Humberto Romero y “Los dos Adolfos”

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“Este artículo fue escrito una semana antes de la sensible desaparición del ilustre político mexicano Humberto Romero Pérez

Por Lic. Mauro Jiménez Lazcano,
Director General de Macroeconomía

Conocí a Humberto Romero cuando él era un Príncipe de Palacio Nacional; formalmente su nombramiento era de Secretario Particular del Presidente Adolfo López Mateos, pero todo el mundo sabía que en la realidad política actuaba pag83-195como el Vicepresidente de México.
Era yo periodista desde entonces y en los días cercanos a la Navidad nos pasó a los periodistas de la “fuente”, a saludar al Presidente Adolfo López Mateos.
Hace unos días nos invitó a unos amigos a desayunar a su casa y emocionado hasta las lágrimas, al recordar esa época, me dedicó su libro con mano temblorosa, “Los dos Adolfos”, en el que narra una época política de México que él vivió intensamente y que nunca volverá.El tiempo implacable, los 86 años transcurridos desde el 15 de julio de 1923, en que nació en la Piedad, Michoacán y la enfermedad, lo han postrado en una silla de ruedas, pero con voz firme y palabra clara manifiesta a sus amigos:
“Una cirugía mal hecha me ocasionó la pérdida de una pierna. Comprendo que quedé impedido para la acción pero no para el pensamiento”, exclama Humberto.
Humberto, su nombre de pila, lo mencionaban los políticos de aquel entonces, los hombres de empresa y de los círculos periodísticos, cuando hablaban del hombre clave del Poder Presidencial, del Poder Ejecutivo. Incluso, muchas veces así decía el Presidente López Mateos a sus colaboradores y amigos cuando se refería a un asunto que le planteaban: “Véalo con Humberto”.
Humberto era el hombre del poder; y lo fue por doce años consecutivos, primero cerca del Presidente Ruiz Cortines (1952-1958) y, después, mucho más cerca del Presidente Adolfo López Mateos (1958-64).
pag82-195Hoy, en la cúspide de su existencia, Humberto ha tomado la pluma para escribir sus recuerdos en forma lúcida, clara, precisa, de tal forma que lleva de la mano, por completo, al lector, a aquellos tiempos pasados, donde revive el teatro de la vida política nacional de entonces, cuando “no se movía la hoja de un árbol si no era por la voluntad del Presidente”.
Fue una época de grandes obras públicas: el Centro Médico Nacional del IMSS; el Ferrocarril Chihuahua-Pacífico, el último que se construyó en México; carreteras y grandes represas hidráulicas. Fué la época del “Desarrollo Estabilizador” de Antonio Ortiz Mena, con un crecimiento anual del PIB del 6%; y también fue la etapa de la expansión del Seguro Social, dirigido por Benito Coquet, por todo el país, con grandes hospitales y clínicas regionales y estatales.
Para los jóvenes de hoy y, sobre todo, para los jóvenes de ayer, la lectura de estas memorias de Humberto Romero Pérez, ilustre político mexicano, resultan de lectura indispensable, para comprender una importantísima parte de la historia de México que va de 1952 a 1964.
“Los dos Adolfos”. Humberto Romero Pérez. Editorial Edamex, 2009.




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