventar el hilo negro, apuntando que:
“La base significa tener ya los planteamientos de la Convención Nacional Hacendaria que no podemos tirar a la basura. Ahí están las propuestas, hay que revisarlas, no todas se van a incorporar, pero ahí está la opinión de mucha gente que participó y ese tiene que ser el punto de partida.”
Con otro punto de vista, el diputado perredista, Vidal Llerenas, quien consideró que la propuesta deberá estar lista en marzo de 2010, subrayó que el punto de partida tiene que ser la eliminación de privilegios mediante los regímenes especiales y tratar de gravar con IVA a los productos que hacen daño a la salud; así como revisar las facultades para estados y municipios, y contar con una oficina de presupuesto que vigile el gasto.
Por otra parte, el fiscalista de la prestigiosa firma PricewaterhouseCoopers, Francisco Wilson, señaló que algunos partidos políticos deberán de dejar de apostarle a un “no” rotundo al Impuesto al Valor Agregado (IVA) en alimentos y medicinas, y digerir el costo político para ir por un impuesto acorde al de las otras economías del mundo.
La Facultad de Economía de la Universidad Panamericana (UP), en voz de su director, Gabriel Pérez comentó que lo primero es irse sobre el ejercicio del gasto; no estar pensando en montos, sino en elevar la calidad en el ejercicio de los recursos; planteando que:
“No importa que suban los ingresos ni que aumente la deuda. Si no se moderniza el ejercicio del gasto público, siempre vamos a tener los problemas de cada año: andar llenando boquetes o hacer recortes presupuestales durante el ejercicio.”
El 2010 es un año cargado de retos y desafíos, que requieren que todos los actores de la vida pública cambien la forma de hacer las cosas, ya que los últimos 20 años prueban que no funcionan; es un imperativo establecer los mecanismos de dialogo, para concertar los cambios estructurales que requiere el país y crear mayorías legislativas que aseguran la estabilidad y rumbo de la Nación.




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